El espía logró conocer detalles de los F-35B del Ejército o de las tropas en Afganistán

Un espía chino confiesa cómo usa LinkedIn para robar información sensible de EEUU

El singapurense Yeo Jun Wei admitió ante la Justicia que trabajó cinco años para Pekín y que la red social fue una de sus herramientas para sustraer datos

Un espía chino confiesa cómo usa LinkedIn para robar información sensible de EEUU
Yeo Jun Wei PD

China captó a un estudiante de doctorado de la Universidad Nacional de Singapur para ser su espía. Su misión era extraer información sensible sobre el ejército y el gobierno de los Estados Unidos.

El singapurense Yeo Jun Wei, también llamado Dickson Yeo, se declaró culpable el viernes 24 de julio de montar una consultora ficticia como fachada para recolectar información sensible de los Estados Unidos.

En su declaración, admitió haber trabajado entre 2015 y 2019 para la inteligencia china, detectando y evaluando a los estadounidenses con acceso a “información valiosa no pública” a través de redes sociales, en especial LinkedIn.

A través de esa red orientada al uso empresarial, logró información de un civil que trabajaba con la Fuerza Aérea en el programa de aviones F-35B, contactó a un oficial estadounidense que trabajaba en el Pentágono sobre la retirada de las tropas de Afganistán, y obtuvo un informe de una persona del Departamento de Estado sobre un miembro del Gabinete de los Estados Unidos.

Yeo usó las redes sociales para encontrar y reclutar ciudadanos estadounidenses que pudieran proporcionarle información.

En 2018, un agente de inteligencia china le ordenó crear una falsa empresa de consultoría y publicar listas de empleos para la empresa en LinkedIn.

Usó el mismo nombre de una prominente firma consultora de EEUU que lleva a cabo relaciones públicas y gubernamentales.

Recibió 400 currículos, el 90% de ellos de personal militar y gubernamental de los EEUU, con autorización de seguridad. Yeo enviaba los currículums a los agentes del servicio de inteligencia chino si creía que encontrarían interesante.

Una vez que montó la fachada, la red social le facilitó el trabajo. Cada vez que contactaba con alguien que le era valioso, en términos de información sensible, el sitio web le sugería otros posibles contactos.

“Según Yeo, el algoritmo del sitio web era implacable”, dijeron los documentos del tribunal. “Yeo ingresaba el sitio web de redes profesionales casi todos los días para revisar el nuevo lote de contactos potenciales que le sugería el algoritmo del sitio».

Después de identificar sus objetivos potenciales, trabajaba para ganar su confianza, reclutarlos y que proporcionaran información o escribieran informes. Para lograrlo recibió entrenamiento chino sobre cómo engañar a los posibles objetivos.

Así, les preguntaba si estaban satisfechos con el trabajo, si tenían problemas financieros, si tenían hijos que mantener. Poco tiempo después ya había logrado establecer relación con tres personas que terminaron proporcionando información sensible para los EEUU.

En 2015, un civil que trabajaba con la Fuerza Aérea de EEUU en el programa de aviones militares F-35B, y que contaba con una autorización de seguridad de alto nivel, le confió a Yeo que tenía problemas financieros.

Con promesas falsas, lo reclutó para escribir un informe sobre las implicaciones geopolíticas de que los japoneses compraran aviones F-35 norteamericanos. Los datos terminaron en manos chinas.

Entre 2018 y 2019, Yeo vio a otro objetivo claro en el sitio LinkedIn. Esta persona estaba empleada en el Departamento de Estado de EEUU en ese momento, y le dijo a Yeo que se sentía insatisfecho en el trabajo y que tenía problemas financieros.

Bajo la dirección de Yeo, el hombre escribió un informe sobre un miembro del gabinete de los EEUU de entonces. El hombre, que temía perder su jubilación si las autoridades lo descubrían, recibió 2.000 dólares por los datos.

Otra persona también fue reclutada a través de la aplicación, un oficial del ejército de EEUU que fue asignado al Pentágono.

Yeo se reunió con el oficial en múltiples ocasiones, construyendo una “buena relación”.

El oficial le confió que estaba traumatizado por sus viajes militares en Afganistán. El agente le pidió que escribiera informes para clientes en Corea y otros países asiáticos, pero no dijo que se lo entregaría a un gobierno extranjero.

El trabajo explicaba cómo la retirada de las fuerzas militares de EEUU de Afganistán afectaría a China, y se le pagó 2.000 dólares. El dinero fue transferido a la cuenta bancaria de la esposa del oficial.

China se entusiasmó con la información y le exigió a su agente que lograra más y Yeo planeaba hacerlo, pero en noviembre de 2019 finalmente fue arrestado en los EEUU.

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