Cruzar el Atlántico Norte a bordo de un crucero

Cruzar el Atlántico Norte a bordo de un crucero

Spitsbergen se caracteriza por ser la joya de la Noruega Ártica; un lugar fascinante donde los osos polares recorren el territorio, las focas bucean las aguas y las aves revolotean por doquier durante la nidificación veraniega. Además, se sitúa a apenas 1.350km del Polo Norte, garantizando una experiencia de por vida. Por otro lado, Groenlandia e Islandia representan la naturaleza más salvaje, aquella marcada por sus remotos y espectaculares paisajes rodeados de icebergs, donde el huésped conocerá la cultura inuit.

La compañía naviera noruega propone disfrutar de un viaje experiencial de 12 días/11 noches desde la región oeste de Sptisbergen, donde se encuentra Longyearbyen, el asentamiento más importante del archipiélago de las islas Svalbard, para posteriormente visitar Groenlandia y finalizar el recorrido en Islandia. Una experiencia con la que el viajero observará algunos de los paisajes más hermosos del planeta.

Después de descubrir Oslo, la capital de Noruega, el viajero tomará un vuelo chárter hacia Longyearbyen,  que podrá conocer antes de embarcar en el MS Roald Amundsen, el buque de exploración más moderno de la flota. Una vez embarcados, Hurtigruten se adentra en el primer parque nacional que cuenta con enormes glaciares y un paisaje lleno de contrastes, y continua su recorrido hacia Kongsfjord y Magdalenefjord para terminar con la visita de la antigua ciudad minera de Ny-Ålesund.

En este punto, los huéspedes se despiden a bordo de Spitsbergen y ponen rumbo hacia la costa oriental de Groenlandia. Una vez allí, descubrirán el Parque Nacional del Noroeste de Groenlandia, catalogado como el parque nacional más grande del mundo que goza de apenas 30 habitantes en invierno y no más de 500 visitantes al año.

El viajero podrá descubrir los fiordos más grandes y espectaculares del mundo, caracterizado por un paisaje alpino que presenta glaciares colgantes y paredes verticales de granito que llegan más allá de donde alcanza la vista. Además, en él abunda una numerosa fauna: bueyes almizcleros, zorros árticos, liebres, lobos, miles de especies marinas y osos polares.

Como complemento ideal, en Mosquito Bay, los guías expertos de la compañía acompañarán en todo momento a los pasajeros en las excursiones de senderismo y en las visitas en pequeñas embarcaciones para contemplar el paisaje desde otro punto de vista.

Posteriormente, el MS Roald Amundsen pone rumbo a Islandia, la tierra de fuego y hielo. Mientras se acerca al oeste del país, el huésped explorará Stykkishólmur, observará sus formaciones de roca y lava, glaciares y aguas termales, además de practicar kayaking, senderismo o montar a caballo.

Sin olvidar la visita a la capital de Islandia y la última parada del itinerario, Reikiavik, que se caracteriza por su bello paisaje enmarcado por glaciares, cascadas, géiseres y montañas. Por supuesto, un lugar ideal con el que poner fin a esta inolvidable experiencia a bordo de Hurtigruten.

Autor

Paul Monzón

Redactor de viajes de Periodista Digital desde sus orígenes. Actual editor del suplemento Travellers.

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