El Gobierno británico obligará a los supermercados a cobrar las bolsas de plástico si no lo hacen ellos

(PD / Agencias).- El primer ministro británico, Gordon Brown, ha advertido este viernes a los supermercados de que deberán cobrar a los compradores por cada una de las 13 millones de bolsas de plástico que se reparten de manera gratuita cada año si no quieren que el Gobierno les obligue a ello.

La mayoría de estas bolsas, que tardan siglos en degradarse, acaban como desperdicios de basura o directamente sueltas por el campo, ensuciando el paisaje y dañando a la fauna y a la flora. Además, su producción requiere de productos petroquímicos y combustibles fósiles que hieren el clima.

Brown aseguró, en un artículo publicado en el diario Daily Mail, estar convencido de que «hay que actuar ahora» y avisó que «si es necesario que el Gobierno tome medidas para dar el cambio, las tomará». Según el escrito, enviado por el primer ministro y su esposa al rotativo, en el marco de una campaña para reducir y eliminar el uso de este tipo de bolsas, Gordon Brown afirma que el objetivo es eliminar el uso de bolsas de plástico en el país.

Brown alcanzó el año pasado un acuerdo con los supermercados británicos para reducir el número de bolsas que se dispensan e incrementar el reciclaje para frenar el impacto ambiental en un 25%. Sin embargo, el primer ministro cree que hay que hacer más.

Irlanda, Dinamarca y Sudáfrica, ya pagan por las bolsas

Las acciones por parte de la comunidad para reducir el uso de bolsas de plástico empiezan a cobrar fuerza y países como China y Australia anunciaron medidas enérgicas el mes pasado. En cuanto a los países en los que los consumidores ya pagan por las bolsas figuran Irlanda, Dinamarca y Sudáfrica.

La advertencia de Brown llega un día después de que la empresa Marks & Spencer anunciará que cobrará cinco peniques (diez céntimos de euro) por cada bolsa individual a partir del mes que viene y que destinará las recaudaciones a mejorar los parques y las zonas de recreo de Reino Unido.

Los detractores de Brown le acusan de llevar a cabo una política de pura fachada, aunque Scotland Yard afirma que va en serio en el asunto de cambiar los hábitos de vida de los británicos de cara a proteger el medio ambiente.

De hecho, hay un proyecto de ley que se está sometiendo a la aprobación del Parlamento y que se prevé que lo consiga en los próximos tres meses. De este modo, el Gobierno da un paso más para acercarse al objetivo vinculante de reducir las emisiones de dióxido de carbono entre un 26 y un 32% para el año 2020 y en uno 60% antes del año 2050.

Por último, Brown dice que quiere crear un comité que determine si es necesario y factible fijar como objetivo una reducción del 80%.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído