Los peligros del regreso de «Mel» Zelaya a Honduras

Los peligros del regreso de "Mel" Zelaya a Honduras

(Paul Monzón).- La Constitución de Honduras no permite la reelección. Y menos que se sugiera o se manipule para conseguir ello. El defenestrado presidente Manuel Zelaya lo sabía. Pero esto no fue óbice para que la «se saltara a la torera». Y más aún cuando la Justicia hondureña le dio una rotunda negativa a sus aspiraciones de montar un referendum, decidió llamar a una consulta popular en la que el pueblo debía decidir si se convocaría una Asamblea Constituyente. El Ejército le dijo No. Destituyó al Jefe del Ejército. El Congreso también le dijo No. Pero a «Mel» eso le importó un pimiento. Zelaya fue destituido ipso facto por orden del tribunal Supremo, y deportado a Costa Rica. Hoy amenaza con regresar y se puede montar un baño de sangre en Tegucigalpa, uan desgracia de la cual él mismo será culpable y todos sus «amigotes» Chávez, Morales, Correa, Daniel Ortega, Fernando Lugo y uno que otro más: los iluminados socialistas del Siglo XXI.

Chávez, Correa, Evo, todos montaron una Asamblea Constituyente y luego convocaron elecciones en las cuales el principal objetivo era la reelección indefinida. Y la consiguieron. Los políticos hondureños no cayeron en el juego sucio de Zelaya y previendo la que se avecinaba le pararon los piés. Y cortaron por lo sano.

Las maneras no fueron las idóneas, y quizá ello es lo que ha provocado la indignación mundial, pero tenían que hacerlo. El fantasma del «chavismo» amenazaba con ganarse un adepto más a la causa bolivariana del iluminado de Chávez.

El Honduras hay en estos momentos un gobierno democrático, no una Junta de Militares. El pueblo rechazó la injerencia chavista y le dio un rotundo NO al Secretario de la OEA, José Miguel Insulza. No permitirán que Zelaya regrese al poder.

Pero Mel no está por la labor y amenaza cvon volver hoy. Y lo hará acompañado de Insulza, Fernando Lugo (presidente de Paraguay); Cristina Kirchner, (Presidenta de Argentina), etc. El gobeirno de Michlettí lo detenrá ni bien ponga pies en el país.

Lo que ocurra después sólo Dios lo sabe. Pero ya muchos países advierten que podría haber un baño de sangre. esperemos que no y que la cordura se imponga.

Autor

Paul Monzón

Redactor de viajes de Periodista Digital desde sus orígenes. Actual editor del suplemento Travellers.

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