(PD / Agencias).- La OTAN ha manifestado su preocupación creciente frente al ciberterrorismo, que considera una amenaza global similar a la estrategia militar con misiles, según oficiales del organismo internacional en declaraciones al diario The Guardian.
“La defensa cibernética ha alcanzado un nivel tan elevado como la pueda tener la defensa militar y seguridad energética”, ha declarado para el diario británico Suleyman Anil, máximo encargado de la OTAN para la defensa de los ataques informáticos. “Esos tipos de ataques se ven cada vez más y no creemos que este problema desaparezca pronto. Incluso puede convertirse en un problema global”, añade Anil.
Según los expertos, el ciberterrorismo es una amenaza real que viene desde la década de los ochenta pero en los últimos años se ha convertido en un tema de gran preocupación entre los Gobiernos de todo el mundo. El representante de la OTAN afirma que los miembros de la Alianza muestran cada vez más interés en desarrollar mecanismos de defensa para esta amenaza. Expertos bancarios, agentes de policía y técnicos informáticos trabajan por descubrir nuevas maneras para combatir el crimen por Internet.
EE UU y China vienen enfrentándose desde hace meses por este tipo de filtraciones, donde los hackers pueden llegar a penetrar en los sistemas de seguridad de los servicios de inteligencia nacionales. Además, con un simple click, cualquier persona hoy en día puede comprar todo un arsenal de guerra, señalan desde la OTAN.
Ampliación de la OTAN
Mientras tanto, los ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN se reúnen hoy para discutir sobre su ampliación con tres posibles candidatos como Albania, Macedonia y Croacia con el trasfondo de los Balcanes y la independencia de Kosovo.
Según ha subrayado al inicio del encuentro el secretario general Jaap de Hoop Scheffe, el debate de la ampliación se hace bajo la convicción de que “a largo plazo, la única forma de estabilizar los Balcanes es darles una dimensión euroatlántica”. Para el secretario, los actuales candidatos han “trabajado duro” para conseguir alcanzar los estándares exigidos por la OTAN para la adhesión.
En declaraciones a la entrada de la reunión, el ministro de Asuntos Exteriores luxemburgués, Jean Asselnborn, explicó que para la entrada de estos miembros “no hay problema, excepto en el caso de Macedonia”, debido a la negativa de Grecia de reconocer el nombre de este país, igual al de una de sus regiones.
Los jefes de la diplomacia de los 26 miembros de la Alianza prepararan la próxima Cumbre de Bucarest, donde además de la extensión hacia los países ex soviéticos, tratarán de las operaciones en Kosovo y Afganistán.
Sobre Kosovo, De Hoop Scheffer garantizó que la KFOR “seguirá jugando su papel, garantizando la seguridad y la libertad de movimientos” dentro de la antigua provincia serbia, que declaró su independencia el pasado febrero.