
(PD).-El seísmo más devastador que ha golpeado a China en tres décadas deja este lunes más de 10.000 muertos. Las autoridades siguen luchando para llegar a grandes áreas afectadas que quedaron incomunicadas.
El epicentro del seísmo, de magnitud 7,8, se situó en una región montañosa a unos 100 kilómetros de la capital de Sichuan, Chengdu, una importante ciudad de 10 millones de habitantes.
Según la agencia oficial de prensa china, un experto en seismos que circulaba en su coche en el momento del terremoto
«La carretera comenzó a moverse mientras conducía. Caían piedras de las montañas y el polvo cubrió el cielo sobre el valle».

El seísmo ocurrió en pleno día lectivo, derrumbando ocho escuelas de la región. Plantas químicas y al menos un hospital se vinieron abajo, dejando atrapadas a cientos de personas.
Unos 900 adolescentes quedaron enterrados bajo los escombros de una escuela cuyos tres pisos cayeron en la ciudad de Dujiangyan.
Al caer la noche, las comunicaciones estaban cortadas y las carreteras bloqueadas, lo que entorpeció los esfuerzos de rescate. Se prevé que la cifra de muertos ascienda significativamente.
Hasta ahora se han registrado más de 300 réplicas al seísmo principal.
