La última decisión de Bush como presidente ha sido perdonar a dos ex policías que mataron a un narcotraficante

La última decisión de Bush como presidente ha sido perdonar a dos ex policías que mataron a un narcotraficante

(PD).- El aún presidente de los EEUU, George Bush, lanzó este lunes por la tarde un último guiño al sector más conservador de la sociedad norteamericana al conceder un perdón presidencial a dos ex policías fronterizos que habían sido condenados por disparar a un narcotraficante mexicano, e intentar esconder el suceso.

Según fuentes cercanas a la Casa Blanca, ésta será la última decisión de Bush como presidente.

Se espera que los dos ex agentes, José A. Compean e Ignacio Ramos, sean puestos en libertad en un plazo de dos meses, lo que evitará que sirvan los ocho años de condena que aún les faltaban.

Su caso se había convertido en una causa muy popular entre políticos conservadores, algunos agentes de policía, activistas anti-inmigración, que llevaban más de dos años haciendo campaña para conseguir un indulto presidencial.

En 2005, Compean y Ramos, originarios de Texas, dispararon en las nalgas a un narcotraficante mexicano desarmado mientras huía, y posteriormente, mintieron a sus superiores para cubrir el caso, por lo que fueron sentenciados a 12 y 11 años de cárcel respectivamente.

Un asesor de Bush que prefirió mantener el anonimato declaró que el presidente «piensa que ellos recibieron un juicio y una pena justas» pero que el castigo era «excesivo, sobre todo a causa de las duras condiciones en las que estaban cumpliendo sus sentencias». Los dos hombres han servido toda la pena incomunicados por su propia seguridad, pues se teme que puedan ser agredidos por los otros reclusos.

Por esta razón, técnicamente, Bush no ha concedido un indulto a los dos ex agentes, sino una conmutación de sus penas, lo que significa la sentencia figurará en su historial legal, y perderán algunos de sus derechos. Pr ejemplo, en mucho estados, se retira el derecho de voto a los ex convictos. La noticia sentó como un jarro de agua fría a las decenas de abogados que habían estado trabajando durante los últimos meses para conseguir un perdón para sus clientes. Entre ellos, figuraban varios de famosos, como Lewis Libby Jr., el ex jefe de gabinete de Dick Cheney condenado por filtrar el nombre de un agente de la CIA contrario a la guerra de Irak, y el financiero Michael Milken.

Se había ezpeculado también con la posibilidad de que Bush firmara un perdón presidencial genérico para aquellos agentes y funcionarios del Departamento de Justicia a cargo de las cuestiones relacionadas con los interrogatorios sospechosos de terrorismo.

El presidente de los EEUU tiene la capacidad de conceder indultos, y revocar penas de muerte. En total, Bush ha concedido en sus ocho años de presidencia unos 200 perdones y conmutaciones de sentencias, la cifra más baja en la historia reciente del país para un presidente que ha servido dos mandatos.

Es habitual que los presidentes adopten estas medidas de clemencia en fechas señaladas, como el día de acción de gracias, o justo antes de abandonar el cargo. Por ejemplo, el presidente Clinton concedió en las últimas horas de su presidencia un polémico indulto a Marc Rich, un multimillonario que había huído del país para no hacer frente a un fraude fiscal.

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