¿Pensando en mejorar tus postres? Aquí te damos algunos consejos

La repostería puede ser tu aliada perfecta si sabes los trucos para dominarla.

Tarta de queso
Tarta de queso Pixabay

En una buena comida nunca falta un buen postre. Para muchos, sin duda la parte más complicada y delicada de la gastronomía. Exige tener cuidado con los ingredientes, jugar con texturas distintas, con el frío, con el calor… Exige paciencia y, sobre todo, mucho detenimiento.

Hay quienes la dominan, y hay quienes creen que la dominan. Formes parte de uno u otro grupo, lo que vamos a contarte aquí te interesa. Vamos a darte los mejores trucos para mejorar tus postres. Lo que hace que los expertos se diferencien de los amateurs cuando se enfrentan al postre.

Tips para los mejores postres

¿Quieres unos postres que queden de rechupete, verdad? En ese caso, solo necesitas recopilar ingredientes y ponerte manos a la obra. Aunque, antes de todo eso, hace falta que tengas muy en cuenta ciertos trucos de los que te vamos a hablar aquí.

Vamos a darte las claves para hacer los postres más deliciosos, para que tus encontronazos con la cocina den como resultado algo que haga a tus invitados repetir una y otra vez. Presta mucha atención y toma nota, estos tips para hacer los mejores postres no defraudan.

No hay buena cocina sin buenas herramientas

De nada te sirve tener los mejores ingredientes y conocer las mejores recetas, si luego no cuentas con el equipo adecuado. Vas a necesitar un horno de calidad, máquinas para batir perfectamente y un buen montón de cosas. Por eso, lo mejor es empezar echando un vistazo en la pagina de licuadorasybatidos.com y otras webs similares.

Compra lo mejor en aparatos de cocina, ficha las marcas de calidad y comprueba qué dicen comparativas como la de la web que hemos indicado. Necesitarás varillas, horno, batidoras, licuadoras y hasta buenas sartenes en ocasiones. Todo suma, así que no escatimes si quieres los mejores postres.

Los ingredientes, mejor a temperatura ambiente

Muchos postres requieren mezclar mantequilla y azúcar para cuestiones de sabor y textura. ¿Qué problema suele surgir con esto? Que lo habitual es conservar la mantequilla en zonas refrigeradas, lo que complica bastante las cosas a la hora de mezclarla con cualquier ingrediente. Luego, esto se traduce en una textura final poco deseable.

Conserva los ingredientes a temperatura ambiente, o al menos hazlo durante un periodo de tiempo previo a la preparación. Así luego podrás manipularlos mejor y evitarás resultados indeseados. De hecho, un error muy habitual es mezclar un ingrediente frío con otro caliente de sopetón. Esta diferencia luego hace que el postre no quede nada bien.

No engrases con mantequilla

A la hora de hacer bizcochos, o cualquier cosa que requiera usar un molde, lo habitual es extender mantequilla por las paredes y harina para que luego el postre no se pegue y pueda extraerse bien del molde. Pero error. Lo mejor es engrasar con manteca en lugar de con mantequilla.

¿Por qué? Porque la combinación de harina y mantequilla luego deja una extraña capa por encima del pastel o lo que se haya hecho. Además, no ayuda tanto a despegarlo del molde. Si en esa combinación mantienes la harina, pero cambias la mantequilla por manteca, se despegará mejor y no quedará esa capa extraña.

Mide cantidades con precisión

Cada ingrediente que se vaya a usar debe medirse al milímetro, o más bien al miligramo. Evita usar medidas como “una cucharada” o “dos tazas y media”, porque con eso al final lo que se consigue es un postre que no tiene el sabor perfecto, el que debería tener.

Esto es algo muy habitual sobre todo en la repostería. Si vas a sustituir el huevo en un postre, si vas a utilizar mantequilla, echar azúcar o incluso leche. Mezcles lo que mezcles, ten a mano siempre una buena báscula para alimentos y, a ser posible, un vaso medidor para los volúmenes.

El truco de la harina

¿Quieres usar una harina que luego te deje unos postres mucho mejores? Pues hay un truco del que se habla poco, pero que da geniales resultados. Cuando vayas a usar la harina, por cada tres tazas aproximadamente que eches, debes quitar 3 cucharaditas y agregar otras 3 de fécula de maíz.

Con esto, consigues que, si estás haciendo un bizcocho o un pastel, al final quede mucho más compacto y la cubierta de crema, en caso de echársela, quede mucho mejor. No se hundirá de ninguna manera, y al morderlo se notará mucho más esponjoso.

Y no hace falta nada más. Bueno, sí que hace falta tomarse estos momentos en la cocina con mucha calma y volcar mucho cariño en cada postre. Dicen que aquello que se hace con amor sabe mucho mejor, y desde luego que es así. Con estos consejos, y con tus ganas, esperamos que logres hacer los postres perfectos.

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