La Administración Obama está «profundamente decepcionada» por la forma en que Zapatero ha retirado las tropas españolas de Kosovo

La Administración Obama está "profundamente decepcionada" por la forma en que Zapatero ha retirado las tropas españolas de Kosovo

(PD).- Tras las críticas recibidas por la OTAN, la Casa Blanca ha anunciado que está «profundamente decepcionada» por la retirada de las tropas españolas de Kosovo anunciada este jueves. El Ejército español deja en la estacada a todos sus aliados presentes en Kosovo y se viene a casa.

Es el primer choque y de frente con la Administración de Barack Obama, de un Gobierno que lleva ya cinco años jugando con el prestigio, con la respetabilidad, la autoestima, la economía y la seguridad interna y externa de nuestro país.

El portavoz del Departamento de Estado, Robert Wood, declaró en una conferencia de prensa que ni comprendía ni compartía la iniciativa del Ejecutivo español y además precisó que el Gobierno norteamericano «supo de esta decisión justo antes de que fuera anunciada públicamente»:

«La OTAN fue a Kosovo en 1999 [durante la anterior Administración demócrata, con Bill Clinton] bajo el principio de entrar juntos y salir juntos, y por tanto nos ha sorprendido esta decisión. Estamos profundamente decepcionados con la decisión tomada por España».

La grotesca estampida anunciada alegremente por la ministra de Defensa Carmen Chacón y caída como una bomba en el Cuartel General de la OTAN, en los Gobiernos de los otros ejércitos allí presentes que se creían aliados nuestros y en la Casa Blanca, pone en riesgo todos los esfuerzos que se venían realizando, para recuperar la normalidad en las relaciones tras el largo periodo de incomunicación entre el ex presidente Bush y el presidente Zapatero.

Los términos utilizados por Wood resultaron particularmente chocantes al tratarse del representante de una Administración que ha eliminado por completo el tono amenazante habitual en el Gobierno anterior y que suele expresarse de forma comedida y conciliadora incluso con países rivales.

«Profundamente decepcionado», expresión que Wood utilizó en cuatro ocasiones, es una valoración que no se recuerda haber oído antes en boca de un miembro del equipo de Obama en los dos meses que éste lleva en el poder.

El portavoz del Departamento de Estado recordó este viernes que la misión de la ONU en ese territorio sigue siendo necesaria.

Cuando se le preguntó si compartía la posición expresada por la ministra española de Defensa, Carme Chacón, de que «la misión ha sido completada», Wood contestó en dos ocasiones: «En absoluto».

LA OPINIÓN DEL DIARIO EL PAÍS

La pifia es de órdago y prueba de ello es que el diario El País, habitualmente tan zapaterial y cuyas críticas parecen apuntan casi en exclusivamente a Esperanza Aguirre, dedique el editorial de este sábado a darle leña al presidente socialista y sus «ocurrencias».

Subraya El País que no es fácil encontrar una explicación al repliegue de las tropas españolas en Kosovo anunciado por la ministra de Defensa, Carme Chacón.

Si se alega que la decisión es coherente con la posición mantenida en relación con la independencia de la antigua provincia serbia -que, en efecto, lo es-, no se entiende que el Gobierno haya tardado un año en adoptarla, por más que ahora se trate de justificar ese plazo como gesto de buena voluntad hacia los aliados. Y si se sostiene que la propia OTAN está considerando la posibilidad de reducir sus fuerzas -algo todavía dudoso, tal como ha indicado un portavoz estadounidense en su airada reacción a la decisión del Gobierno español-, resulta incomprensible que no se haya aprovechado esa circunstancia para actuar dentro de los procedimientos previstos por la propia organización.

El papel al que debe aspirar nuestro país en el mundo no se corresponde con la forma de actuar que ha seguido la ministra de Defensa, Carme Chacón, y que ahonda la visión de España como socio imprevisible o que sólo atiende a los estímulos de la política interior.

No tiene sentido que el Gobierno reitere con cualquier pretexto el compromiso de España con la legalidad y las instituciones internacionales si, al mismo tiempo, adopta unilateralmente estas iniciativas, por más que también lo hayan hecho antes otros países.

El momento para anunciarlo no ha podido ser más inoportuno. Desairar a la OTAN cuando Francia ha vuelto a su mando integrado no parece la mejor credencial para la reunión que se celebrará en las ciudades fronterizas de Estrasburgo y Kehl, a fin de oficializar solemnemente la decisión de Sarkozy.

Ni es tampoco una buena presentación política a quince días del primer viaje de Obama a Europa y de su primer encuentro con Zapatero, puesto que su cambio de rumbo en política exterior exige socios fiables, como la propia Administración norteamericana ha hecho notar en una reacción suficientemente severa.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído