Obama cambia el color de la política y la historia de EEUU

Obama cambia el color de la política y la historia de EEUU

(PD).- Barack Obama lo ha conseguido. En medio de una expectación mundial, los estadounidenses han aceptado el reto del cambio propuesto por el candidato demócrata a la Casa Blanca al otorgarle una clara victoria en las elecciones celebradas este histórico martes, 4 de noviembre, en Estados Unidos, lo que le convierte en el primer presidente negro de la historia de este país.

«Buenas noches Chicago. Si hay alguien que todavía alberga dudas en cuanto a que América es un lugar donde no todo sería posible, si todavía alguien se pregunta si aún pervive el sueño de nuestros padres fundadores, si aún alguien cuestiona el poder de la democracia, esta noche hemos obtenido la respuesta. La respuesta que nos aportan las filas de personas que han esperado horas para votar porque creían que esta vez iba a ser diferente. Han hablado los jóvenes, los ricos, los pobres, los demócratas, republicanos…América ha enviado un mensaje al mundo.Hemos tardado mucho en llegar, pero esta noche, gracias a lo que hemos hecho hoy, el cambio ha llegado a norteamérica».

Barack Obama ha dirigido también varias palabras de afecto a su hasta hoy oponente, John McCain: «esta tarde he recibido una llamada estupenda del senador McCain, que ha luchado durante toda esta campaña por el país que él ama.» Asimismo, el ya Presidente de los EE.UU ha dirigido un emotivo recuerdo a su abuela, fallecida anoche y a toda su familia:

«Aunque ya no está con nosotros sé que mi abuela nos está viendo y estará orgullosa de nosotras. A toda mi familia, muchísimas gracias por el apoyo que nos habéis brindado, os lo agradezco»

«También quiero agradecer a todo mi equipo, os agradezco todos los sacrificios que habéis hecho para conseguir esto. Pero por encima de todo nunca olvidaré a quién corresponde esta victoria, os corresponde a todos vosotros. No hemos empezado con mucho dinero, nuestra campaña empezó en la trastienda, ha sido una campaña llevada a cabo por hombres y mujeres que han sido capaces de aportar lo que tenían. Esta es la victoria de todos vosotros, y yo sé que no lo habéis hecho sólo para ganar las elecciones, no lo habéis hecho sólo por mí, sino porque habéis entendido lo ingente que es la tarea que nos espera.».

Como era de esperar, Obama se ha referido en varias ocasiones a los retos que su Gobierno tendrá que afrontar a partir de ahora: «tenemos dos guerras que librar, una de ellas es la guerra contra la crisis financiera, tenemos que aunar energía para construir puestos de trabajo, para construir escuelas. Nos queda un camino largo y difícil, pero yo creo que nunca he tenido tantas esperanzas como esta noche. Lo conseguiremos, nosotros como pueblo lo conseguiremos. Habrá dificultades, no todos estarán de acuerdo con las decisiones que tome, pero os pediré a todos que aportéis vuestro trabajo para reconstruir lo que haya que reconstruir. Lo que hemos empezado hace 21 meses no puede acabar en esta noche de otoño. Esta nueva oportunidad no puede ser sin todos vosotros, sin todo un espíritu de sacrificio y de patriotismo. Cada uno de nosotros tiene que estar dispuesto a trabajar y arrimar el hombro».

Poco ha podido hacer su rival republicano, John McCain, frente al entusiasmo generado por el mensaje de esperanza lanzado por el candidato demócrata durante su campaña, una de las más brillantes que se recuerdan.

LAS ENCUESTAS NO SE EQUIVOCARON

Las encuestas no se han equivocado. Después de más de un año de campaña electoral, entre las primarias y la carrera a la Casa Blanca, hay vencedor. Tras una noche apasionante, Barack Obama se ha convertido en el nuevo presidente de los EEUU.

Pese a que una parte de la sociedad dudaba de la posibilidad de que un afroamericano se convirtiera en presidente, Obama ha conseguido ascender a lo más alto, y devolver a los demócratas al despacho oval tras ocho años de mandato republicano de George W. Bush.
La situación económica actual, la personalidad del candidato demócrata así como su condición de afroamericano convierten la elección de Obama en un acontecimiento histórico.

UN NEGRO EN LA CASA BLANCA

Barack Obama se ha convertido tras su victoria en la jornada de hoy en el presidente número 44 de los EEUU. Sucediendo al republicano George W. Bush, Obama devuelve la presidencia al partido demócrata, que no conseguía llegar a la Casa Blanca desde las elecciones de 1996, ganadas por Bill Clinton.

En esta ocasión, el senador por Illinois ha conseguido lo que parece un hito en la historia moderna de la política norteamericana. Y es que pese a la superioridad que registraban las encuestas, Obama no tenía nada fácil hacerse con la presidencia.

Como han mostrado dos terceras partes de los votantes norteamericanos, la crisis económica ha sido el factor determinante a la hora de decidirse por el candidato demócrata.

UN ARMA DE DOBLE FILO

Este hecho puede convertirse en un arma de doble filo, ya que Obama se encuentra ahora con la responsabilidad de devolver a los EEUU a la senda del crecimiento económico.

Además, una de las banderas del candidato demócrata ha sido apostar por un vuelco en la dependencia energética del país, otra de las grandes montañas que tendrá que salvar Obama.

Además, y pese al gran desarrollo mostrado por la sociedad de EE.UU. en las cuestiones raciales, la condición de afroamericano de Barack Obama convierte en histórica la ascensión del senador por Illinois a la Casa Blanca.

La victoria del demócrata supone la llegada al despacho oval del primer presidente de color en la historia de los EEUU.

A partir de esta misma noche, otro de los aspectos que más se tendrán en cuenta serán las actuaciones de Obama en lo que se refiere al panorama internacional. Obama se encuentra además con la participación del ejército americano en dos conflictos armados: Irak y Afganistán, callejones sin salida a que ha prometido poner final.

UN RECUENTO CON SUSPENSE

El candidato demócrata ha alcanzado a las 5 de la madrugada (hora española) los 270 votos electorales necesarios para conseguir la designación en el Colegio Electoral, el órgano que finalmente elige al presidente.

En ello ha tenido mucho que ver su victoria en tres Estados decisivos, Pensilvania, Ohio y California, que aportan 21, 20 y 55 votos, respectivamente, y que siempre han sido determinantes en la historia de este país junto a Florida. El candidato demócrata ha vencido también en Virginia, que tiene 13 votos, tras un recuento de infarto en el que nadie se ha atrevido a dar un seguro ganador hasta bien avanzado el escrutinio. En Florida, con 27 votos en disputa, los candidatos van casi empatados en los sondeos y todo sigue en el aire.

Otra de las claves del triunfo de Obama ha residido en el apoyo conseguido en los grandes Estados del este del país, como Maine, Vermont, Massachusetts, Connecticut, Delaware, Maryland, New Hampshire, Nueva Jersey, Pensilvania y Nueva York, además del Distrito de Columbia, que acoge a la capital del país, Washington, y el Estado de Illinois, por donde es senador.

Mientras, el republicano John McCain ha mantenido la esperanza durante buena parte de la noche electoral con importantes victorias en el sur, como Tennessee, Alabama, Arkansas, Carolina del Sur, Georgia y Tejas, lo que no ha sido suficiente para lograr la victoria global, sobre todo después de perder Pensilvania y Ohio.

Jornada histórica

Y sin duda, otra clave del resultado de estas elecciones hay que buscarla en la afluencia masiva de los ciudadanos a las urnas, movilizados por un deseo de cambio en la dirección del país que se ha visto encarnado en el candidato demócrata.

Desde las primeras horas de este martes, millones de estadounidenses formaron largas colas para ejercer su voto. El pistoletazo de salida en la mañana de este largo e histórico 4 de noviembre lo dio la localidad de Bennington, en el Estado de Vermont, el más madrugador, aunque los primeros votos se habían ya registrado antes, durante la madrugada, cuando se abrieron las urnas del pequeño pueblo de Dixville Notch, en New Hampshire, que dio la primera victoria a Obama.

Poco a poco, a medida que iba amaneciendo en los distintos Estados, se fueron abriendo los colegios electorales en todo el país, que en general ofrecían imágenes de largas filas de personas esperando su turno. El censo electoral se calcula en unos 153 millones de votantes (casi el 75% de las aproximadamente 200 millones con derecho al voto) y, a falta de los datos oficiales definitivos, se espera que el nivel de participación alcance los dos tercios, hasta 130 millones, lo que supondría la mayor participación desde hace 48 años.

Los candidatos, desde primera hora

Los candidatos votaron pronto, quizá para dar ejemplo pero también porque ambos han seguido haciendo campaña durante toda la jornada para intentar cazar a los últimos indecisos.

El demócrata fue el primero: a las 7.40 horas de Chicago (14.40 en la península española) depositó su papeleta en un centro ubicado en el sur de la ciudad, junto a su esposa, Michelle, y sus dos hijas. Casi al mismo tiempo, su candidato a la vicepresidencia, Joe Biden, votaba en Wilmington, en el Estado de Delaware, acompañado por su madre y su esposa.

Tras votar en su ciudad, Obama se dirigió a Indiana, un Estado de tradición republicana, para intentar captar a los últimos indecisos. «Podemos cambiar este país», proclamaba Obama.

«Usted y yo lo sabemos. Usted puede sentir en su intestino que algo está pasando, que es hora de caminar juntos». Desde ahí el candidato se desplazó a Indianápolis, donde participó en un acto electoral, para regresar por último a Chicago. Allí se espera su aparición en una fiesta al aire libre en el Grant Park, a la que se espera que acuda un millón de personas.

McCain votó más tarde, a las 9.15 horas (17.15 en la península española), en la Iglesia Metodista de Phoenix, en Arizona, junto con su esposa Cindy. Ambos fueron recibidos entre vítores.

«Gracias senador, le queremos», gritaban sus sus seguidores. McCain llevaba una solapa que ponía He votado en el día de hoy, en un llamamiento al voto. La candidata a la vicepresidencia Sarah Palin depositó su sufragio después de que abriera su colegio electoral de la localidad de Wasilla, en Alaska, de la que fue alcaldesa hasta el año 2002.

También McCain prosiguió con su campaña después de votar, con mítines en Colorado y Nuevo México, dos Estados en los que necesita ganar si quiere llegar a la Casa Blanca. McCain y Palin han vuelto a Phoenix para seguir desde allí la noche electoral, que ha arrancado en el hotel Arizona Biltmore, centro de la fiesta republicana, con una oración, el himno nacional de EEUU y el himno de la bandera.

Alrededor de 3.000 personas asisten allí a la llamada Noche de la Victoria 2008, gran parte de ellas integrantes de medios de comunicación llegados de todo el globo. El candidato se ha instalado en una suite presidencial del establecimiento, que en el pasado siempre ha estado vinculado con momentos dulces de su vida, como la recepción de su boda con su actual esposa, Cindy (1980), o la celebración de su nominación como candidato a la presidencia de EE UU.

De ganar Obama, de 47 años y que ejerce su primer término como senador por Illinois, se convertiría en el primer presidente negro de EE UU. Una victoria de McCain, de 72 años, le llevaría a ser el presidente de más edad en su primer término presidencial en la Casa Blanca y a su compañera de fórmula, Sarah Palin, la primera mujer vicepresidente.

Algunos problemas

Los estadounidenses no sólo eligen en esta votación al presidente del país, sino también a un tercio de los 100 miembros del Senado y los 435 representantes de la Cámara Baja, además de las asambleas de muchos Estados, ediles, jueces, jefes de policía y otros cargos locales, incluso una serie de propuestas, según la región, de lo más variopintas.

Algunos Estados considerados clave en las elecciones registraron problemas con las máquinas electrónicas de votación, según varios observadores y medios de comunicación estadounidenses citados por la agencia Efe. Según estas fuentes, las máquinas en algunos centros electorales de Pensilvania, Ohio, Florida, Virginia y Nueva Jersey no funcionaron adecuadamente, lo que redundó en largos tiempos de espera para emitir el voto.

Los problemas más comunes denunciados por organizaciones de observadores electorales y voluntarios fueron las dificultades para encender las máquinas en algunos centros, y otras que se apagaron inexplicablemente en medio del proceso de votación. En Florida, muchos votantes han informado de «graves» incidencias con las máquinas de votación con pantalla táctil, especialmente en el condado de Hillsborough. En total, este Estado ha registrado 1.400 quejas de los electores.

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