Especial SAN VALENTÍN: SoLOVEmos amor en la historia de Oh Mami Blue

"Yo solo veo amor" se ha convertido en el lema de vida para esta familia que triunfa en Instagram con Oh!Mamiblue y es la protagonista de nuestra primera historia de San Valentín

Especial SAN VALENTÍN: SoLOVEmos amor en la historia de Oh Mami Blue
Amor Vanidad

Es más que probable que hayas oido hablar de ellas alguna vez. Oh!Mamiblue (@oh.mamiblue) son dos mujeres que hace dos años y medio se convirtieron en mamás por el Método Ropa.

También conocido como doble maternidad, consiste en la recepción de óvulos de la pareja y es una de las alternativas que tienen las parejas de mujeres para ser madres. Verónica es cocinera y Jana y profesora.

Nos cuentan que desde que nació su hijo Álex, ahora su relación se ha vuelto eterna. Kaki y Triki son los otros dos miembros que forman esta familia, sus perritos. 

 

Nos preguntamos qué tiene de especial su historia de amor y qué es lo que nos ha hecho escogerlas a ellas para este especial de San Valentín. Pero ellas lo tienen claro. «Porque es real, nos respetamos, nos cuidamos y nos queremos como somos. Y que la vida la una sin la otra nos parece incompleta.»

Verónica y Jana se conocieron hace trece años en la noche más mágica del año y desde entonces no se han separado nunca. Por eso San Valentín lo van a celebrar de la mejor manera que conocen: todos juntos y comiendo algo rico. Y si tienen algo más que celebrar, se van de viaje, siempre juntos.

Para Verónica, Jana es práctica, autosuficiente y muy equilibrada. Ella se define como caótica, creativa y con mucha dependencia emocional. Entre las dos han encontrado un equilibrio que es mágico: La capacidad de querer y que te quieran tal y como eres es el mayor de los regalos que te puede hacer la vida.

Y así son ellas, tan especiales y naturales como creíamos. Con esa naturalidad que les caracteriza y que vemos en sus redes sociales, Verónica nos cuenta su mágica historia de amor.

«Jana y yo nos conocimos en 2006, hace trece años. Nos presentó una amiga común, era la noche de San Juan, y conectamos desde el minuto uno. Ella era diferente a todas las personas que había conocido hasta el momento, una mezcla de locura y madurez que me hicieron dudar de su edad, en ese momento 19 años. Pasamos un día genial entre amigas, y después de ese día nos dimos el messenger y estuvimos hablando via internet durante un tiempo, hasta que decidimos compartir nuestras vacaciones y hacer un ruta con amigas por Andalucía. Después de un festival, de bailar y ver a amanecer en la playa durante cuatro días, llegó nuestro primer beso y una despedida. Yo me iba a Suecia y ella se quedaba. Nos escribimos cartas y postales desde allí, hablábamos por messenger y nos veíamos por webcam, a la vuelta la invité a Almansa, a mi casa, y en ese momento que ella aceptó. Llegó para quedarse.»

«Jana tenía el pelo rosa, y lo que le dije a mi madre fue: Mamá, va a venir un chica con el pelo rosa que te va a caer genial. Y no exagero si digo que a día de hoy la quieren como a una hija más.
Con ella todo ha sido fácil y las épocas de cambios más difíciles, siempre han sido superadas con éxito y nos han servido todavía para unirnos más. Porque si algo hemos tenido claro las dos, es nuestro proyecto de vida juntas, muchas metas compartidas, muchos sueños y que la vida la una sin la otra ni tiene sentido, ni la queremos imaginar.

«A veces nos cuesta pensar que hace doce años no nos conocíamos, cómo puede ser si parece que antes de nosotras no había nada, es una sensación extraña. Supe que era ella, cuando por primera vez en mi vida sentí Paz. Una paz que no puedo explicar. Esa cosa que hace que estando con una persona sientas que cualquier parte o lugar del mundo puede ser tu hogar, que te inhibe de miedo y te hace estar despierta. Lo que ya nos ha unido para siempre ha sido nuestro tesoro, nuestro hijo Alex, que tiene en su mirada la magia y la belleza de mami Jana, y es tan sociable y confiado como su mamá Vero. Y sin saberlo, cuando pensábamos que juntas estábamos completas, al llegar nuestro bebé, nos dimos cuenta que faltaba él.»

 

Verónica y Jana tienen más de 200 mil seguidores en Instagram, donde reciben el apoyo de muchos seguidores. Nos cuentan que afortunadamente no tienen mucho hater pero los que tienen siempre están relacionados con lo mismo: la homofobia. Por eso la última frase que nos dejan como mensaje es tan importante que todos deberíamos tenerlo interiorizado. 

«Nos encantaría que el día de mañana ninguna niña ni niño se sientan cuestionado ni por su familia ni por su sexualidad. La solución a esto es educando en la diversidad y mostrando realidades diferentes a las propias.»

 

 

Lucía Pandiella@luciapandiella

Imágenes: de @cortesgraphy y @laratascon

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