Detenido el líder opositor malasio por un caso de sodomía

Detenido el líder opositor malasio por un caso de sodomía

(PD).- La Policía de Malasia ha detenido al ex viceprimer ministro y líder opositor malasio, Anwar Ibrahim, para su interrogación por una acusación de sodomía, según ha anunciado uno de sus abogados, Sankara Nair.

El ex viceprimer ministro puede ser condenado hasta a 20 años de prisión y cinco de inhabilitación política si es declarado culpable del delito, indicó el letrado.

Anwar se ha declarado inocente y mantiene que esa denuncia forma parte de una conspiración urdida por el Gobierno para impedir que pueda ocupar un escaño en el Parlamento, y sus seguidores amenazaron con protestas callejeras si era arrestado.

Sankara explicó el martes en rueda de prensa que la Policía «ha solicitado, y le ha sido concedida, una orden de arresto contra Anwar».

Los agentes han arrestado a Anwar antes de tiempo, ya que en principio le habían concedido hasta las 14.00 hora local (06.00 GMT) de hoy miércoles para presentarse en comisaría, donde debe prestar declaración en relación con su caso.

El líder estudiantil Mohd Saiful Bukhari Azlan, de 23 años, que trabajó en el equipo de Anwar durante las elecciones generales del pasado 8 de marzo, denunció a la policía que su jefe le sodomizó el 26 de junio último.

El detenido acusó al Gobierno de intentar truncar su carrera política, como hiciera en 1998 cuando, siendo viceprimer ministro y titular de Finanzas, le acusaron de abuso de poder y sodomía, delitos que le valieron 15 años de cárcel, seis por el primero y nueve por el segundo.

La Corte Suprema anuló la pena por sodomía en 2004 y Anwar salió libre ese año, pero inhabilitado para desempeñar cargos públicos hasta abril de 2008.

Los nuevos problemas de Anwar con la justicia se producen cuando la popularidad de la coalición de 14 partidos que gobierna el país desde su independencia, en 1957, está en el mínimo, y la oposición atraviesa su mejor momento.

Anwar recurrió la semana pasada a la ley islámica para defender su honra, porque la parte acusadora en un caso de fornicación debe probar sus alegaciones con al menos cuatro testigos del acto sexual cometido.

La pena máxima son tres años de prisión, o 5.000 ringgit (1.548 dólares o 974 euros), en la ley islámica, mientras que el Código Penal de Malasia castiga ese delito con hasta 20 años de cárcel.

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