La detenida había agredido físicamente a su pareja y posteriormente atacó a los guardias civiles

La mujer que escupió a siete guardias civiles tras ser detenida, positivo en coronavirus

La mujer que escupió a siete guardias civiles tras ser detenida, positivo en coronavirus
La Guardia Civil PD

El número de detenidos en España no para de crecer. Los funcionarios de Policía Nacional y Guardia Civil han tenido que aumentar la presión contra aquellos ciudadanos que no se están sumando a las medidas del estado de alarma y que salen a la calle sin cumplir con los principios de extrema necesidad. Una situación a la que se suman otros hechos que son tan inesperados como peligrosos.

La Guardia Civil acudió a una vivienda en Cuarte de Huerva (Zaragoza) tras recibir una llamada de emergencia por los altercados registrados en el interior de un hogar. Al llegar, los funcionarios pudieron comprobar que una mujer había agredido físicamente a su pareja sentimental. No se trataba de un caso aislado, ya que en otras oportunidades fue la misma mujer la que había tenido que ser identificada por maltratar a su esposo.

Cuando los guardias civiles llegaron al piso, la reacción de P. A. U. al ser detenida fue escupirles y gritarles «¡tengo el coronavirus!». A pesar de ello, la arrestaron, la subieron al coche patrulla y la llevaron al cuartel de la Guardia Civil de Casetas. La actitud de la mujer siguió siendo la misma y volvió a escupir a otros funcionarios que allí estaban.

Un letrado público, la asistió y logró que la pusieran en libertad sin ni siquiera pasar por el Juzgado de Guardia, y ella se fue a su casa, donde vive con sus dos hijas. Sin embargo, el pánico recorrió el cuerpo de seguridad cuando conocieron que la prueba que habían hecho a la mujer daba positivo en coronavirus.

Los guardias civiles han advertido al abogado, quien solicitó un test de coronavirus pero recibió una respuesta que no esperaba: «Me han dicho que me quede en casa 15 días y vigile a ver si tengo fiebre. Les he contado lo que había pasado y que yo este jueves había estado también trabajando en el Juzgado de Guardia y en el de Violencia contra la Mujer, pero la respuesta ha sido la misma, que me quede en casa y no me acerque a mi novia a menos de un metro».

El abogado aún fue al Hospital Clínico para tratar de que le hicieran la prueba, pero allí le dijeron algo similar. «Estamos en el turno de guardia, defendemos los derechos de los detenidos, tenemos que trabajar obligatoriamente, pues el nuestro es un servicio esencial e irrenunciable, con personas expuestas y no entiendo por qué no pueden hacernos la prueba también a los letrados».

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