Esta es Alexia, la camarera del bar Gredos asesinada por su novio culturista que ocultaba con maquillaje los golpes

Esta es Alexia, la camarera del bar Gredos asesinada por su novio culturista que ocultaba con maquillaje los golpes
Esta es Alexia, la camarera del bar Gredos asesinada por su novio culturista que ocultaba con maquillaje los golpes EE

Eran las 19.45 del sábado cuando una llamada al servicio de emergencias informaba de la muerte de una mujer en un piso del número 17 de la calle Caliza, en el distrito madrileño de Vicálvaro. Allí se encontraron el cadáver de Alexia sin signos aparentes de violencia, así como varias bellotas de hachís y una plantación de marihuana. El novio de Alexia, José Luis C.P., fue entonces detenido por tráfico de drogas y un posible delito de homicidio. “Nadie te dirá una mala palabra de ella”. De esta manera resume José Luis López, el dueño del bar Gredos a Alexia Carralero, la mujer presuntamente asesinada por su pareja el pasado sábado. “Era una chica estupenda, como una hija para mí”, afirma visiblemente afectado el que fuera su jefe de forma intermitente durante 20 años.

Días atrás, Alexia había acudido a trabajar con un golpe en el ojo y el labio morado, según cuenta José Luis. Dijo que «se había caído colocando el árbol navideño en casa». Ese día Alexia trabajó con tres capas de maquillaje. Lo último que hizo en su trabajo fue colocar la decoración navideña que ahora luce el bar.

El primer informe de la Policía Científica descartó que se tratara de una muerte violenta por traumatismos o lesiones. Pero al detectar algunas manchas en el pecho de la víctima y ver un cable en la habitación, se procedió a su arresto como sospechoso de homicidio, además del mencionado tráfico de drogas. Nuevas pruebas realizadas y otras pendientes, como el informe toxicológico, no descartan que pueda tratarse de un homicidio. El caso ha acabado en un Juzgado de Violencia contra la Mujer, que ha decretado prisión provisional contra el detenido.

Esta es la versión oficial facilitada por la Policía. Sin embargo, un amigo íntimo de Alexia y conocedor del atestado policial asegura a EL ESPAÑOL que sí que hubo violencia: «Le rompió las costillas y el esternón». Según afirma, Alexia y Luis estuvieron aquella noche consumiendo cocaína y porros. «En algún momento se le debió ir la olla y la pegó y la estranguló. Luego limpió todo y llamó a la Policía», declara indignado porque esto no se haya contado, según recoge Jaime Susanna en El Español y comparte Iván Rastik para Periodista Digital.

La camarera querida por todos
Alexia Paola Carralero era una vecina nacida y criada en Moratalaz. Tenía 38 años, sin hijos y había trabajado toda su vida en hostelería. Además de estos bares madrileños, también había vivido y trabajado «6 o 7» años en Canarias. Aparentemente, la razón que la llevó hasta ahí era un chico. Cuando cortaron, volvió a Madrid. Este mes tendría que haber entrado a trabajar a un restaurante por la zona de Cuzco, según cuenta José Luis. Ese trabajo la tenía muy ilusionada. “Era muy profesional”, recuerda Paloma, una vecina que trabajó con Alexia en otro bar del distrito, llamado Cervecera 60.

Hacía apenas cinco meses que Alexia se había emparejado con Luis, apodado Yoshukan por sus amigos. Un mes atrás se mudó con él a su casa de la calle Caliza, donde fue hallado el cadáver. Vivían en una urbanización que los vecinos califican de muy conflictiva. «Cada dos por tres viene la policía y por temas de violencia de género», detallan vecinos consultados por Efe. Antes de irse a casa de su presunto asesino, Alexia vivía con su madre y su hermana, Julia y Melisa, respectivamente. Como cabría esperar, “están completamente destrozadas”, afirma Paloma.

Su barrio natal la adoraba. La prueba de ello es la cantidad de gente que asistió a su velatorio el pasado miércoles en el tanatorio de la M-30. “Su madre no sabía la hija que tenía”, asegura Paloma, que se deshace en elogios hacia su excompañera. “Se abría mucho a la gente. Necesitaba cariño y era muy alegre. Julia se dio cuenta en el tanatorio de que todo el barrio quería a Alexia”.

Otra demostración del cariño que despertaba Alexia es la manifestación celebrada este jueves muy cerca del domicilio donde ocurrió todo. Un centenar de personas se ha acercado para mostrar su repulsa a lo que, a todas luces, parece un nuevo caso de violencia machista. «Fuera el machismo de nuestros barrios», han gritado al unísono los vecinos congregados.

Un culturista con antecedentes

Luis era culturista y, por tanto, estaba muy fornido. Tiene 40 años y en sus redes sociales se pueden ver fotos suyas presumiendo de músculo. Pasaba mucho tiempo en un gimnasio del barrio. Su apodo Yoshukan puede venir del vocablo nipón yoshukai, una disciplina del kárate. Algunos vecinos le recuerdan por su comportamiento agresivo hacia sus parejas. Según la versión oficial, no usó la violencia para matarla. Según quien conoce el atestado, la destrozó.

Por su parte, Alexia también era muy deportista, lo que explicaría su apariencia tan joven con casi 40 años. Según cuentan sus conocidos, le gustaban el boxeo y el fútbol. Además del deporte, le encantaban los animales. Además de su familia y amigos, hay alguien más que la echará mucho de menos: su perra Athenea.

De confirmarse que Luis asesinó a Alexia, sería ya 55 las víctimas de violencia de género en lo que va de año. En 2018, 51 mujeres fueron asesinadas a manos de sus parejas o exparejas.

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