Gobierno español:»No va a cambiar política de inmigración»

Gobierno español:"No va a cambiar política de inmigración"

(Paul Monzón).-Mientras la OEA va a arealizar una reunión para discutir la directiva de retorno de ilegales, cita aprobada por todos los países miembros ante la indignación que esta medida ha creado en todos lospaíses latinoamericanos, el ejecutivo español busca tranquilizar a América Latina y por ello el secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, y la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, se han reunido con los embajadores de estos países para lanzar «un mensaje de tranquilidad». aseguran que «nada va a cambiar».

(Agencias).-En la rueda de prensa posterior a la citada reunión, Jiménez indicó que el objetivo de la cita era explicarles la directiva europea, cómo ésta afecta a la normativa española, y solucionar las dudas al respecto a los representantes en España de los gobiernos iberoamericanos. La secretaria de Estado afirmó que la política migratoria española está «consolidada», que respeta los derechos de los ciudadanos, independientemente de su situación administrativa, y garantiza los debidos procedimientos judiciales en los procesos de retorno.

Además, aseguró que en España no se ampliará «nunca» el periodo de detención a 18 meses, periodo máximo fijado en la normativa común. Garrido y Jiménez subrayaron que la política española «no va a cambiar» porque el Gobierno defiende la inmigración como un «fenómeno positivo y enriquecedor de nuestra sociedad», y por ello debe ser «legal». Las modificaciones europeas, añadieron, suponen «mejora de los derechos de los inmigrantes en situación irregular».

Indignación latinoamericana

Desde que la semana pasada se aprobó la regulación comunitaria, los líderes latinoamericanos han cargado con la que, al igual que las ONG, han denominado la «directiva de la vergüenza».

A la reunión asistieron representantes diplomáticos de veinte países de la región, de los cuales en su mayoría fueron embajadores. Entre ellos se encontraba el embajador de Venezuela en España, Alfredo Toro Hardy, cuyo presidente, Hugo Chávez, amenazó la semana pasada con cortar el suministro de petróleo a los países de la Unión Europea si aplican la nueva directiva y de revisar las inversiones que esos países tienen en el país sudamericano.

También participaron el embajador de Ecuador, Nicolás Issa Obando; de Paraguay, Óscar Cabello; de Perú, José Luis Pérez Sánchez-Cerro. En representación de la legación diplomática boliviana en España acudió el encargado de negocios, Álvaro del Pozo Carafa.

Garrido explicó que trasladaron a los representantes diplomáticos iberoamericanos un «mensaje de tranquilidad» porque los inmigrantes no se van a ver sometidos a procesos de «expulsiones masivas» ni «deportaciones de menores», sino que la directiva europea, que «se refiere a la migración ilegal», viene a armonizar las políticas de los distintos países miembro para establecer procedimientos que mejoren los derechos de los inmigrantes en situación irregular.

Autor

Paul Monzón

Redactor de viajes de Periodista Digital desde sus orígenes. Actual editor del suplemento Travellers.

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