Cómo hacer una rutina de cuidado de la piel a los 40 años

Cómo hacer una rutina de cuidado de la piel a los 40 años

¿Quién dijo crisis de los 40? Con esta rutina de cuidado de la piel a los 40 años la frase hecha de “los 40 son los nuevos 30” pasará de ser un mero dicho a convertirse en toda una realidad.

Con el paso de los años, la dermis va perdiendo hidratación y firmeza. Llegados a los 30 años, comienzan a aparecer los primeros signos del envejecimiento y al pasar la barrera de los 40 las arrugas, la flacidez y la fatiga se hacen aún más visibles.

El cuidado de la piel es fundamental para retrasar el paso del tiempo y, por ello, es esencial que lleves a rajatabla una rutina de cuidado facial diaria que incluya los productos más adecuados en función del estado de tu tez.

Aquí te mostramos cómo hacer una rutina de cuidado de la piel a los 40 años para frenar al máximo el envejecimiento cutáneo y poder lucir un cutis más radiante y visiblemente rejuvenecido.

¿Cómo está la piel a los 40 años?

Al llegar a los 40 años, la piel disminuye considerablemente la producción de colágeno y elastina. Comienza a descolgarse y pierde firmeza y densidad. Además, los signos de la fatiga se hacen más visibles. Dormir poco o mal se refleja aún más y las ojeras y las bolsas son más marcadas que cuando tenías 20 años.

Y eso no es todo. Si no usas protección solar, lo más probable es que comiencen a hacer acto de presencias las manchas oscuras provocadas por una exposición solar prolongada o por un exceso de pigmentación.

Aunque revertir por completo el paso del tiempo es imposible, sí que puedes mejorar el estado de tu piel con esta rutina de cuidado facial a los 40 años.

Cómo hacer una rutina de cuidado de la piel a los 40 años

Toma nota de todos los pasos y no omitas ninguno si quieres que tu tez luzca su mejor versión a los 40.

Limpieza

La limpieza es el primer paso y también uno de los más importantes, si no el que más. Es fundamental que limpies muy bien el rostro por la mañana y por la noche.

Por la noche, usa un limpiador que elimine las impurezas y los restos de contaminación y maquillaje. Puedes elegir un jabón, una loción o un agua micelar; y si lo prefieres, recurre a la doble limpieza combinado el aceite limpiador con el limpiador de base acuosa.

También es importante que limpies la piel por la mañana. Durante la noche, la dermis se regenera y expulsa el exceso de grasa e impurezas. El limpiador ayuda a retirarlos y así la tez estará lista para recibir el resto de productos que componen la rutina facial.

Recuerda usar un tónico después de la limpieza. Procura elegir uno que revitalice la piel y tonifique la tez y evita usar productos astringentes.

Hidratación

A esta edad es muy importante que te centres más en corregir que en prevenir. Por eso, se recomienda elegir una crema rica en antioxidantes que, además de proteger, repare los daños y prevenga la aparición de nuevos signos del envejecimiento.

Es importante también que contenga ingredientes que estimulen la producción de colágeno y elastina como la vitamina C y que hidraten y rellenen como el ácido hialurónico.

Utiliza un serum y una crema apropiadas y no olvides usar un contorno de ojos antiedad que te ayude a combatir las arrugas y los signos del cansancio en tu mirada. Aquí tienes más información acerca de este cosmético imprescindible.

Protección solar

Los rayos ultravioletas provocan la formación de radicales libres que son los principales causantes del envejecimiento cutáneo. Además, también dan lugar a la aparición de manchas oscuras.

Para evitarlo, cada mañana aplica siempre un protector solar que incluye un factor de protección solar muy alto (SPF 50+), incluso en invierno o en días nublados. Aunque no lo parezca, los rayos del sol están constantemente incidiendo en la dermis.

Exfoliación

Usa un exfoliante 1 o 2 veces por semana. Así evitarás la obstrucción de los poros y los ingredientes activos podrán penetrar hasta las capas más profundas de la piel mejorando su eficacia. Además, también estimula la renovación celular, un proceso fundamental para garantizar la salud y la juventud de la dermis.

Mascarilla facial

Por último, recuerda usar una mascarilla facial. En este caso, lo más recomendable es que escojas una mascarilla descongestionante o una de efecto lifting o que alternes ambas si lo prefieres.

La primera te ayuda a combatir los signos propios del cansancio y la fatiga; mientras que la segunda tensan, redefinen los contornos y aportan firmeza.

Ahora que ya sabes cómo hacer una rutina de cuidado de la piel a los 40 años, tan sólo tienes que ponerla en práctica para comenzar a notar los resultados.

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