John Bayerl ocultó el asesinato de Dona Mae por la falta de tecnología, pero la incansable labor de la policía permitió capturarle

Una prueba de ADN a una alfombra destruye un ‘crimen perfecto’ de hace 40 años

El esposo indicó a los agentes de policía que su mujer se había escapado una noche, pero una investigación desvela un homicidio oculto por más de cuatro décadas.

Una prueba de ADN a una alfombra destruye un ‘crimen perfecto’ de hace 40 años
John Bayerl y su esposa Dona Mae PD

El ‘crimen perfecto’ de 1979 ha quedado descubierto.

Mae Bayerl, de 38 años, vivía en Muskego, Wisconsin (EEUU), con su esposo John y sus dos hijos, Jodie, de siete años, y Jackie, de cuatro.

John tenía importantes problemas de temperamento. En su primer matrimonio, fue acusado de «trato cruel e inhumano» hacia su pareja. Un patrón que ahora repetía con su esposa Mae Bayerl.

Ella temía por el comportamiento de John, según advertía en carta a sus amigos.

El 6 de mayo fue el último día que se vio a Dona. Tres días después, John fue a la policía y dijo que su esposa había desaparecido.

Explicó que el 6 de mayo, habían discutido y Dona había salido furiosa de la casa y se había ido en el automóvil familiar para «refrescarse».

Cuando Dona no regresó a las 10.00 de la noche, John dijo que se había ido a la cama y luego escuchó que el automóvil entraba en su garaje aproximadamente una hora después.

Los agentes registraron la casa y tomaron la sangre como evidencia, y encontraron más en el sótano, pero debido a la falta de tecnología de ADN en 1979, solo pudieron determinar que coincidía con el tipo de sangre de Dona.
 
Sin embargo, no podían decir que era de ella.

John confirmó que la sangre era suya después de cortarse el dedo con una segadora. No fue la única razón por la que los investigadores se centraron en él.
 
Cuando sus colegas le preguntaron a Bayerl sobre su esposa desaparecida, después de leerla en el periódico, negó que se estuviera refiriendo a ella y dijo que debían haber tenido el mismo nombre. Era extraño mentir sobre eso.

Dona fue declarada oficialmente muerta en 1986, pero su familia nunca perdió la esperanza de obtener respuestas y justicia.

La madre desaparecida nunca fue olvidada. En 2017, la policía de Muskego publicó fotos de Dona hechas por un artista forense para darles a las personas una idea de cómo se vería.

En 2018, el asesino negaba tener algo que ver con la desaparición de Dona. Pero la policía tenía algo más. Con el desarrollo de la tecnología del ADN, lograron analizar la sangre encontrada en el hogar familiar, específicamente en una alfombra.

Con eso, y las declaraciones sospechosas hechas, fue arrestado en Fort Myers, Florida, donde ahora vivía, y acusado del asesinato de Dona.

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