La Policía Nacional dejó conocer los datos ante un Metro sin casi pasajeros

Los carteristas también sucumben ante el COVID-19: unos 500 ladrones del Metro de Madrid se quedan sin chollo

El distanciamiento físico y las nuevas normas por el coronavirus mandan a los carteristas a otras actividades aún desconocidas

Los carteristas también sucumben ante el COVID-19: unos 500 ladrones del Metro de Madrid se quedan sin chollo

La consecuencias del coronavirus en el transporte público ha generado un efecto no de deseado para algunos ladrones habituales.

De acuerdo a la nueva normativa, no es posible aproximarse subirse al transporte público sin mascarilla, pero tampoco aproximarse a otra persona a menos de un metro, lo que ha sido una estocada para los carteristas en el Metro de Madrid.

Según ha desvelado la Policía Nacional, unos 500 carteristas que suelen operar en el transporte suburbano han desaparecido en las semanas recientes, la nueva normativa (incluyendo el distanciamiento social) ha generado una abrupta caída de este tipo de delitos.

Por ejemplo, en 2018, fueron denunciados 11.000 delitos en el suburbano, de estos, 10.000 fueron hurtos de carteristas, teniendo en cuenta que muchos de estos delitos ni siquiera son denunciados. En la capital española se realizaban unas 30 denuncias diarias por hurtos de carteristas.

Efectivos de la Brigada de Seguridad Ciudadana apenas han recibido alertas en los últimos dos meses respecto de los hurtos.

«Con estas medidas están desaparecidos. Ocurre igual con los robos que las bandas georgianas perpetraban hasta ahora en los domicilios», dijo uno de los policías a El Español.

«No están trabajando ahora. No recibimos avisos», explicó otro agente de la Policía Nacional que suele recibir este tipo de alertas en Madrid.

Unos 80 agentes de la Brigada Móvil de la Policía Nacional son quienes se dedican a investigar esta delincuencia. Este es el grupo que indaga los robos en las líneas de transporte público suburbano.

Otro de los factores que han influido en la desaparición de este tipo de delitos es la desaparición de sus víctimas predilectas, los turistas.

La almendra central de Madrid es la zona más atacada por los carteristas, ya que esta es también la favorita de los turistas, los viajeros de diferentes latitudes se hospedan en hoteles de estas zonas, en la que también realizan compras y gastos de todo tipo, pero ahora, al ser el epicentro de la pandemia, Madrid se ha vaciado de este tipo de visitantes.

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