ATAQUE ARMADO EN CAN PARELLADA

Dos guardias civiles heridos de bala al ser tiroteados por unos aluniceros durante una persecución en Tarrasa

Dos agentes han sufrido lesiones al intentar detener a un grupo de presuntos ladrones de alunizaje y mercancías en Tarrasa

Dos guardias civiles heridos de bala al ser tiroteados por unos aluniceros durante una persecución en Tarrasa
Los aluniceros de Tarrasa.

La persecución se inició cerca de la AP-7 y culminó con un intercambio de disparos en el barrio de Can Parellada. El enfrentamiento terminó con dos guardias civiles heridos, uno de los cuales tuvo que ser operado en la noche del suceso.

Los acontecimientos ocurrieron alrededor de las diez de la noche del jueves, cuando agentes de paisano, a bordo de un vehículo sin distintivos, comenzaron a seguir a varios sospechosos desde la zona de Porta Barcelona, en la AP-7, a la altura de Castellbisbal. Posteriormente, el operativo se trasladó a la calle de Europa, donde los presuntos delincuentes abrieron fuego contra los agentes.

Un agente recibió cuatro impactos

Uno de los guardias civiles fue alcanzado por cuatro disparos: dos en el abdomen, uno en una pierna y otro en un brazo. Los servicios de emergencia lo trasladaron al Hospital Parc Taulí de Sabadell, donde se le realizó una intervención quirúrgica. Las últimas informaciones señalan que, a pesar de la gravedad de las heridas, su vida no corría peligro.

El otro agente también sufrió lesiones durante el tiroteo. Aunque su estado no era crítico, los detalles médicos no habían sido revelados en su totalidad durante las primeras horas tras el incidente. Los investigadores se encuentran en plena labor de reconstrucción de lo ocurrido, intentando comprender cómo actuaron cada uno de los miembros del grupo implicado.

Las imágenes que han ido apareciendo en las redes sociales muestran a uno de los atacantes empuñando una escopeta. Asimismo, la investigación está analizando si los asaltantes lograron apoderarse del arma reglamentaria de al menos uno de los agentes en el fragor del enfrentamiento, un aspecto que deberá confirmarse a través del informe policial.

Despliegue policial durante la madrugada

Las operaciones policiales continuaron durante la noche. Alrededor de la medianoche, unidades de la Brigada Móvil de los Mossos d’Esquadra se desplegaron en Can Parellada, tras sospechar que algunos de los implicados podrían haberse refugiado en un piso de la calle de Europa.

La División de Investigación Criminal de los Mossos se ha hecho cargo de las indagaciones, en colaboración con la Guardia Civil. Desde el cuerpo autonómico se confirmó que mantenían activo un dispositivo, pero se evitaron los detalles sobre posibles detenciones o el resultado de las entradas y registros.

El caso presenta varios componentes que elevan su seriedad: un ataque armado en un entorno urbano, dos agentes heridos y la posible participación de una banda dedicada a robos organizados. La prioridad de las fuerzas de seguridad es localizar a todos los involucrados, recuperar las armas y preservar las pruebas en el lugar.

Una banda vinculada a robos y asaltos

Los sospechosos pertenecerían a un grupo conocido en el ámbito policial como teloneros. Se trata de delincuentes que se especializan en asaltar vehículos de transporte, rasgar las lonas de los camiones y sustraer la mercancía mientras estas se desplazan.

Además, el grupo estaría vinculado a robos mediante alunizaje, una táctica que consiste en emplear un vehículo para romper la entrada de un establecimiento y entrar rápidamente a robar. Estos asaltos suelen dirigirse hacia comercios que manejan productos de alto valor y dependen de la rapidez para dificultar la respuesta de las fuerzas de seguridad.

Las primeras informaciones apuntan a que la banda estaría compuesta por cinco hombres. Tras el tiroteo, intentaron escapar de la zona en al menos dos vehículos, aunque no lograron huir de inmediato. La Policía Municipal de Tarrasa fue la primera en llegar al lugar, localizó los coches y prestó atención a los agentes heridos hasta la llegada de los equipos del Sistema de Emergencias Médicas.

Queda por esclarecer varios aspectos en la investigación: el origen preciso de la persecución, la cantidad de armas utilizadas, la posible sustracción del arma de un agente, la identidad de quienes dispararon y la conexión del grupo con otros robos en carreteras y áreas de servicio.

La Guardia Civil y los Mossos deberán cotejar la evidencia recogida en Tarrasa con denuncias anteriores para averiguar si el grupo está implicado en otros ataques. También es crucial determinar si los sospechosos identificaron a los agentes como policías antes de disparar o si el enfrentamiento ocurrió durante una intervención encubierta.

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