La expareja conoció el lado más violento y machista del presunto pedófilo

La pesadilla que vivió la ex de Christian Brueckner: el sospechoso de raptar a Madeleine McCann

La mujer mantuvo una relación sentimental con el alemán durante los años que el presunto secuestrador de Maddie vivió en Algarve, Portugal

La pesadilla que vivió la ex de Christian Brueckner: el sospechoso de raptar a Madeleine McCann
Madeleine McCann y Christian Brueckner PD

La exnovia de Christian Brueckner contó las pesadillas que vivió a su lado.

Se trata del hombre que la fiscalía alemana investiga como sospechoso de secuestrar y asesinar a Madeleine McCann.

Su antigua pareja contó los detalles de la convivencia junto al presunto pedófilo durante los años en que ambos vivieron en Algarve, un pequeño pueblo cercano a Praia da Luz, Portugal, el lugar donde fue raptada la niña que por entonces tenía 3 años.

La mujer, originaria de Berkshire, Reino Unido, conoció al hombre cuando ambos trabajaban en un restaurant de aquel pueblo portugués.

“Hasta ahora me he negado a creer que alguien con quien estuve involucrada pudiera cometer algo tan horrible y desagradable como lastimar a una niña. Pero ya no estoy segura. Estoy empezando a preguntarme si lo hizo. Y si lo hizo, necesita ser realmente castigado por ello«, señaló.

A pesar de que todo parecía una relación normal, notó que algo había cambiado en él cuando ella se cruzó con un amigo en Lagos.

A Brueckner no le gustó demasiado. Mostraba sus primeros signos de un ser posesivo y violento.

El acoso se convirtió en una realidad diaria. A tal punto que le exigía que limpiara su casa, como solían hacerlo otras dos novias portuguesas que había tenido.

“Vaga”, la repetía una y otra vez. Ella replicaba: “Tengo mi propia casa, no tengo que limpiar la tuya, no vivo aquí”.

Algo que definió como signos de un machismo violento y enfermizo que supo ocultar en el comienzo de la relación.

Pero lo peor vendría al poco tiempo: Fue una discusión que terminó de la peor manera en el Metro Bar, donde ella trabajaba.

“Comencé la víspera de Año Nuevo trabajando en Taberna de Lagos y después de la medianoche trabajaba en otro bar. Chris estaba en el bar y estaba borracho. Algunos tipos muy agradables con los que me había hecho amigo vinieron del bar de al lado para decir feliz año nuevo y me dieron un abrazo. Chris de repente dio la vuelta al bar con una rabia loca y me arrastró frente a todos. Me agarró por el cuello, me llevó a los baños y me golpeó la cabeza contra la pared. Hubo personas que lo sacaron de mí, creo que se necesitaron cuatro hombres grandes para apartarlo de mí».

La policía llegó al lugar. Ella estaba en shock, él ya no estaba. No quiso hacer la denuncia por temor a que cayera preso y luego la represalia fuera aún mayor.

Cuando Madeleine desapareció, ella aún estaba en Algarve. “Recuerdo el caso de Madeleine. Recuerdo estar aquí en Portugal cuando sucedió. Al principio pensé que la encontrarían, pero no lo hicieron y luego se hizo cada vez más grande. La policía portuguesa me habló tres veces el año pasado, pero nunca me dijeron que se trataba de Madeleine. Dijeron que se trataba de él, lo estaban investigando porque descubrieron que había violado a una anciana en Luz en 2005. Querían saber todo sobre él. Pero no tenía idea de que tenía que ver con Madeleine también. Me preguntaron cómo era la relación, cómo era la vida sexual, cómo me trataba, cómo trataba a las mujeres».

“Querían saber si le gustaban las mujeres mayores, las mujeres más jóvenes, de qué tipo, de qué clase. Me preguntaron qué personas conocía, nombres, contactos, y preguntaron sobre el auto Jaguar. No recuerdo que hayan dicho nada sobre la caravana. Nunca vi eso», concluyó la mujer que recuerda de la peor forma su convivencia con Brueckner, el principal sospechoso de haber raptado, abusado y asesinado a Madeleine McCann.

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