La situación es dramática. No queda ya ni el clavo ardiendo de los viajes del Imserso, al que se agarraban todavía algunos y todos -los que no han cerrado- intentan medidas desesperadas.
España ha perdido 9.530 millones de gasto turístico en el primer verano marcado por la Covid-19. Unas cifras que reflejan una caída del 80% y una pérdida de 27 millones de turistas.
Por todo ello, y para tratar de salvar la temporada, las aerolíneas, los hoteles y otros agentes del sector han comenzado a lanzar súper ofertas.
En el caso de Iberia, la aerolínea ha comenzado a ofertar billetes por 20 euros para los vuelos nacionales y por solo 120 para los internacionales, como en el caso de un vuelo a Nueva York.
Más agresiva ha sido la oferta de Ryanair, que ha optado por sacar a la venta un millón de vuelos desde 5 euros a más de 240 destinos. Algo a lo que Vueling, la low cost de IAG – conformada por Iberia y British Airways, entre otros – ha respondido con precios de derribo a 9 y 12 euros.
A parte de esta guerra de precios entre las aerolíneas, el sector hotelero también ha entrado en la misma dinámica.
La cadena Barceló ha optado por hacer descuentos de hasta 35% en sus alojamientos costeros y la compañía Catalonia oferta habitaciones de cuatro y cinco estrellas a solo 42 euros la noche. Otra de las estrategias de las grandes hoteleras está siendo la de dejar alojarse a los niños gratis, descuentos superiores al 25% e incluir el desayuno en el precio final.
Las grandes ofertas también han llegado hasta la plataforma Airbnb, dedicada al alquiler vacacional de pisos o habitaciones.
Para España, la app oferta descuentos del 10% para alojarse en las principales ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla.
Lo que se busca es reactivar la facturación en el tramo final del año con precios jugosos aprovechando también el puente del Pilar y el de Todos los Santos.
