El cabecilla, su «hombre de confianza», ya mató a otro empresario en 2009 en Lérida durante un permiso

Clan familiar asesinó y tiró a una balsa a un empresario de pollos de La Rioja

Terrible, los datos que van salinedo de esta investigación. Javier Castillejo, de 42 años, estaba en su granja de pollos de Alfaro (La Rioja) el 5 de septiembre del año pasado. Esa noche el ganadero no fue a dormir a su casa en Aldeanueva de Ebro. Horas después de que su mujer denunciara la desaparición, su cuerpo fue encontrado por la Guardia Civil semihundido y lastrado en una balsa de riego próxima. Al sacarlo descubrieron que lo habían asesinado a cuchilladas y se habían cebado con él. Lo habían golpeado, atado y amordazado antes de trasladarlo en el maletero de su propio coche a esa tumba de agua, según recoge el autor original de este artículo Cruz Morcillo en ABC y comparte Manuel Trujillo para Periodista Digital.

Un año después, los agentes han detenido a siete miembros de un clan familiar de etnia gitana como responsables del crimen: cuatro hombres y tres mujeres de entre 20 y 61 años que viven en Calahorra y Autol. Unos llevaron a cabo el crimen y otras les dieron cobertura y callaron durante este tiempo (varios son parejas). El cabecilla, Juan Gabarri Abadiano, de 41 años, sabía que ese día su jefe estaría solo y que además llevaba consigo una importante cantidad de dinero en efectivo. Era el «hombre de confianza» de la víctima y compartía con él información sobre sus negocios legales y otros que no lo eran tanto, según fuentes de la investigación. La Guardia Civil atribuye a Gabarri, con numerosos antecedentes penales, la planificación, organización y ejecución del crimen. No es el primero que comete supuestamente y quienes se han topado con él hablan de su sangre fría.

Tanto que después de acuchillar y arrojar a su jefe a la balsa, Gabarri y sus dos colaboradores directos en el crimen colaboraron en el dispositivo de búsqueda, convencidos de que el cuerpo no iba a salir a flote. Lo habían lastrado con un contrapeso atado a la cintura, pero dado el material plástico que recubre la balsa no fue suficiente. En cuanto se recuperó el cadáver de Javier los tres autores dejaron de tener contacto entre ellos, pese a su relación familiar; tomaron todo tipo de medidas de seguridad y uno incluso se cambió de casa dos veces.

Tras estas detenciones de la Guardia Civil de La Rioja (dos están ya en prisión y el resto tiene medidas cautelares) hay una pregunta que sigue sin respuesta. ¿Por qué estaba en libertad el cabecilla? Juan Gabarri fue detenido en 2011 por los Mossos d’Esquadra como presunto autor del crimen de otro empresario en Lérida. Según las fuentes consultadas pasó dos años en prisión provisional, pero llevaba tiempo en la calle, instalado en La Rioja.

Los Mossos estuvieron año y medio detrás de los asesinos de Santiago Mir, un empresario de 57 años dueño de una empresa cárnica de Rufea, en Lérida, a quien mataron en su casa el 1 de agosto de 2009. Juan Gabarri y dos cómplices fueron detenidos por el crimen. Entraron a robar en su casa y le dispararon un tiro en el cuello sin llevarse ningún botín, en presencia de su mujer y su suegra. En aquellas fechas había corrido el rumor de que la víctima había cobrado un premio de la lotería.

Los tres tenían antecedentes. De hecho Gabarri estaba de permiso carcelario la noche del crimen. Cumplía una condena de siete años de prisión por varios robos con fuerza cometidos en 2003. Lo detuvieron en los juzgados de Lérida donde compareció por otro robo en un taller mecánico.

 

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