MUNDO CRUEL

La Policía municipal arresta y mete en el calabozo a un padre por abofetear a su hijo adolescente que amenazaba de muerte a la familia

La Policía municipal arresta y mete en el calabozo a un padre por abofetear a su hijo adolescente que amenazaba de muerte a la familia
Una bofetada paterna. PD

No esta claro si, como país y sociedad, nos hemos vuelto loco o sólo agilipollado. Detenido un padre en Málaga por abofetear a su hijo de 14 años.

Se precisa que el progenitor regresaba a casa, agotado, tras una larga jornada de trabajo, cuando se encontró el bochicnhe.

Otra vez, por era algo relativamente frecuente en su hogar.

Hace años que el ‘penitente’ y su sufrida mujer dicen sufrir el acoso del adolescente, que entre otras lindezas les amenaza reiteradamente de muerte.

Hubo discusión de las tremendas y en pleno desafío del chaval, el padre le encaró y le propinó un par de bofetadas.

Esos bofetones le llevaron directamente al calabozo. De nada sirvió al paisano explicar a los agentes que llevaba años teniendo que sobrellevar el maltrato físico y psicológico de su hijo.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 26 de noviembre de 2019 en un barrio de Málaga.

Según relata Abc Sevilla, aquel padre se encontró un infierno en su casa.

Al entrar a su vuelta del trabajo, se encontró a su hijo jugando a un videojuego en la ‘Play Station’. Iba mal en los estudios, así le recriminó su actitud y que en lugar de aplicarse estuviera con la ‘maquinita’.

El hijo detuvo entonces el juego, se levantó y se encaró con su padre. Fue el detonante de una pelea más en la casa.

El chaval le dijo que le estaba «agobiando». Le espetó que no quería estudiar, y que él iba a hacer lo que se le viniera en gana.

El adolescente tiene un ingente historial de expulsiones de su clase debido a su nefasta actitud.

Un tirano violento
Los investigadores cuentan que el menor tenía en casa con sus familiares un comportamiento tirano y violento. No era normal la agresividad con la que contestaba o reaccionaba a las correciones y quejas de sus progenitores.

Las amenazas llegaban incluso a producirse en términos ciertamente peligrosos.

Por eso, tras la enésima discusión entre ambos, el padre terminó perdiendo la paciencia por completo.

Los bofetones era claramente identificables, y los agentes, ante la llamada de los vecinos por los gritos, accedieron al lugar y al ver la situación le detuvieron por un delito de malos tratos en el ámbito familiar, aunque su esposa no quiso poner denuncia.

Fue ella la que desveló a los agentes todo lo que le tenían que soportar a su hijo desde años atrás. Incluso graves amenazas de muerte.

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