Tras agotar las vías de la jurisdicción española

Las víctimas del accidente de Spanair llevarán su caso a la Unión Europea

Las víctimas del accidente de Spanair llevarán su caso a la Unión Europea

Las víctimas de Spanair, el trágico accidente aéreo que dejó el 20 de agosto de 2008 un total de 154 fallecidos y 18 supervivientes, llevarán el caso al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) tras agotar las vías de la jurisdicción española, ha informado la Asociación de víctimas del vuelo JK-5022 de Spanair en un comunicado.

El accidente se produjo cuando el vuelo JK-5022, que cubría la ruta Madrid-Gran Canaria, se estrelló nada más despegar del aeropuerto de Barajas. A los cinco segundos, cuando se había elevado tan solo unos 12 metros, el aparato activó el sistema de aviso de entrada en pérdida, viró bruscamente, perdió altitud y se estrelló en las inmediaciones de la pista del aeropuerto madrileño de Barajas.

Doce años después, el equipo jurídico acaba de solicitar al Tribunal Supremo que plantee una cuestión prejudicial ante el tribunal europeo por entender que los órganos jurisdiccionales españoles han vulnerado el principio de primacía del derecho de la UE, al aplicar para la determinación del daño sufrido el ‘Baremo de tráfico’, previsto por el legislador español para la valoración de riesgos en el específico sector de la seguridad vial.

Según las víctimas, esta norma nacional, que limita el derecho a la reparación integral del daño causado, ha sido trasladada por algunos jueces españoles al contexto de los accidentes aéreos, donde la realidad del riesgo y su aseguramiento es completamente distinta.

La constitucionalidad de esta norma solo fue parcialmente aceptada por el Tribunal Constitucional en la medida en que en el sector del automóvil concurrían ciertos elementos objetivos que justificaban su tratamiento legal diferenciado.

Se aludía a la alta siniestralidad y evitar primas demasiado elevadas que, de facto, impidiesen cumplir con la obligación de asegurar, unido a la necesidad de hacer viables a las entidades y compañías aseguradoras.

Entienden los letrados de la asociación que la utilización de ese criterio comporta «una limitación del principio de reparación integral del daño padecido al que tienen derecho las víctimas, con arreglo a la normativa comunitaria que regula la responsabilidad por daños en accidentes aéreos».

«Una aeronave asegurada en 1.500 millones de dólares, el impacto psicológico y emocional vinculado al tipo de accidente y el hecho de que este se hubiese producido en un sector de muy baja siniestralidad, son factores suficientes para comprender que las circunstancias de un accidente en el ámbito de la circulación vial nada tienen que ver con las que concurren en un accidente aéreo», ha argumentado Francisco Caamaño, uno de los abogados del equipo jurídico.

«No se puede tratar igual lo que es manifiestamente distinto. Por eso, el derecho de la UE proclama en este contexto el principio de reparación integral del daño sufrido por las víctimas, sin más límites que aquellos que resulten de la valoración de la prueba obrante en el proceso», ha señalado.

«No se puede tratar igual lo que es manifiestamente distinto. Por eso, el derecho de la UE proclama en este contexto el principio de reparación integral del daño sufrido por las víctimas, sin más límites que aquellos que resulten de la valoración de la prueba obrante en el proceso», ha señalado.

 

 

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