THE RED'S KITCHEN

Patatas a lo pobre con cebolla y pimientos

Manteniendo la tradición familiar de recibir y agasajar a  la familia y amigos con una cocina casera y cuidada,  y animada por mis amigas a poner en marcha este proyecto: ¡aquí estoy con The Red's Kitchen!

Patatas a lo pobre con cebolla y pimientos
Patatas a lo pobre. PD

Se usan como guarnición, pero tienen categoría de plato principal.

Aunque cuesta imaginarlo ahora, hasta hace 500 años, los españoles no sabían ni lo que eran las patatas.

Según un estudio de la Universidad de Wisconsin, la patata empezó a cultivarse hace 8000 años en territorio Inca, en la zona alta de los Andes.

Los primeros europeos que probaron ese tubérculo, hoy imprescindible en la alimentación mundial, fueron los valientes que acompañaban al explorador español Gonzalo Jiménez de Quesada.

Ocurrió en 1537, aunque no fue hasta 1560 cuando, de la mano de Pedro Cieza de León, la patata fue introducida en Europa.

En sus inicios, el tubérculo fue considerado una excentricidad y paseado por las cortes europeas como una planta de adorno para jardines palaciegos o como abono de otras plantas.

Su deriva nutritiva no llegaría hasta unos años más tarde, a pesar de que las capas más pobres de la sociedad ya la habían empleado como solución extrema a la falta de calorías.

En sus inicios, la patata era una planta de adorno para jardines palaciegos

El hombre que popularizó la patata como alimento nutritivo fue Antoine-Augustin Parmentier, un apellido habitual en los menús de los restaurantes de medio mundo.

El apellido Parmentier va ligado a una manera de preparar el puré de patatas, en la que la mantequilla y la leche le dan una cremosa textura a la pasta, pero Antoine-Augustin Parmentier fue tan importante para la nutrición como lo fue Louis Pasteur para la medicina.

Se preparan de mil maneras, pero yendo a lo que nos toca hoy, subrayar que las patatas a lo pobre deben quedar muy tiernas y con algún ligero toque dorado.

El acompañamiento de los pimientos verdes y la cebolla es perfecto, porque aporta un sabor muy característico y tradicional.

Las patatas a lo pobre son similares en aspecto a las patatas a la panadera, solo que las últimas se cocinan en el horno y las primeras se hacen en la sartén. En unas y otras, se busca una patata confitada y suave más que una patata frita y crujiente.

Quedan ideales como guarnición de carnes o pescados aunque también se puede servirlas en un plato al centro a modo de aperitivo.

Con huevo quedan fenomenal ya que una vez listas se pueden mezclar para hacer un revuelto, cuajarlas a modo de tortilla y mucho mejor, con unos huevos rotos.

INGREDIENTES

Para 4 personas

  • Patatas 4
  • Cebolla 1
  • Dientes de ajo 3
  • Pimiento verde italiano 1
  • Pimiento rojo 1/2
  • Perejil
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto

PREPARACIÓN

  • Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de unos 3 mm de grosor.
  • Cortamos los pimientos en pedazos de tamaño mediano.
  • Picamos las cebollas en juliana fina.
  • En una sartén ponemos aceite abundante y echamos todos los ingredientes partiendo de aceite en frío, para que todo se vaya confitando.
  • Tras unos quince minutos a fuego lento comenzará a haber movimiento en la sartén y veremos las primeras burbujas, momento en el que podemos sazonar y subir el fuego para dorar ligeramente las patatas, una vez hayamos comprobado que éstas ya empiezan a estar blandas .
  • Con otros cinco o diez minutos más a fuego medio tendremos listas las patatas a lo pobre.
  • Para dorarlas un poco más, retiramos el aceite de freír y dejamos que se tuesten un minuto en la sartén.
  • Una vez hechas las patatas, las escurriremos bien en un colador para retirar todo el exceso de aceite.

PRESENTACION

Al servirlas, se suelen espolvorear con perejil picado y hay quien recomienda añadir unas gotas de vinagre de vino blanco.

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