Brunch hipster: huevos Benedictine con salmón

Más información

Es el detalle que perfecto un brunch hipster. Y tiene exótico y sugerente hasta el nombre.

De origen estadounidense, los huevos Benedictine son unos simples huevos escalfados con salmón o incluso jamón sobre pan o muffin inglés tostado, y coronados con mucha salsa holandesa.

Vaya por delante que, para conseguir un huevo escalfado perfecto, con su clara y su yema unidas en una forma compacta y no en un revoltijo, tenemos que usar huevos muy frescos.

Un truco es colar el huevo. Se casca encima de una espumadera con agujeros o un colador, dejando caer la parte de clara más aguada y conservando la más consistente junto a la yema.

Hay que aceptar que lo más probable es que, a pesar de tus esfuerzos, de cada cinco huevos te queden bonitos dos, pero merece la pena.

El agua tiene que estar caliente pero sin llegar a hervir: tres minutos a 80 ºC servirán para coagular la clara externa sin cocinar la yema. Si habéis intentado alguna vez hacer huevos escalfados, sabréis que los trucos habituales son añadir vinagre al agua y revolverla en círculos, creando un remolino antes de añadir el huevo.

El vinagre y la sal ayudan a conseguir una coagulación más rápida de la clara.

Ingredientes para 6 personas

  • 7 huevos
  • 6 panes o tostadas
  • 6 lonchas de salmón o de jamón
  • 125 gr. mantequilla
  • sal y pimienta negra molida recién molida (al gusto)
  • 1 cda. zumo limón
  • 1 litro de agua
  • 1 cda. vinagre

PREPARACIÓN DE LA SALSA HOLANDESA

  • Ponemos la mantequilla al fuego a baño maría.
  • Dejamos que se derrita sin tocarla y cuando comience a estar caliente aparecerá en la superficie una espuma y en el fondo una capa residual.
  • En ese momento retiramos del fuego y eliminamos la espuma con una cuchara. La capa blanquecina del fondo la desecharemos en el momento en que vayamos a utilizar la mantequilla.
  • En el vaso de la batidora ponemos un huevo, sal, pimienta negra molida y la cucharada de zumo de limón.
  • Colocamos el brazo de la batidora dentro del vaso y la ponemos a trabajar unos segundos para integrar los ingredientes.
  • Ponemos el brazo en posición vertical y comenzamos a batir, sin mover la batidora, mientras vamos añadiendo la mantequilla clarificada y templada.
  • Es fundamental que la batidora esté inmóvil hasta que hayamos añadido toda la mantequilla y esta ha comenzado a cuajarse. En este punto ya podremos mover la batidora mientras batimos si es necesario.
  • Reservamos la salsa holandesa hasta el momento de su utilización. Debemos de tener en cuenta que ha de servirse caliente o templada. No valdría prepararla de una día para otro ni de la mañana para la tarde, ha de ser justo  en el momento en que se prepare el plato.

PREPARACIÓN DE LOS HUEVOS

Untamos los panecillos o las rebanadas de pan con mantequilla y las tostamos ligeramente en una sartén por ambas caras. Recortamos cada rebanada con un molde redondo o un cuchillo para darle forma redonda. Reservamos.
Para preparar los huevos escalfados ponemos el agua con el vinagre a hervir en una olla.
Cuando esté casi a punto de hervir apagamos el fuego. Añadimos, con mucho cuidado para que no se rompan, los huevos enteros y abiertos.
Dejamos que se cocinen en esa agua durante 3 minutos. Con una espumadera los retiramos y los pasamos a un cazo con agua fría.
Es mejor no añadir al agua más de uno o dos huevos de cada vez. Así evitaremos que el agua se enfríe demasiado y para facilitar el manejo de los huevos sin romperlos.
Cuando tengamos todos los huevos listos montamos el plato.
Colocamos la rebanada de pan tostado como base, encima ponemos una loncha de salmón, el huevo escalfado y como coronación una buena cucharada de salsa holandesa.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído