Kelly Ann Prosser tenía 8 años cuando fue secuestrada, caminaba a su casa desde su escuela en Columbus

La Policía de EEUU logra resolver el caso de una niña violada y asesinada hace cuarenta años

Los efectivos trabajaron con compañía de genealogía para usar el ADN obtenido en la escena del crimen, así lograron identificar a Harold Warren Jarrell

La Policía de EEUU logra resolver el caso de una niña violada y asesinada hace cuarenta años
Kelly Ann Prosser y su asesino, Harold Wayne Jarrell.

Un crimen atroz ocurrido en Estados Unidos hace casi cuarenta años ha sido resuelto. Una niña de 8 años fue secuestrada, violada y asesinada en 1982, pero el trabajo de la policía de aquel entonces y los avances de la tecnología permitieron identificar al criminal.

Las autoridades señalaron que esto fue posible gracias a una nueva técnica de prueba genealógica que ayudó a identificar al asesino de la menor, informó AP.

«Este es un caso que a lo largo de los años todo el Departamento de Policía de Columbus quiso resolver, y un caso que afectó a todos a nivel personal», dijo el subdirector de policía de Columbus, Greg Bodker, durante una conferencia de prensa el viernes. «Imagínense en 1982 recolectar algo que no sabíamos que algún día existiría: el ADN».

Durante años, la Policía buscó pistas sobre la muerte de Kelly Ann Prosser, quien había sido secuestrada un 20 de septiembre de 1982 mientras caminaba a su casa desde su escuela primaria en Columbus. Dos días después, su cuerpo fue hallado en un campo de maíz en el condado de Madison.

Las autoridades señalaron que la pequeña había sido golpeada, agredida sexualmente y estrangulada hasta provocarle la muerte, recoge USA Today.

En los últimos meses, los detectives comenzaron a trabajar con una compañía de genealogía para usar el ADN obtenido en la escena del crimen y así buscar al sospechoso. Después de establecer un árbol genealógico, lograron identificar a Harold Warren Jarrell como el asesino de Kelly.

Jarrell falleció en 1996 en Las Vegas, a la edad de 67 años. El sujeto había sido condenado por un secuestro similar en la ciudad en 1977 y liberado el año que atacó a Kelly. Aunque existían pruebas que lo vinculaban con el caso de la menor, en ese entonces la evidencia no era suficiente para acusarlo formalmente.

«Es satisfactorio que la familia sepa lo que le sucedió a su pequeña, aunque no la traiga de vuelta», afirmó la detective Dana Croom, de la unidad de casos sin resolver de la Policía.

Por su parte, la familia de la víctima agradeció a los investigadores por su dedicación y entrega para resolver este caso. En una declaración escrita, los familiares calificaron el cierre del caso como «un momento agridulce que ha tardado mucho en llegar».

La técnica, conocida como Prueba e Investigación de Genealogía Genética, ha resuelto una serie de casos complicados en todo EE.UU. durante los últimos años. Incluido el del llamado ‘Golden State Killer’, un hombre que cometió 12 homicidios, al menos 50 violaciones y varios robos en hogares en el estado de California entre 1970 y 1980.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído