Motor
El vehículo captado por las cámaras era un Nissan y el que recibió la multa tiene un Toyota. EP

Un fenómeno, con más cara que espalda (Madrid: Estos son los 10 radares que sacan cada año 50 millones en multas a los madrileños).

Todavía no está claro cuanto tiempo lleva el tipo 'disfrutando' del invento, pero no ha sido hasta el pasado 5 de abril de 2019, cuando fue por fin denunciado el tipo, que tiene 56 años y es vecino de La Llagosta (Barcelona), por modificar la placa de matrícula posterior de su vehículo y eludir los controles de velocidad y policiales (¿Sabes cuánto tardan en llegar las multas de tráfico?).

La investigación se inició por una comunicación del Servei Català de Trànsit que les entregó un escrito de alegaciones presentado por el titular de un vehículo con placas de matrícula XXXXJMS, que decía que había recibido una notificación de denuncia de velocidad, pero que el modelo de vehículo no correspondía con el suyo, que era un Toyota Yaris, mientras el coche captado por cinemómetro era un Nissan (Así es el garrafal error de la DGT con sus radares: las multas de tráfico que puedes recurrir).

El tipo, de nacionalidad española, pegó dos cintas adhesivas para convertir su ‘V' en una ‘M'. Un detalle casi invisible para las cámaras de tráfico y que hizo que una sanción fuera a parar a un hombre de Mallorca.

La investigación de la policía catalana arrancó tras una petición del Servei Català de Transit. El propietario de un vehículo en Mallorca, con matrícula XXXX JMS, presentó un escrito de alegación rechazando que fuera él el autor de una infracción de velocidad en Cataluña.

No solo no había estado en ese lugar, sino que su coche es un Toyota Yaris y el que salía captado por el cinemómetro era un Nissan Qashqai.

Misma matrícula, modelos de coche distintos

Los investigadores pudieron confirmar que el vehículo que excedió la velocidad no correspondía al del mallorquín y se pusieron a analizar qué había ocurrido. Según explican los Mossos, realizaron diversas combinaciones alfanuméricas y verificaron vehículos matriculados que coincidieran con la marca y modelo del infractor.

Localizaron entonces un coche en La Llagosta cuya matrícula coincidía en la parte numérica y en la que las letras habían sido modificadas. La combinación XXXX JVS había pasado a ser XXXX JMS gracias a dos trozos de cinta adhesiva negra colocada intencionadamente.

Los agentes constataron que el propietario del vehículo en La Llagosta había manipulado su matrícula para eludir los sistemas de captación de velocidad y controles policiales.

El caso ahora está en manos del Juzgado de Instrucción de guardia de Mataró.

El acusado se enfrenta a una pena de cárcel que puede ir de seis meses a tres años por alteración en documento público.