Don Gil de las calzas verdes - Corral Cervantes

Teatro de verano como tinto de verano, aguado y sin pretensiones. Una de las mejores comedias de enredo del Siglo de Oro en montaje mínimo y simple aprobado de reparto. Con un supuesto aliciente de sus continuas ilustraciones musicales que defrauda. Y en una carpa rectangular bastante fea a la que llaman Corral Cervantes para despistar. Una disculpa para rodearla de chiringuitos de tapas y artesanía y consumir al tórrido aire libre de estos días.
 
Don Gil de las calzas verdes se estrenó en 1615. Se parece a , o se le parecen muchas otras que usan el recurso de la doncella disfrazada de varón a partir de que se le ocurriera a Lope de Vega. Pero el fraile mercedario Gabriel Téllez que firmaba sus comedias con el seudónimo de Tirso de Molina no se contentó con hacerlo como los demás sino que lo complicó ingeniosamente hasta construir casi un laberinto nada fácil de representar sino se cuenta con doce actores.

Doña Juana se traslada de Valladolid a Madrid disfrazada de hombre para buscar a don Martín, quien, después de darle palabra de matrimonio está en la capital del imperio con el falso nombre de don Gil de Albornoz para casarse con una doña Inés bien dotada de muchas rentas. Juana toma también el nombre de don Gil -casualmente, mire usted por dónde-, se disfraza con unas calzas verdes e intenta enamorar a esta Inés para así frustrar su casamiento con este Gil de Albornoz/Martín.  La comedia se complica todavía más que con estas dos dobles identidades, pues Juana además de hacer de don Gil, hará de mujer, una doña Elvira, otra falsa identidad que crea para poder congeniar con Inés de mujer a mujer. Pero el enredo acaba de empezar y cuanto termine tras tres actos con 24 escenas puede que usted no lo haya entendido del todo. Hasta el punto de que se han publicado croquis para explicar el laberinto.

Sobre todo porque con versiones como esta -con pocos actores y pocos recursos escenográficos- el galimatías está asegurado. Los seis actores son un coro permanente cuando no actúan que pretende clarificar la intrincada trama e ilustrarla con percusiones y cancioncillas para agilizarla 'sin más pretensión que la de divertir al respetable', dicen, 'sin más aditamento que unos granos de pimienta actuales', alusiones al master de Pablo Casado, a Gil y Gil cuando mandaba en el Atleti, y otras rimas y romas que colaboran a descontextualizarlo todo y a que el sopor de la tarde agosteña pese sobre el respetable, al que se ha prometido aire acondicionado que no funciona.
 
La percusión y las canciones creadas por Miguel Magdalena (Ron Lalá) tienen unidad y continuidad pero no son demasiado agraciadas. El espacio escénico es prácticamente inexistente y el vestuario uniformado resulta tosco y confuso a la hora de identificar personajes en actores que se duplican.

Dada la falta de precisión en la documentación disponible resulta imposible identificar a algunos de los actores y actrices. Queda claro que a Sara Moraleda su protagonismo le viene ancho a su errática dicción y que Carlos Jiménez-Alfaro hace un Don Martín un tanto congestionado. La hora, el lugar, la época y las instrucciones del director consiguen una actuación colectiva basada en el grito y el aspaviento, en los continuos ademanes callejeros que explican el significado vulgar de lo que dicen.

La pieza llega empaquetada en un complejo proyecto colectivo en el que intervienen de forma no precisada la Fundación Siglo de Oro, la Compañía de Teatro Proyecto Bufo, la empresa Idea y la Junta Municipal del Distrito de Retiro, en la segunda edición de la Fiesta Corral Cervantes en la Cuesta de Moyano.

El Corral Cervantes dice ser 'una reinterpretación de los antiguos corrales de comedias' y este verano está dando cabida a 170 representaciones de 15 espectáculos distintos. Le rodean restaurante, bares de copas y terrazas de verano, una zona de sofás y hamacas para disfrutar de las copas y coctelería del Bar Mojito, los apetecibles platos, hechos en el momento, de la freiduría Mar Calamar, el bar Wine & Cocktail con una amplia carta de bebidas nacionales e internacionales y el restaurante Gourmet Experience. En la parte más cercana al Paseo del Prado se ha montado una churrería de dos plantas y una Creperie / Gofrerie que además es especialista en zumos y batidos naturales.

16 tiendas con productos artesanos para todas las edades y estilos completan la oferta de ocio, y un 'Carrusel de Caballitos Españoles', tiovivo de dos plantas, remata la plural oferta. Idea fue fundada por Luis Gorrachategui en 1993 y tiene su base en Getafe. Ensamble Producciones es dirigida por Jorge Carlos Nieto de Miguel. Rodrigo Arribas, cofundador de RAKATá, aparece al frente del proyecto. La pieza lleva un par de años representándose en festivales de teatro clásico y ya estuvo en Madrid en el Teatro Luchana la pasada temporada.

Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Interés, 6
Versión, 5
Dirección, 5
Escenografía, 5
Interpretación, 5
Espacio sonoro, 6
Iluminación, 5
Producción, 4
Documentación para los medios, 5
Programa de mano, 4


Corral Cervantes  
DON GIL DE LAS CALZAS VERDES
de Tirso de Molina
Del 31 de julio al 25 de agosto 
De martes a sábados a las 18:30 h.
Duración: 75 minutos
Cuesta de Moyano

Equipo artístico y técnico
Dirección   Hugo Nieto
Dramaturgia    Alberto Gálvez
Composición musical  Miguel Magdalena
Vestuario   Paola de Diego
Iluminación   Felipe Ramos
Espacio escénico  Paola de Diego y Hugo Nieto
Ayudante dirección y cover Didier Otaola
Asistente dirección  Yaiza Ramos
Utilería   Daniel Mingo
Producción  Ensamble Bufo

Reparto 
Sara Moraleda - Doña Juana
Natalia Erice -  Quintana/ Doña Clara 
Dani Llull /Jorge Muñoz - Caramanchel /Don Diego
María Besant/Ana Vayón - Doña Inés
Jonás Alonso  - Don Juan / Don Pedro / Celio
Carlos Jiménez-Alfaro - Don Martín

Precio
Desde 10,50 €
Zona VIP-Sentado
21,00 €.