EN PLENA PANDEMIA

Ábalos hizo un trío con prostitutas, haciéndolas pasar por ‘asesoras’, durante una visita como ministro de Transportes a Feijóo

Los permisos de movilidad para las jóvenes Lucía H. y Elena M. fueron firmados y sellados por la jefa de la Secretaría del Ministerio de Transportes

Ábalos hizo un trío con prostitutas, haciéndolas pasar por ‘asesoras’, durante una visita como ministro de Transportes a Feijóo
Ábalos y Sánchez. PD

Otra más.

En plena pandemia, con los salvoconductos de movilidad siendo el documento más codiciado y controlado de España, el Ministerio de Transportes firmó y selló permisos de desplazamiento para dos jóvenes, Lucía H. y Elena M., bajo la categoría de «asesoras». Los documentos llevaban la firma de la jefa de la Secretaría del Ministerio.

Lo revelan con todo detalle los periodistas Jorge Calabrés y David Vicente este 13 de mayo de 2026, en El Español, tirando del móvil de Koldo.

Las dos mujeres viajaron desde Córdoba y Madrid hasta Santiago de Compostela. El motivo oficial del desplazamiento del ministro José Luis Ábalos era una visita a Alberto Núñez Feijóo, entonces presidente de la Xunta de Galicia.

La noche del 8 al 9 de abril de 2021, Ábalos la pasó en un hotel de Santiago acompañado de ambas mujeres.

El Ministerio de Transportes, el mismo que gestionaba los salvoconductos de movilidad que restringían los desplazamientos de millones de españoles durante la pandemia, extendía acreditaciones oficiales firmadas por una funcionaria del Estado para que prostitutas pudieran acompañar al ministro en sus viajes institucionales.

Perfil de un fenómeno

José Luis Ábalos Meco nació en Valencia en 1959 en el seno de una familia trabajadora. Empezó su vida laboral como conductor de autobús, un detalle biográfico que el PSOE utilizó durante años como ejemplo del partido de los trabajadores y que ahora, a la luz de lo que los audios de Koldo han revelado sobre sus aficiones en los viajes oficiales, adquiere una ironía que ningún redactor de discursos habría anticipado.

Su entrada en política fue por la puerta del socialismo valenciano, donde fue construyendo una carrera lenta y metódica durante décadas. No era un intelectual ni un orador brillante. Era un organizador. Alguien que sabía quién debía llamar a quién, qué favor había que hacer para que otro favor llegara después, cómo funciona la maquinaria interna de un partido grande. Esa habilidad lo convirtió en secretario de Organización del PSOE, el cargo que controla los hilos del partido más allá de los discursos y los mítines.

El hombre que hizo posible a Sánchez

Su momento llegó en 2017. Cuando Pedro Sánchez fue forzado a dimitir como secretario general del PSOE por la presión de los barones del partido, Ábalos fue uno de los pocos que se mantuvo leal. Y cuando Sánchez protagonizó su regreso y ganó las primarias contra todo pronóstico, Ábalos era su hombre en la sombra: el que había tejido los apoyos territoriales, el que había llamado a los militantes, el que había construido la estructura de la remontada.

Esa lealtad tuvo su recompensa. Tras la moción de censura de 2018 que llevó a Sánchez a La MoncloaÁbalos llegó al Ministerio de Transportes, uno de los más grandes y con más presupuesto del Gobierno. Era el número dos efectivo del PSOE y el ministro más poderoso del gabinete después del propio presidente.

En Aldama, el empresario que declaró ante el Supremo como el testigo más explosivo del caso KoldoÁbalos era «el jefe»Sánchez era «el uno». La jerarquía era clara.

La personalidad: directo, leal y con vida paralela

Quienes lo conocen en el ámbito político describen a Ábalos como un hombre directo, sin los refinamientos retóricos que caracterizan a otros políticos del PSOE. Habla claro, negocia duro y no olvida ni los favores ni los desaires. Su estilo es más el del aparatchik experimentado que el del político mediático.

Fuera del foco oficial, los mensajes del móvil de Koldo revelan una personalidad que combina el poder institucional con una vida paralela organizada con la misma eficiencia burocrática que sus funciones ministeriales. Las prostitutas trasladadas en AVE con billetes del Ministerio. Los salvoconductos de pandemia firmados por funcionarias del Estado para sus «asesoras». El mensaje «Cambiar para ver otras» escrito con la naturalidad de quien pide un cambio de menú. Las lámparas rotas en el Parador de Teruel. La intervención policial a la mañana siguiente.

Aldama declaró ante el Supremo haber pagado «señoritas» para que Ábalos «se relajara». Lo dijo con la misma naturalidad con que describía los sobres de comisiones llevados en mochila al ministerio.

La caída: expulsado, sin acta y en prisión

En 2024, el PSOE lo expulsó del partido tras el estallido del caso Koldo. Durante meses se aferró a su acta de diputado desde el Grupo Mixto, sin sueldo ni capacidad de voto tras la suspensión de sus derechos parlamentarios. En noviembre de 2025 ingresó en prisión preventiva por «riesgo extremo de fuga», según dictaminó el magistrado del Tribunal Supremo Leopoldo Puente. El 28 de enero de 2026 anunció su renuncia al acta de diputado desde la prisión.

Su estrategia judicial fue la negación sistemática. Ante el Tribunal Supremo declaró durante más de seis horas rechazando con vehemencia cualquier acusación. «No van a encontrarme nada», repitió. Minimizó los 94.000 euros en efectivo que la UCO le atribuye: «Sale a 500 euros al mes, ridículo». Los audios de la UCO lo grabaron preguntando por su comisión en un contrato del AVE antes de que se adjudicara: «¿A cuánto?»

La Fiscalía Anticorrupción le pide 24 años de prisión por organización criminal, cohecho, tráfico de influencias y malversación. El juicio ha quedado visto para sentencia.

José Luis Ábalos empezó conduciendo autobuses de línea. Terminó en una celda de prisión preventiva esperando sentencia.

Anécdotas y curiosidades

  • Teruel, septiembre 2020: Después de actos con Javier Lambán, Ábalos postergó la salida de las mujeres hasta la tarde del día 16.
  • Santiago de Compostela, abril 2021: Pasó la noche del 8 al 9 en un hotel acompañado por dos prostitutas provenientes de Córdoba y Madrid, quienes contaban con salvoconductos bajo el título de «asesoras» firmados por la jefa de Secretaría del Ministerio.
  • Patrón habitual: Los mensajes sugieren visitas a saunas, restaurantes japoneses y repartos regulares. El periodista Rubén Amón ironizó sobre esta situación afirmando: «Este es el gobierno que iba a abolir la prostitución».
  • Contradicción PSOE: Aunque proponen multas para clientes por un importe que asciende a 1.500€, resulta irónico que Ábalos haya utilizado fondos públicos para sus fiestas.
  • Encubrimiento: El Gobierno arremetió contra la periodista Ketty Garat, quien destapó el escándalo, llamándola vendehúmos.

El teléfono móvil de Koldo revela un amplio catálogo no solo relacionado con Teruel, sino también con diversas fiestas. El líder del PP en Aragón, Azcón, critica que aún siga en el Congreso mientras otros han dimitido por cuestiones menos graves. Tanto Sánchez como el PSOE han optado por guardar silencio ante estas recientes revelaciones.

La Policía se encargó de reparar los daños causados en la suite; sin embargo, el escándalo sigue creciendo con cada nuevo audio filtrado.

El patrón que el móvil de Koldo ha documentado caso a caso

En septiembre de 2020, España estaba en pleno estado de alarma por el covid. Los ciudadanos no podían moverse libremente entre provincias. Las multas por saltarse las restricciones eran una realidad cotidiana. Y el ministro de Transportes José Luis Ábalos ocupaba la suite 101 del Parador de Teruel con dos mujeres que su asesor Koldo García había organizado trasladar desde Andalucía en AVE con billetes pagados por el Ministerio de Transportes.

Una llegó desde Málaga. Otra desde Córdoba. Viajaron hasta Zaragoza, donde Joseba García, hermano de Koldo, las recogió en un todoterreno para llevarlas hasta Teruel. Los billetes y reservas estaban a nombre de terceros. El Ministerio de Transportes había proporcionado la logística.

Arturo Criado, subdirector de El Español, confirmó en el programa Espejo Público que el móvil de Koldo proporciona las pruebas de que todo ocurrió. Las dos mujeres, identificadas como Andrea DLT (22 años) y Lucía H. (21 años), fueron escondidas hasta llegar a la suite del ministro.

Lo que ocurrió esa noche en el Parador acabó con lámparas rotas, un consumo notable de alcohol y la intervención de la Policía a la mañana siguiente para resolver «un problema» logístico que los mensajes no detallan pero que requirió presencia policial.

En uno de los mensajes más reveladores, Ábalos escribió a Koldo«Cambiar para ver otras». La naturalidad de esa instrucción, la frialdad burocrática con que el ministro solicitaba la rotación de mujeres como si pidiera un cambio de escolta, dice más sobre la cultura del poder en ese entorno que cualquier análisis político.

El patrón: no fue solo Teruel

Lo que hace especialmente grave el episodio del Parador de Teruel no es que fuera un exceso puntual de un ministro en un viaje oficial. Es que los mensajes del móvil de Koldo documentan un patrón sistemático que se repite en distintas ciudades y distintas fechas con una regularidad que habla de hábito consolidado, no de excepción.

Santiago de Compostela, abril de 2021. Ábalos pasó la noche del 8 al 9 en un hotel acompañado por dos prostitutas procedentes de Córdoba y Madrid. Para justificar su presencia en el desplazamiento oficial, las mujeres contaban con salvoconductos firmados por la jefa de Secretaría del Ministerio bajo la categoría de «asesoras». El Ministerio de Transportes extendiendo acreditaciones oficiales a prostitutas para que pudieran acompañar al ministro en sus viajes de trabajo.

Los mensajes del móvil de Koldo revelan referencias a saunas, restaurantes japoneses con grupos de mujeres y «repartos» organizados con la misma logística con que se organizaba cualquier otro aspecto de la agenda ministerial. El periódico había destapado previamente el episodio del restaurante japonés de lujo donde Ábalos aparece con varias mujeres mientras Koldo coordinaba los detalles por mensaje.

El periodista Rubén Amón lo resumió con la ironía que el caso merece: «Este es el gobierno que iba a abolir la prostitución».

La gran farsa del abolicionismo socialista

La contradicción entre el discurso y la práctica del PSOE en materia de prostitución alcanza con este caso su expresión más descarnada.

El mismo partido que propone multas de 1.500 euros para los clientes de prostitución, que ha invertido millones en campañas abolicionistas, que ha construido durante años su identidad feminista sobre la explotación sexual como eje central de su discurso político, tenía a su ministro más poderoso organizando el traslado de prostitutas con billetes del Ministerio y salvoconductos oficiales firmados por funcionarias del Estado.

No es hipocresía casual. Es un patrón cultural que el caso Tito Berni confirma desde otro ángulo: el diputado socialista Juan Bernardo Fuentes Curbelo organizaba fiestas con prostitutas a las que invitaba a otros cargos del partido con la naturalidad de quien gestiona una actividad socializada dentro del entorno de poder. El PSOE que predica el abolicionismo hacia afuera mantiene hacia adentro una cultura de acceso al sexo de pago como prerrogativa del poder que los mensajes de Koldo documentan con una precisión que ninguna declaración oficial puede neutralizar.

Pilar Alegría, que acompañaba a Ábalos en el viaje a Teruel, afirmó no tener conocimiento alguno de lo ocurrido. Desde el Gobierno se negó todo: ni fiesta ni mujeres de compañía. Los mensajes del móvil de Koldo contradicen esa versión con la misma contundencia con que contradicen la versión de Ábalos sobre las comisiones del AVE.

El perfil del hombre que llegó a ministro

José Luis Ábalos nació en Valencia en 1959 y comenzó su vida laboral como chófer de autobús. Ascendió por la estructura del PSOE valenciano hasta convertirse en secretario de Organización del partido, el cargo que lo hizo imprescindible para Pedro Sánchez en la operación de asalto al liderazgo socialista en 2017 y en la posterior moción de censura de 2018.

Fue ministro de Transportes entre 2018 y 2021, período en que los mensajes de Koldo documentan la actividad de la trama. Fue expulsado del PSOE en 2024 tras el escándalo del caso Koldo. Sigue siendo diputado en el Congreso percibiendo sueldo público. El presidente de Aragón Jorge Azcón lo ha señalado repetidamente: «Continúa en el Congreso mientras otros han dimitido por cuestiones menos graves».

La Fiscalía Anticorrupción le pide 24 años de prisión. El juicio en el Tribunal Supremo ha quedado visto para sentencia.

La periodista que lo destapó y el Gobierno que la atacó

Ketty Garat, autora de Todos los hombres de Sánchez, fue la primera en publicar información sobre la doble vida de Ábalos antes de que el escándalo se hiciera masivo. La respuesta del Gobierno fue atacarla: desde La Moncloa y sus medios afines fue descalificada como «vendehúmos» y sus informaciones fueron tachadas de bulos.

Mientras tanto, Ábalos recibía el premio a «Mejor relación con la prensa» de la Asociación de Periodistas Parlamentarios en una ceremonia en el Hotel Palace de Madrid con cena de gala incluida. Garat tuvo que ir a declarar ante el juzgado, citada como consecuencia de la querella que Ábalos presentó contra ella, embarazada de ocho meses.

Esa es la fotografía completa del PSOE que predica el feminismo y el abolicionismo: el ministro con las prostitutas en la suite, los periodistas aplaudiendo en el Palace, y la periodista que lo destapó declarando ante el juez con ocho meses de embarazo.

El móvil de Koldo sigue hablando. Y cada audio que se filtra hace más difícil mantener el relato.

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