Dorothea Tanning Detrás de la puerta, invisible, otra puerta - Museo Reina Sofía

Aunque los organizadores prefieran obviarlo, les vamos a decir lo más importante de esta artista ignorada ayer, ahora recuperada: Dorothea Tanning fue la cuarta esposa de Max Ernst, y ambos vivieron juntos en Francia durante tres décadas, hasta la muerte del pintor, en 1976. Ella le siguió a él, o él la eclipsó a ella, como prefieran.

Ha tocado en suerte al Museo Nacional de Arte Reina Sofía organizar la primera retrospectiva que se realiza de esta artista artista surrealista que vivió 101 años, entre 1910 y 2012, de los que durante siete décadas no dejó de trabajar en pinturas, dibujos, collages, esculturas e instalaciones hasta completar una obra indagatoria sobre el gran misterio, la vida. Y nos llamaba: 'Tú sacas el cuadro de su jaula junto con la persona. Tú eres simplemente el visitante, magníficamente invitado: Entra'. Entremos en un universo complejo, cambiante, que incluye unas 150 obras entre las que se puede destacar hasta dos docenas impactantes.

Ella buscaba crear espacios, sensaciones e ideas más allá de lo real.  El motivo de la puerta simboliza esta ambición y regresa repetidamente en su obra. Es el concepto en torno al cual gira la exposición, cuyo título es una adaptación de una entrevista de 1974 en la que explicó que su primer arte exploraba "este lado" del espejo o de la puerta, mientras que su arte posterior se dirigía al "otro", ofreciendo un "vértigo perpetuo" en el que una puerta, visible o invisible, conducía a "otra puerta", una invitación a aventurarse más allá de lo real y a entrar en un mundo de sueños y miedos. 

Dividida en ocho secciones temáticas, la exposición se abre con un delicado autorretrato a lápiz de 1936 y termina con un autorretrato tardío, Woman Artist, Nude, Standing (1986). Gustaba de las novelas góticas de Ann Radcliffe y Horace Wimpole, y de los poemas de Charles Baudelaire y Arthur Rimbaud: en sus pinturas y esculturas, los cuerpos se arquean o batallan contra la puerta, se escurren por las paredes o se derriten en deseos prohibidos, alcanzan la puerta entornada o se zambullen más allá de su marco sombrío. 

Quería ser pintora e iba a las escuelas de Chicago y Nueva York, pero fue descubir el surrealismo en la célebre exposición Fantastic Art Dada Surrealism de Alfred Barr en 1936 en el MoMA de Nueva York, lo que decidió su vida. Su autorretrato Birthday –Cumpleaños- (1942) fue la clave y fue Max Ernst quien tituló la pintura cuando la vio en el estudio de Tanning y la eligió para la histórica exposición de Peggy Guggenheim '31 Women' de 1943. El cuadro supuso un doble hito en su vida al iniciar una relación sentimental con Ernst y al convertirla en surrealista. Tanning utilizó ese título para su autobiografía de 1986, en la que detalla su vida con Ernst y "recuerdos, anécdotas, conversaciones, vuelos, capturas, voces y opiniones inútiles" en un estilo de escritura abierto e intuitivo. Y es que la artista dedicó la segunda parte de su vida a escribir, otro medio de explorar mundos reales y alucinatorios.

Los amigos de Tanning y Ernst eran Man Ray, Marcel Duchamp y gente así. En Portrait of Max in a Blue Boat -Max en un bote azul- (1947) Dorothea está mirándo la línea del horizonte azul, mientras que él viste un chaleco con motivos alquímicos. El motivo central de la tercera sección es esa niña-mujer comparable a Alicia en el país de las maravillas que vive en un "mundo de asombro perpetuo", como en Eine Kleine Nachtmusik (1943), donde chicas con el pelo erizado y vestidos victorianos rotos son conducidas a una puerta medio abierta, o en Guest Room -Habitación de invitados- (1950-52), una niña en el umbral que separa la infancia de la edad adulta, la inocencia del conocimiento.

Dos magníficas visiones -Poached Trout - La trucha hervida -(1952) y The Philosophers - Los filósofos - (1952)- son parte de sus cuadros en los que el hogar se convierte en el espacio surrealista por excelencia. En Maternity – Maternidad- (1946-47), una madre, un niño y un perro se encuentran ante un paisaje apocalíptico en el que una fantástica criatura blanca, sin cabeza pero con pechos y útero bulbosos, es visible en el horizonte detrás de una puerta abierta. 

A mediados de los años 60, Tanning recurre a su máquina de coser para hacer “esculturas blandas”. Las formas eróticas son retorcidas en By What Love -De qué amor- (1969), Xmas –Navidad- (1969) y Étreinte (1969), mientras que en Emma (1970), la carne rosada y la falda de encaje despeinada hacen referencia a la célebre protagonista femenina en Madame Bovary (1856) de Gustave Flaubert, una mujer que escapa del aburrimiento de la vida matrimonial a través de la literatura y las aventuras clandestinas. Presagiando las esculturas blandas de Louise Bourgeois y apostando por lo artesanal, su énfasis en la blandura marchó a contracorriente de las tendencias dominantes.

La instalación Hôtel du Pavot, Chambre 202 (1970-73) de Tanning es la séptima sección de la exposición. Se trata de un lugar misterioso en el que irrumpe una pesadilla atravesando los muros. Dirá que tuvo la idea de esculturas vivas cuando escuchó los Himnen de Karlheinz Stockhausen, inspirándola una instalación surrealista en la que miembros femeninos carnosos atraviesan el papel pintado junto con muebles antropomórficos. Sólo una puerta medio abierta con el número '202' parece ofrecer alguna salida, pero esto también tiene un significado macabro, ya que alude a una canción popular de 1919 titulada In Room 202, que cuenta la historia de la esposa de un gánster, Kitty Kane, que se suicidó en tal aposento de un hotel de Chicago.

A continuación de esta instalación un documental sobre la artista titulado Insomnia (1978) completa su figura, y Pincushion to Serve as Fetish -Alfiletero que sirve como fetiche- (1979) es la más lograda de sus esculturas blandas: "No es una imagen, sino que está llena de imágenes. Y alfileres', decía. El último tramo de la exposición es realmente brillante, un estallido de surrealismo abstracto, de coloraciones y formas extravagantes como su último autorretrato, Woman Artist, Nude Standing (1985-87), un desnudo turbio y vaporoso en el que domina la peineta y la amapola que coronan la figura.

Tanning siempre mantuvo su pura visión surrealista -poderosa tanto en sus inicios figurativos como en su prolegómeno abstracto- y aunque llegó al movimiento cuando se disolvía, se convirtió en su fiel abanderada. De sus cuatro hijos no encontramos rastro documental, y de ella nos quedamos con su imagen en el documental, la de una mujer madura corriente cosiendo a máquina esos envoltorios que semejan trozos deformes de cuerpos entre las puertas del más acá y del más allá.

Aproximación a la exposición (del 1 al 10)
Interés: 8
Despliegue: 8
Comisariado: 8
Catálogo: 8
Folleto de mano: 9
Documentación a los medios: 9


Museo Reina Sofía
Dorothea Tanning  Detrás de la puerta, invisible, otra puerta
2 de octubre de 2018 – 7 de enero de 2019
Exposición organizada por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía con el apoyo de The Destina Foundation y Fundación Museo Reina Sofía
COMISARIADO:    Alyce Mahon 
COORDINACIÓN:   Beatriz Jordana
ITINERANCIA:    Tate Modern, Londres, (26 de febrero-9 de junio de 2019).