El menor extranjero fingió agresiones cuando llegaron los agentes de la Policía

El nuevo ataque de ‘Menas’ a Casa de Campo: agarrar por el cuello y golpear a una educadora

El Grupo de Menores de la Policía Nacional detuvo al agresor, un adolescente de 14 años y con antecedentes

El nuevo ataque de ‘Menas’ a Casa de Campo: agarrar por el cuello y golpear a una educadora
Los menas PD

Los ‘Menas’ siguen convirtiendo a Casa de Campo en una de las zonas más peligrosas de Madrid.

El antiguo albergue Richard Schirrmann de Casa de Campo, reconvertido en un centro de acogida para menores extranjeros no acompañados (los conocidos como “menas”), vivió momentos de máxima tensión el pasado 21 de enero, cuando fue brutalmente agredida una educadora.

Los trabajadores del centro aseguraban que uno de los residentes estaba causando graves destrozos en el interior y, además, estaba tirando piedras a los educadores.

De hecho, cuando los agentes llegaron hasta allí, los trabajadores habían conseguido encerrar en un cuarto al menor, que seguía dando golpes en la habitación. Se da la circunstancia, por otro lado, de que muchos de los accesos de Casa de Campo continúan cerrados, debido al mal estado del arbolado tras el paso de la ventisca Filomena hace más de un mes.

El problema comenzó cuando el menor se negó a salir de su dormitorio para incorporarse a sus deberes diarios, con el aviso de la correspondiente sanción: si no se levantaba de la cama, se quedaría sin su “paga” semanal.

Tras este ultimátum, el residente comenzó a enfrentarse contra los trabajadores y educadores del centro. Una de ellas, una mujer, fue agarrada por el cuello y recibió varios golpes en la cabeza. La víctima rehusó la asistencia sanitaria, pero sí interpuso la correspondiente denuncia por lo ocurrido.

Cuatro ventanas y una mesa resultaron destrozadas durante el enfrentamiento entre los vigilantes de seguridad y el menor, que finalmente consiguieron reducirle. Por otro lado, afirman que, cuando llegó la Policía Nacional, el residente comenzó a fingir lesiones para dar a entender que le habían agredido. En total, se estima que los daños ocasionados suponen unos 400 euros en gastos.

No es la primera vez que tenían problemas con este interno, de 14 años de edad. Otra trabajadora del centro le había denunciado este mismo año por un incidente similar.

En aquella ocasión, le retiraron la asignación debido a que, junto con otro compañero, había sido descubierto inhalando disolvente. Como represalia, los dos menores comenzaron a saltar sobre el coche de la mujer, causándole serios daños.

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