La izquierda y la muerte de Zarqawi

George W. Bush lo llamó «un golpe certero a al-Qaeda«. Donald Rumsfeld lo llamó «una victoria significativa». Joe Biden admitió que era «un golpe muy significativo». Y Ben Johnson, editor gerente de FrontPage Magazinese pregunta: ¿Cómo describe la muerte del asesino de al-Qaeda Abú Musab Al-Zarqawi gran parte de la izquierda?

«Una campaña abierta de operaciones psicológicas sacada del Pentágono»; «una doble tragedia»; «parte de una historia más general y trágica de errores de cálculo»; un posible fraude; una conspiración; «amoral»; «un espectáculo obsceno»; «no gran cosa»; y un buen motivo para predicar una repelente retirada.

David Corn, de The Nation, acusa al Presidente Bush de inventar la muerte de Zarqawi – e insiste en que fue un pelele en manos de al-Qaeda al matarlo. «Las dos personas más satisfechas con la muerte de Zarqawi», escribe, «son Osama bin Laden y su número dos Aymán al-Zawahiri; por de pronto se han ahorrado un competidor por la atención y han obtenido un mártir».

Deducía «la muerte de Zarqawi es bienvenida -pero continúa siendo parte de una historia más general y trágica de errores de cálculo». A continuación despliega la comprensión actual del bombardeo por parte de la izquierda:

Bush no menciona que fue su invasión de Irak lo que alió por completo a Zarqawi con al-Qaeda. Antes de la guerra, los expertos en terrorismo consideraban a Zarqawi más un rival que un socio. Y no mencionó que hace cuatro años -antes de que Zarqawi se hubiera convertido en una importante figura terrorista y antes de ser responsable de la muerte de centenares (por no decir miles)- la Casa Planta de Bush eligió no echarlo cuando pudo [en el verano del 2002]… La administración pospuso atacar a Zarqawi porque quería invadir Irak.

Corn establece dos argumentos mutuamente excluyentes: que Zarqawi no era «aliado total» de Osama bin Laden antes de la invasión de Irak… y que el presidente permitió que perversos agentes de al-Qaeda permaneciesen en Irak con el fin de poder vender la guerra, no hace falta decir que permitiéndole infligir «cientos (por no decir miles)» de muertos iraquíes y americanos inocentes. O en palabras de Democrats.com, Bush «rehusó matar» a este terrorista porque «necesitaba mantener vivo a Zarqawi para ‘vender’ su ilegal y demente invasión. Como resultado de la insensatez de Bush, cientos fueron asesinados innecesariamente por Zarqawi. Impeach Bush Now!»

Además de ser lógicamente insostenible, es ridículo. En el verano del 2002, Zarqawi lideraba una organización que, en aquel momento, se convertía en Ansar al-Islam, una filial de al-Qaeda radicada en el norte de Irak – bautizada «la pequeña Tora Bora» en solidaridad con bin Laden mucho antes de la invasión de Irak. El grupo abandonaba su base de operaciones el 11 de Septiembre del 2001.

Es cierto que la Casa Blanca rechazó planes para bombardear Ansar en el verano del 2002 -a causa de que los funcionarios del Departamento de Estado no establecieron ningún vínculo entre Zarqawi y al-Qaeda. Al igual que la izquierda (Corn incluido), analistas que sólo Dios conoce concluían que eran dos partes no afiliadas. Para cuando unieron los puntos, un ataque habría sido demasiado arriesgado y virtualmente imposible de asegurar diplomáticamente.

Eric Alterman, el blog de Mother Jones, el Counterpunch de Chris Floyd, Kurt Nimmo y otros reciclaron esta auto-contradicción, a menudo en un lenguaje llamativamente similar. Accidentalmente, cuando se supo la noticia, la mayor parte de los bloggers izquierdistas se encontraban en Yearly Kos, un festival anual de odio izquierdista organizado por la página web DailyKos.

Otros son más creativos. Kurt Nimmo – cuyo artículo aparecía en The Final Call, el periódico de la Nation of Islam – escribía que la muerte de Zarqawi era «simplemente otra dimensión de una campaña de operaciones psicológicas bastante transparentes sacadas del Pentágono». La CIA la imponía al pueblo americano. «Al-Zarqawi es poco más que un fenómeno mediático, un programa propagandístico neocon… en la práctica es difícil demostrar que ‘al-Qaeda’ exista realmente». En su opinión, América también «ingenio» la «guerra civil» iraquí. (O bien está plagiando a Chris Floyd, de Counterpunch, o al revés).

Ron Jacobs también aprueba la creencia de que Washington creó a Zarqawi:

Existe una probabilidad total de que las fuerzas del odio sectario hayan hecho ya mucho… que esas esperanzas de una nación unida sin ocupación extranjera hayan sido destruidas para siempre. Algunos amigos llegan a sugerir que esto era parte del plan de Washington todo el tiempo.

Jonathan Cutler, que es – ¡sorpresa! – un profesor adjunto de sociología y estudios americanos en la Universidad Wesleyan, llamaba a Zarqawi «el ‘reflejo’ ideológico de los Neocon / Sionistas de la derecha de Washington». El buen doctor registra que estos partidos – err, «neocon» – pueden haber mentido todo el tiempo acerca de la muerte de Zarqawi.

Los sionistas de derechas no derramarán una lágrima por Zarqawi, pero pueden echarle en menos cuando haya muerto. Si muere. Para los sionistas de derechas, Zarqawi es un enemigo realmente indispensable.

TalkLeft flota en la teoría conspiratoria opuesta: quizá Zarqawi lleve muerto todo el tiempo desde el jueves.

Su cara parece demasiado intacta para alguien que fue asesinado por dos bombas de 500 libras… dado que esta administración tiene tan poca credibilidad y un historial de distraernos con noticias del terror cuando es herida políticamente, como ahora, no puedo evitar preguntarme si al-Zarqawi no fue asesinado hace tiempo y acaban de decidir anunciarlo o y decirnos que fue abatido en el ataque de ayer.

La presentadora de Air America Randi Rhodes – cuyo programa bromeaba previamente con asesinar al Presidente Bush – galardonó a las tropas por su inhumanidad. Incluso al-Qaeda, notaba, pidió a Zarqawi que dejase de matar a sus correligionarios musulmanes. «Entonces tienes que pensar, Dios mío: Al-Qaeda dice a Zarqawi que se corte matando a los iraquíes, y nosotros no nos hemos cortado aún con el asesinato de iraquíes». Su colega de Air America y se rumorea que candidato Demócrata por Ohio Jerry Springer se mostraba de acuerdo, «Matamos a muchísima más gente simplemente mediante la decisión de ir a Irak de la que murió nunca a manos de Zarqawi».

Mientras tanto, el blog de Mother Jones se decantada por los inocentes terroristas, los simpatizantes del terror y los que permiten la masacre junto con «el príncipe de al-Qaeda en Irak». Específicamente, el blog quiere saber cuántos civiles fueron abatidos durante el ataque. Me parece una cuestión bastante justa… cierto, es fácil decir que existe una diferencia moral entre matar accidentalmente civiles mientras intentas cazar a asesinos de masas y los propios asesinos de masas en persona, pero en algún momento el hecho de que estemos haciendo contraterrorismo lanzando ‘municiones guiadas de precisión’ contra montones y montones de casas por todo el país debería hacer que la gente se diera cuenta de que no existe un modo realmente moral de librar esta guerra.

Los amigos radicales de Mother Jones y la (tétricamente) popular página web Socialista Mundial llamaba a la ataque contra Zarqawi «un espectáculo obsceno». También ellos acusaban a Bush de «exagerar enormemente el papel de Zarqawi en el país» con el fin de «justificar su intervención ilegal». El comandante en jefe «buscaba identificar a toda oposición armada contra los ocupantes norteamericanos con Zarqawi, en un esfuerzo por desacreditar como terroristas a los iraquíes que luchaban por liberarse de invasores extranjeros», las fuerzas ocupantes de los Estados Unidos. La página también insinúa que Estados Unidos estuvo implicado en la decapitación de Nicholas Berg.

… Una opinión aparentemente compartida por el padre del tipo. Michael Berg, el padre de Nicholas Berg y actual candidato político de los Verdes decía, «Creo que la muerte de al-Zarqawi es una doble tragedia». Fox & Co. culpaba el jueves a nuestro presidente de la muerte de su hijo diciendo, «George Bush desestabilizó el país con el fin de dejar entrar a Zarqawi». (Como se observa, Zarqawi había residido en Irak desde mucho antes de la guerra). Esto rebajó de alguna manera su afirmación hecha inmediatamente después de la decapitación de su hijo, «La administración hizo esto». (Michael reconoce que su hijo era «partidario de Bush»).

Otros en la izquierda han intentado minimizar la importancia de este suceso, igual que hacen con cada éxito americano. El blog The American Prospect, financiado por Soros, insistía «sería honestamente estúpido hacer una gran noticia de esto». El desacreditado testigo de la Comisión del 11 de Septiembre Richard Clarke afirmaba, «esto no va a suponer una gran diferencia», aunque, bien, Zarqawi «estaba construyendo una red en Europa y Oriente Medio».

La mayor parte de los Demócratas electos han seguido la sugerencia de un blogger de «declarar la victoria en Irak y traer a casa a nuestras tropas». John Kerry decía que Bush sugería «destruir» a los árabes. «Es hora de trabajar con el nuevo gobierno iraquí con el fin de traer a casa a nuestras tropas de combate hacia finales de este año». El portavoz de la rendición John Murtha decía que «tendrá un impacto significativo en la reducción de la cantidad de violencia en Irak» -de modo que «seríamos capaces de reducir sustancialmente nuestra presencia en Irak y volver a desplegar nuestro ejército fuera de Irak».

La Portavoz de la Cámara en potencia Nancy Pelosi, D-San Francisco, «alababa» soterradamente a nuestras tropas -escribiendo después que necesitamos retirar de Irak por… robo de identidad. «Hasta 2,2 millones de efectivos militares se encontraban entre los 26,5 millones de historiales extraviados o perdidos por el Departamento de Asuntos del Veterano», lo que es «simplemente el ejemplo más reciente de la incompetencia de la administración Bush». «Si ni siquiera podemos proteger los historiales personales de nuestros hombres y mujeres uniforme, ¿qué dice eso acerca de nuestra capacidad de proteger una nación?», preguntaba.

Cualquier retirada antes de que Irak sea capaz de defenderse acabará en un baño de sangre. Aymán al-Zawahiri – el número dos en al-Qaeda, que permanece indemne- instruyó a Zarqawi el pasado otoño para establecer un califato teocrático en Irak con el fin de llenar el vacío que se deriva de la salida de los americanos». Expandir su alocada idea por la calle árabe precederá la destrucción de Israel y el establecimiento del reino de Alá; pero todo queda condicionado a la retirada norteamericana. En la práctica, la izquierda del Partido Demócrata ha dicho: hemos matado a al-Zarqawi, y ahora tenemos que asegurarnos de que su sueño pervive.

Los Demócratas tampoco aprecian el efecto que ha estado teniendo Zarqawi por su cuenta. Como todos aquellos que han estado siguiendo a terroristas nacionales saben, pocas herramientas son tan eficaces como sembrar las semillas de la duda acerca del futuro conspirador de uno, que realmente es un confidente. Con éste ataque quirúrgico, Estados Unidos «ha cortado la cabeza de la serpiente», el líder más carismático de al-Qaeda (y también, para que conste, su único líder libre y eficaz», sembrado confusión entre sus filas, e importado la paranoia al movimiento jihadista. La muerte de Zarqawi no garantiza la victoria más que la captura de Saddam Hussein – aunque afortunadamente, al contrario que con el Carnicero de Bagdad, los terroristas de gatillo fácil no acosarán a un juez iraquí en la televisión internacional a corto plazo. En su lugar, sirve como testigo de que no hay «intocables» en el bando jihadista, y de que sus seguidores pronto serán los siguientes.

Sin embargo, hasta el optimismo más moderado brilla por su ausencia en la respuesta de la izquierda Demócrata a este triunfo de batalla americano. Cuando la izquierda no acusa a nuestro soldados de matar «a sangre fría» o de inventar a Zarqawi como «guerra psicológica» contra sus propias familias y vecinos, se hace eco del blog John Birch Society – sin un ápice de aprecio, sobriedad o deferencia hacia nuestras tropas.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído