Informadoras en la sombra

(PD).- Berlín, 1933. La Gestapo, la policía secreta de la Alemania nazi, instruye a dos docenas de bellas e inteligentes mujeres en las técnicas del espionaje. Estas femme fatale trabajan en el SalónKitty, el mayor prostíbulo de lujo de la ciudad. Adolf Hitler, un megalómano recién llegado al poder, confió en el valor del sexo para resguardar al Tercer Reich.

Cuentan Miqui Otero y Cristina Castillón en ADN que las indiscreciones de los jefes de las SA, paramilitares nazis, en el lecho de estas ninfas les valió la muerte en la Noche de los Cuchillos Largos, el 30 de junio de 1934. El asalto al poder se gestó en la alcoba de estas Mujeres Espías (Debate), que también desfilan en el libro de Laura Manzanera.

Desde el mito Mata Hari, la espía más famosa, hasta las sofisticadas agentes de la CIA de la actualidad, pasando por las espías bíblicas -Dalila trabajó para los judíos en contra de Sansón-, las informadoras romanas que traicionaban a sus amos a cambio de unas monedas o las inteligentes amantes de condes, duques o reyes que tomaron el control de cortes ajenas gracias a un generoso escote (que escondía dagas y venenos en muchos casos) y un apretado corsé.

El mito de Mata Hari

La espía más famosa, de origen holandés y nombre Margaretha-Geertruida Zelle, se aleja del mito de su personaje pero se acerca al tópico: sensual bailarina de un burdel y ambiciosa amante, inventó un pasado en la India. A sueldo de los alemanes quiso multiplicar sus beneficios y pasó a informar también a los franceses. Nunca participó en ninguna misión importante ni ejerció de espía realmentente -se limitó a soplar algunos pecados de sus -amantes-, pero su ejecución por traición en 1917 le valió el mito.

Una leyenda, como las de muchos otros personajes históricos, que se ha perpetuado en personajes como Modesty Blaise (respuesta con tacones a la bondmanía), las esbirras de Fu-Manchú o la Milady. Los tres Mosqueteros, que estaba inspirada en una espía que existió y que se movía como sirena en las aguas de las intrigas palaciegas.

Escuchar detrás de una cortina

‘Mujeres espías’ (Laura Manzanera, Debate): Radiografía de las mejores informadoras de la historia: desde Dalila una agente judía que engañó a Sansón hasta Valerie Plame la informadora de la CIA que ocupó recientemente las portadas.

Lucy Hay, la verdadera gatita ‘mosqueperra’

Dicen que Alejandro Dumas se inspiró en ella para creara Milady de Winter la serpentina conspiradora de ‘Los tres mosqueteros’. Y lo mismo pasaba con la gatita encapuchada de los dibujos animados. Lucy Hay la condesa de Carlisa conspiró con el cardenal Richelieu en contra del duque de Buckingham a quien las malas lenguas atribuían un lío con Ana de Austria esposa de Luis XIII. También fue amante de dos enemigos acérrimos del Parlamento británico.

Josephine Baker, el baile de la Venus Negra y su tribu del arco-iris

“La única danza en la que nunca he tomado parte es la danza de la guerra” contestó la cabaretera a cinco oficiales nazis. Antes había triunfado en París con el espectáculo’Danse Sauvage’y allí juró fidelidad a su país de acogida. Su prestigio como artista le permitía entrar en fiestas de embajadas donde conseguía información para la Resistencia francesa y transportaba secretos en partituras. Además adoptó 12 niños de diferentes etnias para apostar por la fraterniad universal. Bautizó el experimento como “la tribu del arco iris”.

Harriet Tubman, la ‘abuelita’ de Malcolm X

Mucho antes del gesto heroico de Rosa Parksyde los discursos violentos de Malcolm X una mujer había luchado duro por los negros. HarrietTubman esclava que consiguiósu libertad con una fuga fue desde 1850 una de del Ferrocarril Subterráneo una red clandestina que liberaba esclavos. Viajó al sur 19 veces para liberar a ‘hermanos’ y llegaron a pedir 40.000 dólares por su captura. Después trabajó para el Ejército de la Unión como enfermera cocinera y sobre todo espía.

Violette Szabo, el caso de la ‘gemela’ espía de Ingrid Bergman

Entró en el mundo del espionaje poramor: su marido murió en la batalla de ElAlamein poco después de su luna de miel. Con un físico increíblemente parecidoal de Ingrid Bergman era considerada una de las mejores tiradoras con arma del momento. Trabajó con un antiguo corresponsal de la agencia de noticias Avas que había creado circuitos de Resistencia en Ruán y el Havre. La Gestapo la capturó en la misión de rescate de un comandante que en realidad ya había sido asesinado.

La Castiglione, la unificación de Italia por la unión en la cama

De belleza helénica ycabellera rubia Virginia de Castiglione luchó por la unificación de Italia en un campo de batalla muy concreto: el catre de Napoléon III. “La mujer más peligrosa de París” la “Afrodita del siglo XIX” viajó a París por encargo de Víctor Manuel II rey de Cerdeña-Piamonte. ¿Su misión? Convenceral emperador de los franceses y sobrino de Napoleón para que éste diera su apoyo a la unificación de Italia. Consiguió provocar la guerra de Francia contra Austria en 1859.

Los Rosenberg, el matrimonio atómico y comunista

«Haced que se sepa que somos las primeras víctimas del fascismo norteamericano. Eso decían Ethel y Julius Rosenberg en su carta de despedida horas antes de morir en la silla eléctrica. Su caso había movilizado a mediados de los 50 a decenas personalidades desde el filósofo Jean-Paul Sartre hasta el papa Pío XII. Murieron juntos y habían nacido para estar juntos. Ambos eran neoyorquinos judíos y miembros de las Juventudes Comunistas de EE UU cuando se conocieron. Los servicios de inteligencia soviéticos les pidieron ayuda en 1944 para aprovechar su trabajo en el Cuerpo de Transmisiones del Ejército. Ellos satisfechos por ayudara los suyos no dudaron en implicaral hermano de Ethel David que trabajaba sin saberlo en una importante investigación atómica que se desarrollaba en Los Álamos. Después los delatarían y los acusarían deponer en manos de los rusos la bomba A (la primera bomba atómica) y de “alterar el curso de la historia”.

Cristine Keeler, ‘Pretty Woman’ (o la prostituta y el ministro)

1961. Un ministro de guerra británico elayudante del agregado nava l de la embajada soviética un celoso amante jamaicano y una preciosa camarera del Soho que se codeaba con ellos a cambio de dinero con la intermediación de Stephen Ward médico y pintor de personalidades como Ava Gardner. No se probó que fuera espía pero se especuló con que había preguntado a su amante Profumo el ministro sobre la crisis de los misiles de Cuba. La leyenda continúa en películas y canciones de soul y ska.

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