Mat Collishaw. Dialogues - Real Jardín Botánico

Un interesante exponente del arte posterior a la muerte del arte. Una visión extraviada, excéntrica, extrapolada del canon de la Belleza. Otras técnicas y procedimientos para reflejar un mundo donde la Verdad ya no existe. La pintura sustituida por las otras artes visuales. Instalaciones tridimensionales, deconstrucción de lo solvente y mezclas de elementos dispares. Mat Collishaw dice cosas y lo hace de forma muy competente.

La primera exposición en España de este creador británico se articula en torno en las dos alas del Pabellón Villanueva en torno a dos de sus confesas obsesiones: la naturaleza y la historia del arte. El primer ámbito son reflexiones que parten de la naturaleza, en un marco tan apropiado como el Real Jardín Botánico. Su serie Insecticide (2006-2014) está compuesta por fotografías ampliadas de mariposas aplastadas, cuerpos sin vida suspendidos en la oscuridad e iluminados por los tonos vibrantes de sus alas desgarradas. La serie 'registra un acto de violencia, pero al mismo tiempo produce imágenes hermosas y trágicas a la vez', explica. Retrospectre (2010) es un oscuro y fantasmagórico gabinete de curiosidades, un santuario improvisado, del que emergen escenas de sacrificios de animales y paisajes tempestuosos y apocalípticos.

El artista cree que los humanos hemos tendido a idealizar y cosmetizar el mundo natural. Pero este puede ser un medio hostil, cruel y difícil; y es este aspecto el que le resulta al artista más interesante. A través de su trabajo, Collishaw nos habla de la dominación del medio natural por parte del hombre, y con ello nos enfrenta a nosotros mismos, a nuestros actos y nuestra moral.

 En esta primera parte de la muestra se encuentra la instalación "Albion", una metáfora de lo que está pasando en Inglaterra con el Brexit según el autor, un roble centenario de tronco podrido y ramas sujetas con andamios: 'Con el láser creo una ilusión óptica del árbol decrépito que quiere morir a pesar de que la gente quiera sostenerlo'.

En la segunda parte de la exposición Collishaw dialoga con con obras expuestas en el Museo Nacional del Prado, referentes culturales que el artista exprime hasta convertirlos en metáforas de la sociedad contemporánea, ensamblando preocupaciones inherentes al ser humano a lo largo de los siglos, como la fugacidad de la vida o la representación del horror. All Things Fall (2014) se basa en la historia bíblica de la masacre de los inocentes, combinando la tecnología antigua del zoótropo con la impresión 3D moderna. A medida que el zoótropo gira, la ilusión óptica compromete y seduce al público antes de que se dé cuenta de que es cómplice de una escena de genocidio. En su serie fotográfica Last Meal on Death Row, Texas (2011), presenta fotografías a la manera de la pintura de bodegones flamencos del siglo XVII para retratar las últimas comidas solicitadas por reclusos condenados a muerte.

La relación de Collishaw con El Prado se remonta a la creación del vídeo Blind Date en 1997. El artista documentó como viajó con los ojos vendados desde Londres para ver en directo Las Meninas de Velázquez, para centrarse en la pintura sin interrupciones por otros estímulos visuales.

Collishaw (Notthingham, 1966), forma parte del grupo generacional de los ‘Young British Artists’ que encabezan Damien Hirst y Sarah Lucas. Su primera exposición en solitario fue en 1990. Especialmente relevante es su participación en 1997 en la importante muestra “Sensation: Young British Artists de la colección Saatchi” en la Royal Academy de Londres. En esa muestra presentó “Bullet Hole” (1988), una obra fotográfica de grandes dimensiones que mostraba un primer plano de una herida sangrando. Su extensa producción incluye pintura, fotografía, vídeo e instalaciones, combinando diferentes técnicas y elementos tecnológicos.

Esta exposición es de las que merecen atención intensa, desafían parámetros intelectuales y aportan dudas profundas sobre nuestra percepción del mundo que nos rodea. Merecería más y mejores comentarios de los que por motivos diversos y anodinos esta vez presentamos. Pero es de lo mejor que puede uno ver en esta primavera en Madrid y de lo mejor programado en el Botánico en las últimas temporadas.

Aproximación a la exposición (del 1 al 10)
Interés: 8
Despliegue: 8
Folleto explicativo: 8


Real Jardín Botánico
Pabellón Villanueva
Mat Collishaw. Dialogues
Del 30 de marzo de 2019 al 24 de mayo de 2019

La Fundació Sorigué ofrece 1.600 entradas gratuitas, que incluyen el acceso al Real Jardín Botánico y una visita guiada a la exposición.
La fundación también ha preparado un programa educativo para visitas escolares, y diversas actividades que girarán en torno a la exposición.

Horarios de abertura del Real Jardín Botánico:
Abril - de lunes a domingo, de 10h a 20h.
Mayo - de lunes a domingo, de 10h a 21h.