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Aeropuerto ABC

Parece una promesa, cada año por estas fechas y luego en verano y Navidad, los transportes hacen huelgas que perjudican a los inocentes viajeros. Como ya sucedió con las vacaciones de verano, la Semana Santa ha echado a andar amenazada por las reivindicaciones de los sindicatos. Las organizaciones de trabajadores han preparado una avalancha de huelgas para los próximos días, aunque previsiblemente no todas ellas llegarán a celebrarse, según recoge Guillermo Ginés y Javier González Navarro en ABC.

Ayer, el comienzo de la huelga indefinida de los trabajadores de seguridad del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas dio el pistoletazo de salida a un calendario de movilizaciones que puede llegar a extenderse hasta finales de mes. Como resultado, a primera hora de la mañana había colas cercanas a una hora en los controles de seguridad del aeródromo. Según fue avanzando la jornada, el colapso se fue disipando.

El Sindicato Autónomo de Madrid (ATES-SAM), que ha convocado estas movilizaciones, exige a Ilunion, la empresa encargada de la seguridad del aeródromo, medidas de conciliación familiar y mejoras contractuales. Dentro de estas últimas se encuentran medidas como la recuperación de la antigüedad de los meses perdidos de acumulación de contratos y mejoras orientadas a la formación de los trabajadores.

Si bien los sindicatos y la empresa mantienen abierta una línea de diálogo, ayer ATES-SAM recomendó a los pasajeros que vayan a volar en esta Semana Santa «que estén en el aeropuerto con mucha más antelación de lo habitual, ante la posible repercusión de los servicios mínimos en los controles de Seguridad».

Fuentes del sector aseguran que el Gobierno ha querido transmitir un mensaje de «tranquilidad» respecto el conflicto. Y es que la falta de efectivos en los controles de seguridad de Barajas se podría solventar, en última instancia, con personal de la Guardia Civil. Así se procedió durante el verano de 2017, cuando una huelga de los trabajadores de Eulen paralizó durante varias jornadas el aeropuerto de El Prat en Barcelona.

La huelga de los vigilantes de seguridad de Ilunion no es, sin embargo, la única protesta a la que tendrá que hacer frente el sector aéreo en los próximos días. Los días 21 y 24 de abril, jornadas en las que comenzará y finalizará la operación retorno de Semana Santa, los 60.000 trabajadores que componen el personal de tierra de los aeropuertos españoles o «handling» están llamados a hacer huelga. Unas protestas a las que todavía no se han asignado servicios mínimos y que «sí que podría tener más incidencia en los vuelos programados», reconocen desde el sector. Y es que el conflicto afecta a las plantillas que prestan servicios como la asistencia en tierra, a las aeronaves y pasajeros, mercancías y correo, así como la colocación y retirada de pasarelas.

En este caso, los sindicatos convocantes -USO y Comisiones Obreras- denuncian que la patronal del sector, la Asociación de Empresas de Servicios de Asistencia en Tierra en Aeropuertos (Aseata), solo quiere aplicar las mejoras alcanzadas para los trabajadores subrogados a los que cambien de empresa a partir de ahora. La intención de estas organizaciones es que todos los empleados que se encuentren en esta situación, en torno al 70% del sector según sus cálculos, puedan disponer de estas mejoras.

El jueves, ambas partes celebraron una reunión que finalizó sin acuerdo. No obstante, sindicatos y patronal volverán a verse las caras en las próximas horas para intentar frenar la huelga.

También se esperan movimientos entre los pilotos de Air Nostrum, llamados a la huelga los días 15, 16, 17, 22, 23 y 24 de abril, y la aerolínea. Fuentes sindicales reconocen que las reuniones «se han sucedido toda la semana» y «aún es posible el acuerdo». Ayer, la Audiencia Nacional avaló las protestas después de que la aerolínea solicitara medidas cautelares contra ellas.

En este contexto, el sindicato de maquinistas Semaf desconvocó la huelga que tenía prevista para el 23 de abril tras alcanzar un acuerdo con la empresa que garantiza el desarrollo profesional de estos trabajadores. Por contra, todavía se mantienen los paros parciales previstos por los vigilantes de seguridad que trabajan para el operador en Madrid desde el 18 de abril.

Además, CC.OO. ha convocado huelga el 17 de abril para los trabajadores de Adif, Adif Alta Velocidad, Puertos del Estado y Salvamento Marítimo. La intención es que el Gobierno apruebe definitivamente los convenios colectivos alcanzados en estas empresas.

Y es que, un año más, los sindicatos aprovechan las vacaciones de Semana Santa para exigir mejoras laborales por tierra, mar y aire

La primera operación salida de esta Semana Santa que arrancó ayer a las 15 horas tiene los precios de los carburantes más caros en esta festividad desde hace cinco años, según los datos recopilados por este periódico. En el último decenio, solo en 2011, 2012, 2013 y 2014 los precios fueron más caros que en 2019.

Los precios medios actuales de la gasolina de 95 octanos (1,307 euros el litro) y del gasóleo de automoción (1,232 euros) son un 5 y un 8% más caros, respectivamente, que los que había en la Semana Santa del pasado año (29 de marzo a 1 de abril).

Sin embargo, la subida es aún más fuerte en los 100 días transcurridos de 2019, ya que la gasolina se ha encarecido un 10% y el gasóleo un 9%. Por ello, llenar el depósito de 50 litros de un turismo cuesta ahora de media unos seis euros más que a comienzos de año.

El incremento de los carburantes responde a la subida de la cotización internacional del petróleo y de sus derivados. El crudo Brent, de referencia para Europa, se ha encarecido casi un 33% desde primeros de año, al pasar de 54 dólares el barril a los 71 dólares (nuevo máximo en cinco meses).

A pesar de esta subida de los carburantes, la situación podía ser aún peor. El hecho de que la gasolina y el gasóleo tienen una fuerte carga fiscal (el IVA y el impuesto especial suponen el 55% en el precio final de la gasolina de 95 octanos y el 48% en el del gasóleo de automoción) favorece en este caso a los consumidores, ya que el incremento del petróleo solo repercute en el 45% del precio de venta al público de la gasolina y en el 52% del gasóleo. Por el contrario, y por el mismo motivo, cuando baja el crudo, su repercusión es menor en los precios de los carburantes.

La Dirección General de Tráfico (DGT) prevé que en toda la Semana Santa se produzcan 15,5 millones de desplazamientos de largo recorrido, un 7,4% más que en el mismo periodo del pasado año. La operación salida empezó ayer a las 15 horas y la operación retorno finalizará a las 24 horas del lunes día 22.