Una normativa del Ayuntamiento de Santiago de Compostela prohíbe a los cientos de peregrinos, que tras completar el Camino de Santiago llegan cada día a la Plaza del Obradoiro, comer y beber refrescos en ella. El objetivo es proteger un bien Patrimonio de la Humanidad y evitar la suciedad y prácticas como el botellón.
Aunque aún no han ocurrido incidentes, ni multas por saltarse esta normativa, recientemente la actitud de una peregrina de nacionalidad alemana ha incendiado las redes. Y más aún los foros de peregrinos.
Sucedió que tras llegar a Santiago, la peregrina decidió dejar escrito, con tiza blanca, sobre las piedras de la plaza los kilómetros recorridos. Exactamente 3.472 kilómetros, e inmediatamente se hizo una foto para inmortalizar la hazaña, sin saber que su actitud -criticada en las redes- la convertiría en inesperada protagonista.
Termina el Camino de Santiago y decide que el suelo de una plaza Patrimonio Mundial de la UNESCO está para presumir de su hazaña personal.
Enhorabuena por haber completado su Camino.
Pero, por favor, no ensucie la vía pública.
Eso es una plaza de uso público, no su casa. pic.twitter.com/6xs3QTII7R
— El Barroquista (@elbarroquista) June 17, 2023
Uno de sus críticos, el escritor e historiador Miguel Ángel Cagijal, le pidió encarecidamente que «por favor no ensucie la vía pública ya que eso no es su casa».
La Fraternidad Internacional del Camino de Santiago, reprendió también a la joven alemana: «Cuestión de respeto a un patrimonio protegido. Y, también, POSTUREO, «porque yo lo valgo» y nulo respeto tanto al patrimonio como a tus propios compañeros en un espacio que es de todos. Si en cada piedra del Obradoiro cunde el «ejemplo» ya sabemos lo que nos queda. Debería limpiarlo usted misma, estimada señora. La deriva del «cada uno hace el Camino como quiere» lleva, cada vez más, al egoísmo absoluto e insolidario. Y, lamentablemente , esta tendencia cada vez se acentúa más. Se hace urgente una reflexión colectiva».
Una usuaria de Facebook, va más allá: «Vergonzoso e inadmisible postureo, deberían obligarla a limpiarlo e imponer una sanción. Esta actuación puede provocar que «el club del yo hago el Camino como quiero» se una a esta barbaridad».

