"Mi padre no me quiere me lo ha dicho Dios"

El escabroso juicio de la expresidenta de Infancia Libre que secuestró a su propio hijo: «Había versos de la Biblia pegados en la pared»

En 2010 comenzó una batalla legal por la custodia del menor, la exlíder de la ONG se llevó al menor a un pueblo de Cuenca sin autorización del padre y ahora se enfrenta a 4 años y medio de cárcel  

El escabroso juicio de la expresidenta de Infancia Libre que secuestró a su propio hijo: "Había versos de la Biblia pegados en la pared"

Este jueves 1 de octubre ha comenzado el juicio contra María Sevilla, expresidenta de la asociación ‘Infancia Libre’, apoyada por Podemos, acusada de un supuesto delito de sustracción de menores, al haber desaparecido con su hijo en marzo de 2017 y no comunicar el paradero del menor a su padre.

A finales de ese mismo año un Juzgado concedió la custodia del niño al padre, Rafael, pero para entonces Sevilla ya se encontraba ilocalizable.

Tanto el fiscal del caso, que solicita tres años y medio de prisión, como la acusación particular han mantenido las acusaciones, mientras que la defensa ha solicitado la absolución.

El niño ahora tiene 13 años y el colegio lo ha notificado a Pediatría. Sin embargo, la acusación ha presentado un informe del centro escolar en el que se felicita al padre por el buen trabajo que está haciendo con el menor.

De hecho, ella ha tratado varias veces de sacar a colación los presuntos abusos, que fueron archivados por un juzgado y ratificados por la Audiencia Provincial, pero el magistrado la ha cortado de raíz diciéndole que “aquí se está juzgando otro delito”, en referencia a la sustracción del menor.

Tanto la acusación particular como la Fiscalía piden en sus escritos de acusación que sea condenada por sustracción de menores, aunque el Ministerio Público pide tres años y medio de prisión y otros cinco de inhabilitación de la patria potestad y la acusación particular solicita que la pena de cárcel sea de cuatro años y medio (cuatro por sustracción y seis meses por abandono familiar) y que la retirada de la patria potestad sea por un período de seis años.

El padre el menor pide además una indemnización por responsabilidad civil de 18.000 euros. El abogado de Sevilla, Vicente Tovar, pedirá la libre absolución al entender que no concurren las circunstancias delictivas necesarias para ser procesada por sustracción de menores.

Durante el juicio, además de las declaraciones de los padres, muy llamativas han sido las declaraciones prestadas por el jefe del operativo policial y por el perito de ella, que ha terminado por reconocer que su informe está sesgado puesto que ella no le había aportado los informes en los que se dice que no existieron los abusos sexuales, y solo le aportó los informes de parte que ella había encargado previamente.

En cuanto al agente de la policía, ha informado que, una vez localizaron el domicilio en el que tenían escondido al niño, pudieron observar cómo por las noches salía a poner telas para impedir la visibilidad, que el menor no salía de la casa pese a tener 6.000 metros de parcela, y que cuando lo encontraron, «el niño estaba muy pálido».

Además el policía ha dicho: «Los niños no estaban escolarizados. Tuvimos que romper la puerta porque el marido de María se negó a abrirnos. Había versos de la biblia pegados en la pared. El niño me dijo, mi padre no me quiere me lo ha dicho Dios. Yo de mayor quiero ser jefe de los evangélicos. Estuvimos varios días vigilando y nunca salían de la casa. La niña te olfateaba como su fuera un perrillo«.

Qué dice María Sevilla

En cuanto a la acusada, que se ha negado a contestar las preguntas del fiscal y de la acusación particular, ha seguido la línea de defensa de su letrado.

Sevilla ha asegurado que el juzgado no había podido encontrarla y que, «había muchos informes médicos que recomendaban el alejamiento del padre. Hay 48 informes y solo hay tres de parte, y siete son del juzgado. Todos recomiendan el no contacto del hijo con el padre. Solo hay un informe que dice que no hay abusos. Samuel mientras ha estado alejado de su padre ha estado perfectamente. La pediatra dijo que Samuel estaba sufriendo ansiedad y dijo que no le llevara al colegio mientras lo llevara la policía con su padre».

De hecho, ha llegado a asegurar que el padre provoca que su hijo se vuelva retrasado: «Cuando tiene contacto con el padre presenta minusvalía y discapacidad y son atribuibles al padre. Mi hijo se vuelve retrasado cuando está con su padre y deja de serlo cuando no está con él. Si el padre desaparece, los problemas de Samuel desaparecen».

Por otro lado, el padre ha narrado el periplo al que se ha visto sometido. Ha explicado: «A mí me dan la custodia en 2017, pero mi hijo está ya en Granada. Los domicilios que aportó la madre eran falsos. Estuvieron desaparecidos hasta que apareció en 2019. Nunca cumplió el régimen de visitas. El pediatra me dice que Samuel no tiene las vacunas, se las hemos puesto este año. Ha empezado el colegio en el barrio que vivimos. Está yendo al psicólogo y a varios médicos. En Granada, asistió 15 días solo al colegio y luego dijo que estaba enfermo. La psiquiatra que hizo un informe en contra me dijo que nunca había visto a Samuel y solo había visto dos cartas que le había dado la madre».

Y ha aseverado que, «cuando me dieron al niño estaba muy delgado no comía pescado ni legumbres. La directora del colegio de Granada -el único al que fue- me dijo que no le podían evaluar, le daban fichas. No fui para llevármelo a la fuerza, fui para ver a mi hijo. Todos los informes eran de parte. Creemos que no es beneficioso que vea a la madre».

La acusación particular, ha señalado que «María se traslada con el único afán de ocultarse. Todo esto se produce cuando el juzgado de familia está en marcha. Ella dice que se ha ido a granada por trabajo no por los abusos. Cubrían la casa con vallas para no ser vistos. Todos los informes son de parte e imprecisos. Los informes de los peritos se hacen con información de María no del niño. Las faltas de asistencia del niño coinciden con los días de visita del padre».

«María consigue lo que no consigue nadie porque logra que un colegio al que el niño ha ido 15 días como mucho hagan un informe diciendo que Samuel está perfecto, que se adapta para luego decir que no podían evaluarlo. El juzgado le quita la custodia porque tiene claro que no iba a dejar que el padre viera al niño. El padre en lugar de esconderle lo lleva a sitios públicos. Le hacía ver que es un niño enfermo», ha dicho.

La letrada ha señalado cómo la ex presidenta de Infancia Libre: «Fue al punto de encuentro y amenazó a los trabajadores diciendo que cambiaran el sentido de su informe. Actúa con mala fe. La idea era desaparecer con carácter definitivo. Es importante la retirada de la patria potestad porque pretendía huir con carácter definitivo».

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Autor

Yéssica Salazar

Licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo. Con Máster en Gerencia y Tecnologías de la Información. Con infinito amor por el periodismo y los medios audiovisuales que me han permitido conocer nuevos senderos, diferentes y desconocidos.

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