Aena entra en la guerra total con la aerolínea irlandesa, su principal proveedor de pasajeros

Ryanair endurece los recortes en España: dos millones de asientos menos y tensión máxima con Aena

La low cost reduce drásticamente su capacidad en España por la subida de tasas y la pugna con Aena, afectando especialmente a aeropuertos regionales y canarios

Ryanair endurece los recortes en España: dos millones de asientos menos y tensión máxima con Aena

El anuncio de nuevos recortes por parte de Ryanair en territorio español ha disparado todas las alarmas en el sector turístico y entre los usuarios habituales de la aerolínea. La decisión llega tras meses de enfrentamiento público entre la compañía y el gestor aeroportuario Aena, motivado principalmente por el incremento de las tasas aeroportuarias para 2025, que ha supuesto un aumento del 6,62%, el mayor en más de una década. El resultado es una drástica reducción de la oferta: más de dos millones de asientos eliminados a lo largo del año, con especial incidencia en los aeropuertos regionales y en las conexiones con las islas.

A día de hoy, 4 de septiembre de 2025, el ajuste ya es palpable. Ryanair ha confirmado el cierre total de operaciones en Vigo, Tenerife Norte, Jerez y Valladolid, además del cierre de su base en Santiago de Compostela. El recorte se traduce en 36 rutas menos y una reducción significativa de plazas en otros aeródromos como Santander, Zaragoza, Asturias y Vitoria. En las Islas Canarias, el impacto alcanza el 10% menos de capacidad —unos 400.000 asientos— mientras que desde la Península la rebaja llega al 41%.

La raíz del conflicto radica en la subida aprobada por Aena, que defiende que las tarifas españolas siguen siendo competitivas respecto a otros países europeos y, especialmente, muy inferiores para los pasajeros adicionales en aeropuertos regionales (alrededor de 2 euros frente a los más de 10 euros del promedio general). Sin embargo, Ryanair sostiene que este incremento pone en jaque la viabilidad económica de operar en regiones menos rentables y acusa al gestor aeroportuario estatal y al Gobierno central de anteponer sus beneficios a la conectividad territorial.

Eddie Wilson, consejero delegado de Ryanair, ha sido tajante: si no se revisa la política tarifaria, habrá más recortes. Wilson insiste en que trasladar aviones y rutas a países como Italia, Marruecos o Croacia —donde las tasas son más bajas y existen incentivos para el crecimiento— es una medida necesaria para mantener la rentabilidad y responder a un contexto global marcado por retrasos en la entrega de nuevos aviones y presión sobre los márgenes.

Por su parte, Aena rechaza frontalmente el argumento del coste como causa principal. Desde el organismo público acusan a Ryanair de eliminar rutas donde los billetes no permiten maximizar beneficios e insisten en que la compañía prioriza mercados donde puede fijar precios más altos, incluso aunque las tasas sean mayores. Este intercambio público se ha caldeado aún más tras acusaciones cruzadas sobre chantaje e “intereses poco honestos” por ambas partes.

Aeropuertos afectados: radiografía del recorte

La reestructuración afecta directamente a:

  • Vigo: cierra totalmente desde enero 2026.
  • Tenerife Norte: fin total de operaciones desde invierno 2025.
  • Jerez y Valladolid: bases ya cerradas y sin previsión inmediata de reapertura.
  • Santiago: base cerrada; pérdida del 80% del tráfico (dos aviones menos).
  • Santander: reducción del 38% (desaparecen rutas a Roma, Milán, París y Viena).
  • Zaragoza: -45% (se eliminan París, Fez y Palma).
  • Asturias: -16% (una ruta menos).
  • Vitoria: -2% (ligero ajuste).

En Canarias también se cancelan 19 conexiones directas con la península desde diferentes islas. En total, entre una temporada y otra se pierden hasta dos millones de asientos anuales solo por parte de Ryanair.

Consecuencias para turismo, empleo y conectividad

El retroceso del mapa aéreo tendrá impacto directo sobre:

  • Menor conectividad para regiones periféricas o turísticas que dependen fuertemente del tráfico low cost.
  • Pérdida potencial de inversión local (solo Galicia pierde unos 200 millones de dólares ligados a la base cerrada en Santiago).
  • Riesgo para miles de empleos indirectos asociados al turismo receptor, especialmente fuera de grandes capitales.
  • Desplazamiento forzoso hacia otros operadores o rutas menos competitivas.

Las autoridades españolas han respondido asegurando que no habrá perjuicio real para los usuarios porque otras aerolíneas incrementarán su oferta. No obstante, Ryanair representa casi un tercio del tráfico internacional entrante —contribuye con hasta 28.000 millones anuales a la economía nacional según sus cifras— lo que hace difícil compensar plenamente su retirada parcial.

Un pulso sin final claro

La tensión entre Ryanair y Aena anticipa un escenario inestable a corto plazo para muchos destinos españoles. La aerolínea irlandesa apuesta abiertamente por usar su posición dominante como arma negociadora. Aena mantiene que no cederá ante lo que considera “presión inaceptable”. Ambas partes sostienen discursos contrapuestos sobre el verdadero motivo detrás del ajuste: rentabilidad pura o defensa del interés general.

Mientras tanto, miles de viajeros ven cómo desaparecen opciones económicas para moverse dentro y fuera del país. Los próximos meses serán cruciales para medir si otras compañías absorben realmente la demanda desplazada o si la reducción deja cicatrices profundas en el tejido turístico nacional.

El invierno traerá menos vuelos pero muchas incógnitas sobre el futuro inmediato del transporte aéreo español.

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