Viajes y Placer

Lugares “fuera de lugar” en Madrid

Lugares “fuera de lugar” en Madrid
Templo Debod Paul Monzón

Madrid, una de las capitales de Europa más visitadas por turistas venidos de todos los confines del planeta tiene sus lugares «fuera de lugar», valga la redundancia. Intermundial te lleva por ese Madrid tan especial.

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Un templo egipcio en mitad de un parque

Aunque nuestro país nunca ha estado integrado en el Impero egipcio, al oeste de la Plaza de España, junto al Paseo del Pintor Rosales, hay un edificio del siglo III originario de la Baja Nubia: el Templo de Debod. Se trata de un regalo con el que el gobierno egipcio quiso agradecer a España la ayuda prestada para salvar los monumentos de Abu Simbel. Estos monumentos corrían el peligro de quedar sumergidos tras la construcción de la Presa de Asuán y fueron reubicados en una colina artificial en terrenos próximos. El templo de Debod se trasladó a Madrid en 1968, y tras la labor de reconstrucción, se abrió al público en 1972.

Un jardín colgante

No hace falta que viajes en una máquina del tiempo hasta la antigua Balibonia para disfrutar de un jardín colgante, basta con que te desplaces hasta la Plaza de la Paja en el castizo barrio de La Latina y visites el Jardín de Anglona. Este jardín del siglo XVIII es un auténtico remanso de paz en pleno centro de Madrid. Recibe el nombre de jardín colgante porque «cuelga» de un terraplén artificial que salva un fuerte desnivel entre la calle Segovia y la del Príncipe de Anglona.

Un jardín tropical dentro de una estación de tren

Miles de plantas pertenecientes a 260 distintas especies procedentes de América, Asia y Australia, tortugas y peces habitan en el interior la antigua estación de tren de Atocha- un edificio de hierro y cristal-, gracias a un microclima especial creado artificialmente. Viajeros y paseantes disfrutan de este extraño conjunto concebido para realzar la antigua estación cuando se reinaguró con el fin de albergar el tren de Alta Velocidad (AVE).

Una playa

Se llama «Playa de Madrid» a un tramo del Parque de la Arganzuela situado en Madrid Río, el gran parque que recorre el río Manzanares. La playa está formada por tres recintos acuáticos de forma ovalada en los que se alternan espacios para tenderse y remojarse, chorros de agua de altura y efectos cambiantes, y nubes de agua pulverizada. Como toda playa que se precie, cuenta con un chiringuito y con tumbonas en las que podréis relajaros por un euro la jornada.

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Autor

Paul Monzón

Redactor de viajes de Periodista Digital desde sus orígenes. Actual editor del suplemento Travellers.

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