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¿Sabes por qué debes volver a destinos que ya conoces?

¿Sabes por qué debes volver a destinos que ya conoces?
Pareja de luna de miel YT

Hace posible el ‘slow travel’

Muchas veces, sin darnos cuenta, convertimos viajar en una especie de competición contrarreloj. Tenemos tantos días y tantas cosas que queremos ver, creemos que es posible hacerlo todo y nos lanzamos de lleno a ir corriendo de un lugar a otro, a no permitirnos parar a respirar y observar, a cumplir horarios autoimpuestos. En ocasiones, sentimos que sí que ha valido la pena; otras veces, en cambio, acabamos exhaustos y con un batiburrillo de imágenes poco definidas en la cabeza (y en la cámara).

Conocerás lo menos turístico

No hay nada malo en visitar lo más conocido y, por lo tanto, turístico de una ciudad o país: sería raro ir a Roma y quedarte sin ver el Coliseo o pasar de la muralla en China. No obstante, como nuestro tiempo en los viajes suele ser limitado, quedan fuera de la visita lugares menos conocidos que podrían acabar siendo nuestros favoritos, según recoge skyscanner.

Profundizarás en lo que has visto solo por encima

Todos hemos vuelto de algún viaje con esa sensación de haber querido quedarnos algo más en algún museo o barrio, habiendo pasado por algún lugar en el que no teníamos pensado parar y enamorándonos de lo poco que vimos por encima. Volver significa poder colocar en lo alto de nuestra lista de prioridades ese rincón que quedó sin explorar del todo.

Imaginarás mejor cómo sería vivir allí

Hay algo mágico en tener lugares favoritos lejos de casa. Sentir al volver a pisar una ciudad por segunda, tercera o décima vez que acabarás yendo a comer a ese bar al que llegaste un día por casualidad, saber si prefieres moverte en metro o en tranvía, no sentirte perdido al llegar.

Desaparece la posibilidad de decepción

Se dice que uno no debería volver nunca a un lugar en el que ha sido feliz porque esa segunda visita nunca estará a la altura de nuestros recuerdos perfectos. Esto no es del todo verdad. Si bien es cierto que, si idealizamos algún viaje o estancia hasta el punto de olvidar lo malo, el siguiente viaje será algo peor, si nos concienciamos de que posiblemente todo vaya a ser distinto, ese peligro desaparecerá casi por completo.

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