La guerra de Iraq decidirá, una vez más, las elecciones en Estados Unidos

La guerra de Iraq decidirá, una vez más, las elecciones en Estados Unidos

(PD/BBC Mundo).- Los dos aspirantes a la Casa Blanca, tanto el demócrata Barack Obama, como el republicano John McCain, intentaron ayer martes convencer a su electorado, cada uno a su manera, de que tienen la llave de la seguridad nacional.

Al mismo tiempo, entre ellos, no se dan un respiro. McCain critica al senador de Illinois por anunciar su estrategia en Iraq y Afganistán «aún cuando no ha puesto un pie» en esos países. Obama viajará a esos países a finales de esta semana, y asegura que el senador de Arizona sólo quiere continuar con la «fallida política de George W. Bush».

Ambos, sin embargo, estuvieron de acuerdo en que hay que mandar más tropas a Afganistán y prometieron que si llegan a la Casa Blanca pondrán como prioridad atrapar a Osama Bin Laden.

Cronogramas

La principal diferencia, además de la retórica, es que Obama quiere sacar a las tropas estadounidenses de Iraq en un periodo de 16 meses. Y ha anunciado que tomará esa decisión el primer día de su mandato, si llega a la Casa Blanca. El aspirante demócrata, que nunca aprobó la guerra, había dicho durante su campaña en las elecciones primarias que incluso lo haría inmediatamente si llegaba a ser presidente.

McCain, por su parte, insiste en que no se pueden poner cronogramas y dice que la situación en el terreno determinará el ritmo de cualquier salida del país árabe. El candidato republicano también exageró su posición durante las primarias y llegó a decir que las tropas se quedarían «el tiempo necesario», incluso 100 años.

Posible empate en las elecciones

Los dos canditatos han suavizado sus discursos en las últimas semanas para intentar conquistar a los electores del centro. Pero lo que deben preguntarse es qué busca la mayoría de los ciudadanos americanos. Según las encuestas, la guerra en Iraq es extremadamente impopular, y más de la tercera parte de la población opina que Bush lo ha hecho muy mal. Ante todo, parece que los votantes ansian cambios en la política exterior de su país.

Teniendo en cuenta esta situación, se podría concluir que la posición de Obama es la más popular, pero un sondeo publicado este miércoles por el Washington Post-ABC News dice que ambos candidatos están empatados. Esto se debe al acercamiento de Obama a posiciones más centristas, que le ha costado un bajón en la intención de voto y ha permitido que McCain acorte distancias.

La mitad de los encuestados estuvo de acuerdo con Obama sobre la retirada de Iraq en 16 meses, mientras que la otra mitad opina que no es posible establecer un calendario. Respecto a la capacidad de resolver la situación en el país árabe, el sondeo indica que están muy parejos: el 47% confía en McCain, mientras que el 45% prefiere al demócrata.

El principal obstáculo para Obama, sin embargo, es que el 72% piensa que su rival republicano sería mejor comandante en jefe. Y es que, en un país como EEUU en el que el miedo motiva en gran medida las votaciones, la mayoría de los votantes ha demostrado en estas dos últimas legislaturas que los republicanos dan mayor seguridad. Y McCain, como veterano de la guerra de Vietnam, convence a mucha gente de que defenderá mejor el país de las amenazas externas.

Es por eso que la campaña del demócrata está tratando de cambiar esta percepción, como lo demuestra su discurso de este 15 de julio, donde delineó su estrategia en Iraq y Afganistán, pero además se mostró duro con Irán. El problema al que ahora se enfrenta Obama es que también está buscando centrar su mensaje para que sea más atractivo a un gran margen de la población.

Hacia el centro

McCain también ha comenzado su viaje al centro en cuestiones como la inmigración, pero por ahora parece que el que más ha pagado estos cambios es el demócrata. Según una encuesta realizada por Newsweek, publicada el pasado fin de semana, Obama redujo la ventaja de 15 puntos que le separaba de McCain, que ahora se coloca a tan sólo tres puntos. Esta caída en la intención de voto -que no se refleja en todos los sondeos- no se debió enteramente a su posición en Iraq, sino a otros factores.

Uno de ellos fue el voto a favor de una legislación que permite las escuchas telefónicas, que dan protección a las empresas de telecomunicaciones y que para muchos supone una violación de los derechos y libertades civiles.

El senador había prometido en diversas ocasiones que votaría en contra. Con este cambio se ganó críticas de sus mayores admiradores que no dudaron en expresar su frustración en los medios y en Internet.

Otra acción muy criticada fue su apoyo a la pena de muerte para pederastas. El candidato explicó que «la pena de muerte debería aplicarse en muy pocas circunstancias», pero en el caso de violación de un menor se debe imponer este castigo.

Según los analistas, este cambio al centro no es de extrañar; así lo hacen todos los candidatos cuando se va acercando la fecha clave con el objetivo de atraer el mayor número de votos. El problema es que el mensaje de Obama se centra en el «cambio» y en el alejamiento de la política tradicional de Washington, por eso estas variaciones en su discurso parecen decepcionar a algunos de sus seguidores. Tendremos que esperar para saber si su acercamiento al centro le ayuda a conseguir más votos o, al contrario, le aleja de antiguos seguidores.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído