Desde que el pasado lunes apareciera el cuerpo del joven Álvaro Prieto, descubierto por inesperadamente por un reportero del programa Mañaneros de Jaime Cantizano en Televisión Española, muchos reclamaron la versión de la Policía Nacional, cuerpo encargado de la investigación de la desaparición del joven, se pronunciara sobre lo sucedido. Después que otros organismos, directa o indirectamente implicados, como Renfe o la UME se pronunciaran.
Según la Policía Nacional el cuerpo del cordobés desaparecido el 12 de octubre quedó «completamente oculto» entre dos vagones hasta que «el movimiento del tren» facilitó su hallazgo. Además, según los responsables de la investigación, obraba en su posesión una grabación de la cámara de seguridad de un establecimiento cercano a la estación sevillana de Santa Justa «que fue entregada a los investigadores el domingo por la tarde». En ella se veía como el joven subía a la «parte superior de un tren trepando justo por la intersección entre los dos vagones».
Una vez en la parte superior del tren «instantáneamente cae fulminado al interior del hueco existente entre los dos vagones, donde quedó completamente oculto hasta que se produjo el movimiento de dicho tren la mañana del lunes», tal y como se puede leer en el comunicado que han enviado en el que refutan las causas de la muerte que ya se confirmaron por en el informe preliminar de la autopsia.
Las críticas a la labor de la Policía Nacional por el hecho de buscar durante cuatro días al joven que había muerto la misma mañana de su desaparición no se han hecho esperar y se han vertido desde los medios de comunicación y las redes sociales. No ha ayudado en este sentido la tardanza de la Policía Nacional en emitir un comunicado oficial. Por otra parte, Renfe y la UME (Unidad Militar de Emergencias) fueron las primeras instituciones en pronunciarse mediante respectivas notas de prensa. En el caso de la UME, que participó en las labores de búsqueda con el uso de perros rastreadores, desde el primer momento delegaron responsabilidad en la Policía Nacional que dirigían la investigación.
En cuento a la recepción de las imágenes del negocio cercano a Santa Justa que refutan el final de Álvaro Prieto, es cierto que la Policía las recibió el domingo por la tarde pero la cantidad de pesquisas y pasos a dar en la investigación no les permitió poder revisar las imágenes de esa cámara de seguridad que recoge el trágico final de Álvaro Prieto.

