El diario proetarra Gara denuncia que sus teléfonos están pinchados

El diario proetarra Gara denuncia que sus teléfonos están pinchados

(PD).- ¿De qué se quejan? El diario proetarra Gara denuncia en su edición del viernes que todas las llamadas recibidas en su delegación en Pamplona son rebotadas a la Jefatura Superior de la Policía Nacional.

Y los filoterroristas, los que callan cuando se asesina a inocentes, los que apluaden a De Juana Chaos es insultan a las víctimas, ponene el grito en el cielo.

Denuncian, histericos como colegialas pilladas copiando, que Telefónica intentó trasladar la ubicación de la línea de la redacción y fue entonces cuando se destapó la existencia de estas escuchas policiales.

Ha habido diversas reacciones políticas. La más vomitiva es la de Eusko Alkartasuna, que anunció que llevará el caso al Parlamento Europeo. También ELA y NaBai también se rasgan las vestiduras con el caso, y el PNV -el partido que recoje las nueces que caen del árbol agitado por los atentados- exige explicaciones al Gobierno español.

La respuesta del Ministerio del Interior, en forma de nota, es contundente:

«Ante las noticias aparecidas en el diario GARA, la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil niega rotundamente que se haya producido ningún tipo de escucha policial a este diario».

«En ningún caso, las llamadas que el citado diario recibe en su delegación de Pamplona han sido desviadas o rebotadas a la Jefatura Superior del Cuerpo Nacional de Policía en Navarra, como manifiesta el diario».

Y escribe Josu Juaristi, el director de la publicación facinerosa:

“Lo que debía ser una simple gestión administrativa con la compañía Telefónica para solucionar un traslado de línea de un local a otro de Iruñea terminó de un modo ciertamente desagradable. Con la constatación, una vez más, de que en este país se conculcan derechos básicos con toda impunidad”.

“Dentro de las gestiones mencionadas, el 14 de julio recibíamos una llamada de la compañía al objeto de concretar a qué domicilio debían remitir las facturas a partir del momento del traslado de la línea telefónica. Ante nuestra extrañeza, pedimos aclaraciones y el interlocutor nos cita, para nuestra sorpresa, dos posibles domicilios a los cuales podría remitir las futuras facturas: la nuestra propia (hasta ahí todo bien), y una segunda que correspondía a… la Jefatura Superior de Policía Nacional, sita en la calle General Chinchilla nº 3-5, planta baja, de Iruñea”.

“Y el lector, avispado, se preguntará: ¿cómo es posible que en la compañía Telefónica figuren dos domicilios para la delegación de Gara en Iruñea y que uno de ellos sea el de la Policía Nacional?”

“A la vista de los datos, y una vez comprobado que las siguientes gestiones no permitían conseguir mayores aclaraciones, sino que se limitaban a confirmar que, efectivamente, a la compañía le figuraba esa segunda ubicación -incluso se nos facilita el número de teléfono correspondiente a ese segundo domicilio, lo que permite comprobar que, efectivamente, correspondía a la Policía Nacional-, la conclusión es tan obvia como grave: las llamadas que Gara recibe en su delegación de Iruñea son desviadas o rebotadas a la Jefatura Superior de la Policía Nacional y, por lo tanto, escuchadas, grabadas o lo que sea que hagan con ellas”, explica.

La empresa editora de Gara presentó este jueves una denuncia ante el Juzgado de Guardia del Palacio de Justicia de Navarra.

En el editorial este viernes en Gara, un diario varios de cuyos redactores y colaboradores han aparecido a menudo vinculados a troplalís etarras se dice:

(…) “Es un hecho extremadamente grave, así lo hacemos constar y así lo denunciamos. Y somos muy conscientes, obviamente, de que no es un hecho aislado, de que las escuchas policiales en Euskal Herria son, lamentablemente, algo habitual y muchas veces denunciado (y demostrado), tanto por las personas, partidos políticos, asociaciones u organizaciones afectadas como por algunos medios de comunicación, y en especial por éste que tienen en sus manos”.

“En nuestro caso, no podemos sino lanzar al aire varias preguntas: ¿Con qué objeto se espía a Gara? ¿Cuántas de sus líneas telefónicas están interceptadas y son desviadas a oficinas policiales? ¿Desde cuándo tienen lugar? ¿Quién ha ordenado la realización de esas escuchas policiales? Habrá quien sostenga que, pese a todo, es un Estado de Derecho; muy bien, pero, entre otras cosas, se espía a los medios”.

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