VIAJES Y PLACER

Cuatro filetes y un pescado: 4 turistas denuncian a un restaurante por el mayor sablazo de la historia

Cuatro filetes y un pescado: 4 turistas denuncian a un restaurante por el mayor sablazo de la historia
Una góndola en Venecia. VN

En los lugares turísticos es donde más abundan los «sablazos» en bares y restaurantes.

En nuestro país, aprovechando la llegada de extranjeros para pasar unos días de descanso, algunos con mucho poder adquisitivo y bastante crédulos, hay algunos hosteleros capaces de subir los precios hasta un 50% respecto a los precios en temporada baja… una locura que, por supuesto, también salpica a los turistas españoles.

Pero de la inflar los precios no es la única manera que tienen de esquilmarnos; por ejemplo, hace poco conocimos el caso del comensal de un restaurante, que se encontró en la cuenta con un concepto completamente inesperado: un extraño pago llamado «servicio de lavandería», por el que cobraban al usuario nada más y nada menos que 3,50 euros -1,75 por persona.

El caso que nos ocupa hoy, y que se ha viralizado en las redes sociales durante los últimos días, es igual de sorprendente, aunque afortunadamente ha ocurrido lejos de nuestras fronteras.

Unos estudiantes de intercambio japoneses residentes en Bolonia fueron a visitar Venecia, sin saber el palo que se les venía encima: en un restaurante cercano a la plaza de San Marcos, al pedir la cuenta se llevaron el susto de sus vidas: 1.143 euros por cuatro filetes y un plato de pescado.

Por lo visto, no protestaron en el establecimiento, sino que aceptaron la cuenta sin quejarse. Sin embargo, cuando llegaron a Bolonia se dirigieron directamente a una comisaría para poner la denuncia.

Días después de estos lamentables hechos, un periodista del diario «Il Gazzettino», se hizo pasar por turista y le cobraron 82,80 euros en este mismo establecimiento, incluyendo 4 euros por una botella de agua y 10,80 euros por el servicio.

El alcalde de Venecia, Luigi Brugnaro, lo ha considerado un «episodio vergonzoso; haremos todo lo posible por castigar a los culpables» ya que el daño que estas personas causan a la imagen de la ciudad es «irreparable».

Autor

Paul Monzón

Redactor de viajes de Periodista Digital desde sus orígenes. Actual editor del suplemento Travellers.

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