Vladimir Putin: el sueño de ser una superpotencia

Vladimir Putin: el sueño de ser una superpotencia

(PD).-El historiador Richard Pipes fue el primero en preguntarse en su libro «Rusia bajo el Antiguo Régimen» la situación de incertidumbre en la que se encontraba la cultura rusa bajo el mandato de Putin. ¿Adónde va Rusia en manos de este nuevo zar? Está claro que luego de beneficiarse de los altos precios del petróleo y de asegurarse el control de los servicios secretos y los medios masivos, Putin apunta hacia la reconstrucción de un nuevo imperio.

«Putin, el dictador oficioso de Rusia durante toda la presente década, ha hecho cuanto está en su poder por ocultar su personalidad y sus intenciones. Sus años de experiencia como miembro del KGB le han enseñado a mantener una fachada de personalidad dócil y ocultar sus intenciones. Bush puede pensar que ha llegado al corazón mismo de su alma, pero dudo mucho que realmente haya aprendido algo de este hombre a quien los rusos post soviéticos han confiado su destino.

Mi impresión personal es que Putin es sobre todo y por encima de todo un individuo beligerante. Físicamente corriente y menudo en comparación con la mayoría de los jefes de Estado occidentales con los que tenía trato, parece sufrir de una necesidad imperiosa por imponerse él mismo y hacer valer su poder. En algunos sentidos, esta necesidad queda plasmada en su pasión por el karate. Más en general, queda en evidencia en su cada vez más frecuente tendencia a pronunciarse agresivamente contra el mundo occidental, sobre todo Estados Unidos, al que acusa de intentar modelar el mundo a su propia imagen y según sus propios intereses.

La tendencia crece cada vez más en su asertividad. Tenemos un buen ejemplo de ello en su tentativa demencial por culpar a Estados Unidos de la invasión de Georgia por parte de Rusia, afirmando en una entrevista reciente con la CNN que había americanos presentes en Georgia que habían armado y entrenado al Ejército georgiano y que Washington había instigado el conflicto para beneficio del senador McCain.

Putin ve a Rusia, el estado más grande del mundo, bajo amenaza de potencias extranjeras, decididas a sitiarla por todos los frentes. Y está decidido a impedir que esto suceda sin importar lo que cueste. Putin es incapaz de olvidar que Rusia hace muy poco era una superpotencia global, respetada y temida por todo el mundo, y que ahora sus deseos son ignorados, como quedaba en evidencia en la exitosa secesión de Kosovo de Serbia y la conclusión de los acuerdos entre Estados Unidos y Polonia, así como con la República Checa, encaminados a instalar en territorio de los segundos baterías antimisiles».

ARTÍCULO COMPLETO EN LA RAZÓN

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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