"Si quieren hacerlo, lárguense de aquí"

El brutal discurso del dueño de un restaurante enojado por el perreo de unas clientas se hace viral

Posteriormente, Kevin Kelley se disculpó por el lenguaje ofensivo y señaló que había advertido a las mujeres de las consecuencias de su comportamiento varias veces

El brutal discurso del dueño de un restaurante enojado por el perreo de unas clientas se hace viral
Kevin Kelly y las chicas que perreaban, haciendo twerking en su restaurante. PD

Dice Kevin Kelly que está muy arrepentido, pero no nos da esa impresión.

El discurso vehemente del dueño de un restaurante en Dallas (Texas, EE.UU.), enfadado por el comportamiento de unas clientas que empezaron a perrear, se ha hecho viral en las redes.

Se desconoce cuándo se grabó el video, que fue publicado en Twitter este 30 de noviembre de 2020 y desde entonces acumula más de 4 millones de visualizaciones.

En la grabación, Kevin Kelley, propietario de TRUE Kitchen + Kocktails, declara que invirtió «mucho dinero» para comprar el edificio y crear un lugar donde la gente afroamericana «se sintiera bien con ellos mismos como una cultura».

  • «Pues, todo este perreo y mierda […] no lo traigan aquí porque es un restaurante».
  • «Si quieren hacerlo, lárguense de mi restaurante».
  • «No lo hagan de nuevo. No quiero oírlo. Si no les gusta, lárguense porque no necesito su dinero. Tengo que proporcionar algo a mi gente. No lo hagan de nuevo. Gracias».

Posteriormente, el hombre acudió a las redes sociales para disculparse por el lenguaje ofensivo.

Explica que antes de iniciar su ardiente discurso ya advirtió a las mujeres de las consecuencias de su comportamiento, así como publicó varios videos que muestran las conversaciones que los empleados del establecimiento tuvieron con las clientas en cuestión.

Su publicación ya no está disponible en Facebook, pero fue citada por medios locales.

«Luego, como otro video muestra, una clienta se subió en su asiento, puso sus manos contra las ventanas y empezó a perrear», relató, agregando que su «reacción inmediata» fue que esta mujer puede caer en la ventana y sufrir heridas lo que provocaría una demanda contra el restaurante.

«Mi segunda reacción fue: ‘ya es suficiente’. Después de haber abordado este comportamiento dos veces, estas clientas ya no merecían la cortesía que expresé en los encuentros anteriores ya que fue recibida sin respecto y [fue] ignorada intencionalmente».

Añadió que esta es la razón por la que pidió a las mujeres abandonar el lugar.

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