César Hildebrandt sigue «en sus trece»

César Hildebrandt sigue "en sus trece"


(Paul Monzón).- A mediados de los años ochenta cuando empezaba mi andadura profesional en el mundo del periodismo tuve el gran privilegio -y placer- de formar parte de la redacción del semanario “Visión Peruana”, junto a grandes colegas y poetas como Tulio Mora, Jorge Pimentel, Omar Aramayo, Eloy Jáuregui, etc y dirigida, en ese entonces, por el mejor periodista peruano, César Hildebrandt. Han `pasado unas cuantas décadas y él sigue fiel a su estilo: no se casa con nadie.

Abril del 2010

Hace cuatro años le entrevisté tras viajar repentinamente a Lima por la muerte de mi padre. Unos días después del funeral me enfermé y tuve que pasar por el dentista a que me extrajeran tres muelas. Y así con la cara hinchada y llegando con un retraso de media hora a su casa (culpa de mi estimado amigo el humorista español Felipe Carbonell quien, tras cuatro décadas viviendo en Lima ha adquirido la costumbre de “la hora peruana”, me llevó en su coche a casa de Hildebrandt).

La mirada que nos echó El Chato”, como muchos le llaman cariñosamente, reflejaba desaprobación absoluta a nuestra tardanza. Tras las disculpas del caso fui directo al grano.

Quiero recalcar que la entrevista se realizó un día después de que naciera el primer número del semanario que él dirige“Hildebrandt en sus trece”. Aquel día me confesó: “Esperamos durar, pero dependemos del público y entonces tampoco aspiramos a una eternidad subvencionada. Podemos morir”. No han muerto. Estamos en agosto del año 2014 y su semanario sigue “en sus trece”, al pie del cañón y en constante crecimiento. Por su importancia y actualidad, rememoro líneas abajo la entrevista que le hiciera entonces.

La entrevista

Es el más importante periodista del Perú. Le admiran, le respetan y le odian a la vez. Su apellido es sinónimo de éxito, del trabajo bien hecho. Pero aún así es el hombre de prensa que más veces han despedido de la televisión: ¡quince! Hablamos de César Hildebrandt a quien incluso el gobierno del ex presidente Fujimori intentó silenciar urdiendo un plan para matarlo. Alan García, ex presidente del Perú tampoco le tiene simpatía, pues una de sus grandes exclusivas provocó tal escándalo político que al entonces inquilino del Palacio de Pizarro le destrozó su matrimonio.

Sr. Hildebandt, regresa usted a la noticia con la revista “Hildebrandt en su trece”, cuéntenos algo al respecto.

– “Lo que pasa es que yo fui echado del sistema, de la televisión y esta es una manera no sólo de sobrevivir, sino de volver. Es una tentativa de crear un semanario distinto que publique cosas que los demás omiten con puntos de vista lo más original que se pueda y con la mejor redacción que de eso se trata también. Esperamos durar, pero dependemos del público y entonces tampoco aspiramos a una eternidad subvencionada. Podemos morir”

A lo largo de su carrera periodística hay gente que le ha admirado, le ha respetado y le ha odiado. ¿A qué cree que se debe?

– A lo largo de la carrera de un periodista evidentemente siempre hay espinas y muy pocas rosas. Periodistas sin enemigos empieza a ser periodista sospechoso. Entonces, en muchas cosas yo he tenido que chocar con muchos poderes y con alguna gente que en fin ha tomado su revancha. Me tiene sin cuidado. Yo no me ocupo de esas cosas. No les tengo ni rencor y sólo una enorme dosis de olvido.

Usted ha tenido el “honor” de ser el periodista más despedido de la televisión

“Yo creo que todo empezó con mi despedida de soltero (risas). A partir de ahí me acostumbré. Efectivamente, me han echado de quince programas, de algunas publicaciones y bueno, es para mi una condecoración permanente porque en ningún caso nadie me acusó de nada deshonesto, ni sucio, ni mugriento, ni gris, sino que fueron digamos, el eterno problema que hay entre los dueños y los periodistas, entre los intereses publicitarios y los intereses de la prensa. Yo siempre he apostado por los intereses de la prensa. Creo en ellos”

¿Porqué el nombre “Hildebrandt en sus trece”?¿es como una afrenta?

– Es un desafío, sí. Es una manera de sacar pica. Y porque el nombre fatalmente se ha convertido como una marca. Fatalmente porque ha sido contra mi voluntad. Y, entonces, era casi necesario a nivel de márketing como se dice ahora poner ese nombre. En fin, vamos a ver como le va. El asunto es que no es narcisismo, es marketing que me obliga a eso. A mi no me agrada, pero me dijeron que era imperativo.

Es como decir “¡Aquí estoy!”

– Bueno, sí, he vuelto, he vuelto, ¡vamos a joder!

¿Cómo ve el panorama político en Perú?

-Confuso, ofuscado y habitualmente -como siempre- impredecible. Vienen las elecciones y oscilamos entre programas débiles, candidatos más o menos difuminados. No tenemos opciones claras. Ninguna. Lo que sí está claro es que puede retornar un estilo de gobernar que ya conocemos mucho, porque lo padecimos con Fujimori. Me refiero a Kouri en la alcaldía, la señora Keiko en la presidencia. ¿Puedes ganar?, sí pueden ganar. ¿Porqué pueden ganar?, bueno, en el Perú hay una epidemia de amnesia desde hace quinientos años y nadie se ha dado cuenta. Nos olvidamos pronto de todo. Hacemos terapia devorando nuestra memoria y por eso es que García (Alan), vuelve; y por eso es que el apellido Fujimori a través de Keiko puede volver y todos los etcéteras que puede usted imaginarse.

¿Es cierto que en el gobierno de Fujimori hubo un plan para matarlo?

– Sí, hubo un plan para liquidarme. Después entendieron que no era necesario liquidarme sino que bastaba con sacarme de la tele. Pero al principio se pusieron un poco drásticos e idearon un plan que lla maron “Plan bermudas” que consistía en fingir un choque con un camión, con familia y todo. Este plan fue desvelado felizmente por La República por el difunto Gustavo Momme Llona. Y al publicar este plan se desbarató. Pero ¿cómo llegó este plan a conocerse?, llegó a conocerse porque la esposa de Martín Rivas, el jefe del grupo “Colina”, grupo de exterminio del fujimorismo, lo sacó de la computadora madre del Pentagonito (Ministerio de Defensa), lo sacó y se lo dio a La República. Ella se llamaba Mariella Barreto. Su cadáver apareció meses después descuartizado a las afueras de Lima. Así terminó Mariella Barreto, heroína a la que todavía no se le ha hecho el homenaje correspondiente.

LA MANO LARGA DE ALAN GARCÍA

¿Revelar en su columna que Alan García tenía un hijo secreto le ha traído problemas?

– ¡Uf!, yo estoy fuera de la tele por eso. He estado a punto de estar un par de veces en algún canal y no se ha podido porque la presión es grande. García se molestó muchísimo porque el problema, aunque usted no lo crea, es que su esposa no estaba enterada de la existencia de este niño. Entonces Pilar Nores se entera por la columna y viene un gravísimo problema personal que se resuelve como un asunto de Estado, con una conferencia de prensa donde Pilar simula estar resignada, estoica, de acuerdo, etc, Pero después de esa conferencia de prensa, a las pocas semanas Pilar abandona Palacio y no ha vuelto. La pareja se ha disuelto. Entonces, yo no dije ninguna mentira. Yo dije una verdad. Tanto así que la madre del niño Roxanne Cheesman me llamó por teléfono y me dijo “le agradezco lo que ha hecho porque gracias a eso mi hijo ha dejado de ser clandestino”.

Sobre experiencias que le han impactado durante su extensa carrera como periodista, Hildebrandt rememora:

“Un momento que recuerdo con mucha nitidez por lo que grabó en mi memoria es el día en que entrevisté a Yasser Arafat en el Líbano en plena guerra civil. Una entrevista que se propaló en Lima en un programa que yo tuve que se llamaba Testimonio, programa por el cual dicho sea de paso me botaron de Canal Cuatro. Esa fue la primera echada. Y fue porque hubo una presión para que Arafat no saliera.

La colonia pro israelí, judía presionó y logró que me sacaran. Pero esa entrevista fue emocionante porque ese hombre estaba escondido, condenado a muerte por el Mossad y tuve que pasar diez horas vagando toda una noche hasta la madrugada para llegar al último escondrijo para que Arafat me recibió. Eso es lo que recuerdo con mucha nitidez. Igual que recuerdo fue una balacera terrible en la Universidad Centroamericana en la UCA en pleno San Salvador en donde yo tuve que salir a coger un casette. En esa época se usaban los casettes y me cogió la balacera. En esa balacera murieron 16 estudiantes. No era broma. Fue tres meses después del asesinato del monseñor Oscar Arnulfo Romero. El ejército y la guerrilla se combatían en las calles.

En su revista publica usted recuerdos sobre su vida periodística. ¿Está planeando publicar un libro al respecto?

Sí, es parte de un libro que se va a llamar también “La cámara del terror” donde yo recuerdo con el ángulo mas divertido posible mi paso por la televisión, cómo ha sido así de accidentado, anecdótico, de pintoresco y en algunos casos de patético.

LA SOMBRA DE VLADIMIRO MONTESINOS

Tras una bronca con Genaro Delgado Parker, dueño de Panamericana Televisión, recuerda Hildebrandt:

– “Meses después salió el video donde Genaro Delgado Parker, hablando con Vladimiro Montesinos, le decía: Yo voy a botar a Hildebrandt. No se preocupe, doctor” Y Vladimiro Montesnos respondía: Sí, sería muy bueno. Si usted lo hace yo le hago el favor que me está pidiendo”. El favor era, un favor grande judicialmente hablando porque él necesitaba vender sus acciones en Bellsouth. Los hermanos se habían opuesto escribiendo un pacto familiar de carácter casi contractual. Vladimiro le hizo el favor, Genaro vendió sus acciones y obtuvo setenta millones de dólares. Nunca supuse que mi cabeza podía valer tanto. Desde luego que ha sido un sobreprecio enorme que pagó Genaro”

¿Alguna vez le han intentado comprar?

– No. No, le mentiría si le dijera… No se han atrevido. De repente han creído que era innecesario, inútil. El otro día Javier Dioez- Canseco me puso “el incomprable” en una de sus columnas.

¿Cree usted que el Perú está creciendo?

– El Perú está creciendo, sin lugar a dudas. El asunto es que el Perú ha crecido a lo largo de su historia. Durante muchas épocas hemos tenido picos grandiosos como por ejemplo el pico del guano, el salitre, el pico del caucho, etc Hemos tenido muchos picos y muchas prosperidades falaces como la ha llamado un historiador. Y estamos en otro periodo de prosperidad falaz. ¿Porqué se dice prosperidad falaz? Porque crecemos pero no distribuimos.

Crecemos pero no hacemos un país integrado. Entonces, pasa la bonanza y viene otra vez el viejo problema de un Perú desintegrado en donde los peruanos no nos reconocemos mutuamente: el Sur, por un lado; la Selva, por el otro; el Norte, más o menos limeñizado; Lima, en su autismo eterno, creyéndose siempre el ombligo del Perú y del mundo en muchos sentidos. Y claro, en un país así donde funcionan mucho más tribus que federaciones es muy difícil hallar la paz. Así que los pesimistas no deberían preocuparse en relación al Perú.

Después de esta prosperidad falaz van a venir otra vez los problemas porque no hemos logrado invertir parte de esa prosperidad actual en crear una identidad nacional, un proyecto nacional incluyente, algo que entusiasme a todos. Ve usted lo de Agua, 34 muertos entre ellos diez policías salvajemente asesinados. ¿Porqué?, porque al presidente se le ocurre que la Selva es vendible, no sólo rentable, sino vendible y que las tribus que viven allí son una incomodidad de étnica a la que hay que sacar porque el petróleo es primero, la minería es primero, sin entender en absoluto que ellos estuvieron antes que nosotros, muchos años antes que cualquiera y que tienen derechos.

¿Ha pensado alguna vez incursionar en política?

No, no he pensado entrar en política. Pero con tanto desempleo de repente un día me hago diputado para vivir bien”.

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Autor

Paul Monzón

Redactor de viajes de Periodista Digital desde sus orígenes. Actual editor del suplemento Travellers.

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