Puede suponer una diferencia de muchos años de cárcel

El jurado popular declara culpable a Ana Julia Quezada de asesinar al niño Gabriel con alevosía

El jurado popular declara culpable a Ana Julia Quezada de asesinar al niño Gabriel con alevosía
Ana Julia Quezada. PD

Un jurado popular ha declarado, este 19 de septiembre y tras deliberar dos días culpable a la dominicana Ana Julia Quezada por matar de manera “intencionada y súbita” al niño español Gabriel Cruz el 27 de febrero de 2018.

La consideración del jurado coincide con el relato de la Fiscalía, que pide prisión permanente revisable para ella por un delito de asesinato con alevosía.

El jurado también la considera culpable de dos delitos de lesiones psíquicas causadas a Ángel Cruz y Patricia Ramírez, padres del menor, por los que la Fiscalía solicita penas individuales de 5 años de cárcel.

El jurado popular ha hecho público su veredicto a las 18:30 horas de este jueves en la Audiencia Provincial de Almería y frente a la propia acusada.

Las siete mujeres y dos hombres que lo conforman han motivado su decisión al contestar, por unanimidad, a los cinco hechos concretos a los que estaban obligados a responder a la luz de los hechos probados, durante la vista oral del juicio penal.

Para todos ellos, Ana Julia Quezada «era consciente de su superioridad respecto del niño, por la diferencia de edad y complexión».

Y mató al pequeño Gabriel Cruz «de forma intencionada, súbita y repentina» lanzándolo contra el suelo o pared de la habitación y provocando posteriormente su asfixia, «hasta vencer su resistencia y provoca su fallecimiento».

Mientras Patricia Ramírez, la madre del niño, la miraba con rabia contenida, Ana Julia Quezada se atusó el pelo un par veces y le murmuró algo a su abogada.

Patricia Ramírez, la madre de Gabriel.

Pero nunca miró a la cara de los padres del niño al que mató año y medio antes. Tampoco se inmutó cuando la portavoz del jurado resaltó que “su perversidad” es absoluta.

La asesina no derramó ni una lágrima, lo que extrañó a los cronistas que habían seguido en sala todas las sesiones del juicio. Fue el primer día de las dos últimas semanas que no lloró, pese a que el martes había pedido perdón a Patricia y a Ángel. Pero ayer pareció no arrepentirse de nada.

Atrás había dejado ya esa imagen edulcorada con la que se presentó al inicio del proceso.

Ana Julio Quezada abandona escoltada la Audiencia.

Ana Julia Quezada y Gabriel.

La pregunta más importante a la que tenía que contestar el Jurado 

El Jurado del caso por la muerte de Gabriel Cruz, tras deliberar, tenía que responder el “Objeto del Veredicto”, el listado de preguntas redactadas por la Magistrada-Presidente y al que tendrá que ceñirse la Sentencia.

Este listado de preguntas es la forma de determinar lo que se considerarán hechos probados sin que los jurados, que no son juristas, tengan que manejar ningún concepto jurídico. Ha sido la Magistrada-Presidente quien ha traducido conceptos jurídicos con diversas implicaciones en la pena al lenguaje común, y posteriormente determinarán la aplicación de unas penas u otras por la Audiencia Provincial.

Patricia Ramírez y Ángel Cruz, los padres de Gabriel, en la puerta de la Audiencia de Almería.

De las 22 páginas de preguntas, muchas influirán en una mayor o menor condena para Ana Julia, pero hay una que tiene un peso mucho mayor que todas las demás y que constituye la principal batalla entre acusaciones y defensa: La pregunta E) del apartado sobre acusación por asesinato u homicidio, que, aunque tiene correspondencia con preguntas anteriores, determinarán el futuro de la acusada.

El niño Gabriel Cruz y su homicida, Ana Julia Quezada.

Exponemos a continuación lo que contiene la que es probablemente la página más importante a la que tendrá que enfrentarse el jurado, correspondiente al apartado titulado:

“E) HECHO DELICTIVO POR EL QUE LA ACUSADA DEBE SER DECLARADA CULPABLE O NO CULPABLE”

El jurado tendrá que decantarse por una de cuatro opciones. Invirtiendo el orden del Objeto del Veredicto, las enunciamos de menos a más grave:

“CUARTO: 

La acusada ANA JULIA Q. C. quito la vida involuntariamente a G.”

Si el jurado se decantase por esta opción, el delito aplicable sería el homicidio imprudente, regulado en el artículo 142 del Código Penal. Sin duda la imprudencia sería calificada como grave, por lo que la pena que correspondería imponer sería de entre 1 y 4 años de prisión.

Ana Julia Quezada, la ‘mantis religiosa’.

“TERCERO

La acusada ANA JULIA Q. C. se represento en su mente la posibilidad de que tapando la nariz y boca de G., le quitaría la vida, y pese a ello, acepto y asumió́ tal consecuencia.”

La segunda alternativa menos grave corresponde con lo que se denomina homicidio con dolo eventual. El dolo eventual es, por así decirlo, un nivel por encima de la imprudencia. Mientras que la imprudencia se refiere al que debió prever que su conducta podía llevar al resultado (en este caso la muerte del menor) pero no creyó que fuese a ocurrir, en el dolo eventual el responsable no solo se imaginó que podía ocurrir, sino que asumió que así fuera y aún así continuó con la acción que llevo a ese resultado.

Este dolo eventual tendría una pena dentro del mismo rango que el dolo directo (matar a alguien voluntariamente), pero posiblemente se tendría en cuenta por el tribunal para concretarla por debajo de éste.

De decantarse el jurado por esta opción, la pena a imponer sería la prevista en el artículo 138 del Código Penal, la prisión entre 10 y 15 años.

Ana Julia Quezada.

“SEGUNDO

La acusada ANA JULIA Q. C., quito la vida voluntariamente a G., de forma sorpresiva y repentina, sin posibilidad de defensa ni de reacción por parte del niño.”

La opción segunda es la que da el salto al delito que conocemos como asesinato, previsto en el artículo 139 del Código Penal. Para que el homicidio pase a ser asesinato se tiene que dar una de cuatro circunstancias:

  • 1.ª Con alevosía. Es decir, cometer el homicidio de una forma que tienda a asegurar que se produce la muerte sin que la víctima pueda impedirlo; por ejemplo, drogándola o atándole las manos antes.
  • 2.ª Por precio, recompensa o promesa. El propio nombre lo define, es el caso típico de los sicarios.
  • 3.ª Con ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido. Esta circunstancia también se entiende perfectamente, consiste en provocar la muerte de una forma dirigida a causar el mayor dolor posible.
  • 4.ª Para facilitar la comisión de otro delito o para evitar que se descubra. Sería el caso de los ladrones que matan a un guardia de seguridad para acceder a un banco, por ejemplo.

De la redacción de la pregunta formulada al jurado, puede observarse que lo que pretende el Tribunal es que éste determine si se da la primera circunstancia del asesinato, la alevosía. De contestar afirmativamente a esta pregunta el jurado, Ana Julia respondería por un delito de asesinato con una pena de entre 15 y 25 años de prisión.

El juicio contra Ana Julia Quezada por la muerte del niño Gabriel.

“PRIMERO

La acusada ANA JULIA Q. C. quito la vida voluntariamente a G., de manera sorpresiva y repentina, sin posibilidad de defensa ni de reacción por parte del niño, aumentando de forma deliberada, inhumana e innecesaria el dolor y sufrimiento de G.”

Esta opción contempla la pena más grave a la que puede ser condenada Ana Julia.  Se enmarca igualmente en el delito de asesinato, pero conforma lo que en derecho se llama un “subtipo agravado”, un escalón superior dentro de un delito con una pena mayor debido a determinada circunstancia.

En este caso, la circunstancia que tiene que darse para que se considere más grave la conducta de asesinato es que se de más de una de las circunstancias anteriores. Concretamente, lo que plantea la opción es que se sumen las circunstancias de alevosía y la de ensañamiento.

Aunque el máximo de pena que podría imponerse no es mayor que en la opción anterior, si lo es el mínimo. En el caso anterior los Magistrados podrían decidir aplicar una pena de entre 15 y 25 años, mientras que en este la pena mínima sería la mitad superior, es decir, la pena oscilaría entre los 20 y los 25 años de cárcel.

Ana Julia está siendo acusada también por otros delitos, pero la gran diferencia entre las penas mínimas de 1 año para el homicidio imprudente, 10 años para el homicidio, 15 para el asesinato simple y 20 para el asesinato agravado es lo que hace que la página 5 del objeto del veredicto sea posiblemente la más importante.

«Debe tenerse presente asimismo que en los delitos de asesinato, cualquiera que sea la modalidad, puede imponerse igualmente la pena de prisión permanente revisable cuando se den determinadas circunstancias. Conforme al artículo 140 del Código Penal, una de esas situaciones será que la víctima fuera menor de dieciséis años de edad, lo cual concurre en el presente caso.

De este modo, la Audiencia Provincial podrá ir más allá de las penas de asesinato simple (15 a 20 años) o asesinato agravado (20 a 25 años), elevándolas hasta la novedosa pena de prisión permanente revisable, haciendo que Ana Julia sea la primera mujer en enfrentarse a esta en España.»

Recuérdese que son precisos 7 votos para declararle culpable y 5 votos para declararle no culpable de cualquiera de estas opciones.

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Autor

Álvaro Rojo Quintana

Álvaro Rojo Quintana es abogado penalista, letrado del turno de oficio y CEO de Red Bunker (firma especializada en compliance, ciberseguridad y protección de datos).

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