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Tráfico RS

Cada vez que hay un puente, nuestras carreteras se colapsan. «Va a ser un auténtico caos». Así resumen en la Policía Municipal lo que se va a vivir en Madrid durante el próximo fin de semana, sobre todo a nivel circulatorio. Si ya de por sí este es el más concurrido del año, en esta ocasión se unen una serie de variables que lo hacen aún más complicado que nunca, según ABC.

La llegada de miles de argentinos con motivo de la final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors este domingo ha trastocado cualquier previsión hecha. El Ayuntamiento de Madrid tenía diseñado el Plan Navidad -que coincide con el especial de tráfico por Madrid Central- antes de que se anunciara que el partido tendría lugar en España. Solo contando los argentinos que van a acudir al estadio Santiago Bernabéu con entrada, 10.000 (5.000 para cada afición), la multitud foránea que se va a mover por el centro va a ser muy importante. Y eso, sin contar, como precisan fuentes policiales, con la venida de otros muchos miles de forofos que llegarán de otros puntos del país (y también del extranjero) para festejar lo que, en términos europeos, equivaldría a una final de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Barcelona, ponen de ejemplo.

«A ello hay, además, que sumarle que este es el puente con mayor afluencia de turistas, sobre todo de otras provincias de España. Va a haber colapso de tráfico asegurado», añaden otras fuentes policiales consultadas.

Pero, para colmo, el esperado encuentro futbolístico trae consigo una logística que, hasta que hace unos días se supo que tendría lugar en Madrid, no se preveía: la división de ambas aficiones, bastante violentas y archienemigas, en dos extremos del paseo de la Castellana. Si River tendrá su «fan zone» en la zona norte, entre plaza de Castilla y Cuzco, los de Boca se situarán entre San Juan de la Cruz y Raimundo Fernández Villaverde. «El domingo se cortará el tráfico en todo ese tramo desde las nueve de la mañana, en uno de los ejes fundamentales de la circulación de la capital. El partido empieza a las 20.30 horas y no sabemos aún cuándo se restablecerá el tráfico; se actuará en función de como vaya desarrollándose todo», insisten en la Policía Municipal.

Asimismo, para que todo esté listo el día 9, la colocación de todo el entramado de las «fan zones» comenzará mañana, por lo que se prevén algunos tipos de restricciones al tráfico también en esa área.

Y a todo ello hay que añadirle Madrid Central. Las distintas fuentes consultadas coinciden en lo mismo: es verdad que el tráfico rodado ha dismuido sustancialmente. «Pero se están produciendo embotellamientos y conducción densa en todo el perímetro, como la plaza de España, los bulevares, las rondas, la calle de la Princesa y la M-30», precisan. Lo que se está haciendo es desviar la circulación por otras calles en los momentos en que más vehículos se juntan. Una prueba de ello es que los picos de contaminación se han trasladado a estaciones del entorno exterior de esa área, como Cuatro Caminos, Ramón y Cajal y la del paseo de la Castellana.
«Que no nos dejen multar en Madrid Central, si es verdad que funciona ya, roza la ilegalidad»

Hay desplegados un centenar de policías municipales de Tráfico en la zona restringida y unos 50 agentes de Movilidad en los 28 accesos a Madrid Central. Pero no multan, como acaba de dejar constancia en una instrucción el área que dirige Inés Sabanés. Se informará a los conductores que intenten penetrar en la zona restringida hasta el 28 de febrero, y las multas empezarán a ponerse, previsiblemente, el 1 de marzo. Aunque podrían notificarse pasadas las elecciones del 26 de mayo, para evitar que tengan un efecto adverso en el voto a la marca municipal que lidere Manuela Carmena.

«El hecho de que no nos dejen sancionar puede ser irregular, roza lo ilegal», explica otro miembro del dispositivo a este periódico, que, además, recuerda la «anomalía» de que se hayan suspendido las Áreas de Prioridad Residencial (APR) que llevaban en marcha hace años: Las Letras, Embajadores y Ópera.